Código de silencio, serie creada por Catherine Moulto, usa la lectura de labios como un arma contra el crimen. Este thriller policíaco, alabado por la crítica británica, llega a Filmin el 10 de febrero de 2026.
Resumen
'Código de silencio' llega a Filmin
El 10 de febrero Filmin estrena la serie británica Código de silencio, el innovador éxito de ITV que convierte la lectura de labios en una poderosa arma contra el crimen. La creadora detrás del proyecto es Catherine Moulton, y la dirección está repartida entre Diarmuid Goggins (Kin) y Chanya Button (Doctor Who). La serie, que ha recibido una excelente acogida por parte de la crítica británica, estuvo nominada en la categoría New drama en los National Television Awards de Reino Unido.
La protagonista, Alison Brooks, es una camarera que sufre sordera, que trabaja en la cantina de una comisaría para mantener a su madre y a sí misma. Allí, la policía se percata de su habilidad para leer los labios y le pide que colabore en una investigación interpretando las conversaciones de unos peligrosos criminales. A medida que descifra sus intercambios secretos, Alison se convierte en un recurso invaluable para el caso, pero cuanto más se adentra, más peligrosa se vuelve su función. Es entonces cuando se cruza con Liam Barlow, uno de los sospechosos, y el vínculo entre ellos se estrecha.
Ficha Técnica
Título original: Code of Silence
Año: 2025
Duración: 52 min.
País: Reino Unido
Dirección: Catherine Moulton (Creador), Diarmuid Goggins, Chanya Button
Guion: Catherine Moulton, Will Truefitt, Benji Walters
Reparto: Rose Ayling-Ellis, Charlotte Ritchie, Andrew Buchan, Nathan Armarkwei Laryea, Kieron Moore, Dedun Omole, Fifi Garfield, Joe Absolom, Beth Goddard, Rolf Choutan
Música: Evelyn Glennie, Dan Jones
Fotografía: Sam Care
Compañías: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; BritBox, ITV, Mammoth Screen, Sister Pictures. Distribuidora: BritBox, ITV
Género: Thriller. Romance
Sinopsis
Alison Brooks, camarera que sufre sordera, trabaja para mantener a su madre y a sí misma. La policía pide a Alison que lea los labios de las conversaciones con peligrosos criminales. Alison empieza a enamorarse de uno de los sospechosos. (Filmin)
Tráiler de 'Código de silencio'
Resolver un rompecabezas
Tanto la creadora, Catherine Moulton, como la protagonista, Rose Ayling-Ellis (Reunion), son parcialmente sordas. La idea original surgió cuando Moulton estaba tomando clases de lectura de labios para perfeccionar sus ya adquiridas capacidades y se dio cuenta de la concepción tan errónea que se tiene de esta práctica, como si mágicamente aparecieran palabras al igual que leyendo un texto:
“Aproximadamente solo entre el 30 y el 40% del habla es visible en los labios, El resto es, básicamente, un trabajo de conjetura muy informado. Observas el lenguaje corporal de las personas, sacas información del contexto, de lo que sabes sobre ellas e incluso del ritmo del habla. Recibes toda esa información y la unes como si fuera un gran rompecabezas. Eso me hizo pensar que eso es, en el fondo, lo que hacen los detectives, así que ¿por qué no ha habido una serie policíaca centrada en una lectora de labios?”.
Así surgió el doble sentido del título Código de silencio, referencia al tono de thriller en el que se enmarca y al propio código silencioso que conforma la lectura de labios.
Detrás de la pantalla
Catherine Moulton se ha asegurado de que su personaje principal no solo fuera una persona sorda, sino que tuviera un poder y una personalidad más allá de su discapacidad. Ha querido representar de forma fidedigna la realidad de la sordera sin que sea lo único que define a Alison. De hecho el personaje consigue cambiar la balanza de poder entre los policías y ella misma, que terminan dependiendo de sus capacidades y poniéndola en el centro de la investigación.
El compromiso de Código de silencio con la discapacidad es tal que trasciende a la pantalla. La productora ejecutiva Byrony Arnold, que es usuaria de silla de ruedas, explica que aplicaron los principios del TV Access Project para contratar al mayor número de personas con discapacidad posible. Rose Ayling-Ellis también ha estado muy implicada en este proceso: “Al menos una persona en cada departamento era sorda, tenía una discapacidad o era neurodivergente. Lo que me sorprendió fue el efecto que eso tuvo en las personas que no son sordas ni tienen una discapacidad. De repente, parecía que se daban cuenta de que no necesitaban estar ahí para ayudar a todo el mundo. No necesitamos ayuda”.
Fuente Departamento de Prensa de Filmin
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