José Manuel Rebollo con Coraje se adentra en un relato que explora la resistencia íntima frente a las adversidades cotidianas, construyendo una historia donde la fortaleza no se mide únicamente en gestos heroicos, sino en la capacidad de sostenerse ante las fracturas personales y sociales. Coraje propone una mirada cercana y emocional hacia sus personajes, invitando al espectador a reflexionar sobre cómo la vulnerabilidad y la determinación pueden convivir en contextos marcados por la incertidumbre.
Crítica de 'Coraje'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Coraje
Título original: Coraje
Reparto:
Montse Torrent (Loli)
Adrián Pino (Mateo)
Antonio Dechent (Alonso)
Sofía Navarro (Lucía)
Iván Fedriani (Sonidista)
Bibiana Marín (Lorena)
Paco Clares
Domi Rodríguez León (Pedro)
Susana Rosado (Patricia)
Año: 2025
Duración: 76 min.
País: España
Director: José Manuel Rebollo
Guion: José Manuel Rebollo
Fotografía: Jose A. Gutiérrez
Música: Willy Sánchez de Cós
Género: Drama
Distribuidor:
Tráiler de 'Coraje'
Sinopsis
Loli (Montse Torrent) es una cocinera rozando los sesenta amante del cine. Sueña con protagonizar una película y fundirse en un cálido beso con el protagonista. Sin embargo, no para de hacer pequeños trabajos cinematográficos, hasta que le ofrecen el papel principal de la nueva película de Mateo Ramos (Adrián Pino): Una historia sobre la vida cotidiana de un monstruo en Cádiz. Cuando su sueño está más cerca de cumplirse, el rodaje comienza a complicarse.
Gestos valientes
El punto de inflexión de Coraje llega cuando a Loli, la protagonista, le ofrecen el papel principal en la nueva película de Mateo Ramos, un joven director de cine. A partir de ahí, Coraje se convierte en un relato de expectativas, frustraciones y choques entre la ilusión pura y la realidad del proceso creativo.
El problema es que la película parece más interesada en plantear temas que en desarrollarlos. El cine dentro del cine, la precariedad, el edadismo, el choque generacional o la fragilidad de los sueños tardíos están ahí, pero rara vez se profundiza en ellos con la intensidad que prometen.
Buenas intenciones, pulso irregular
José Manuel Rebollo dirige Coraje con una evidente vocación autoral y un cariño palpable hacia el mundo que retrata. Se nota que hay amor por el cine y por quienes viven en sus márgenes, lejos de alfombras rojas y focos. Sin embargo, ese respeto se traduce a menudo en una dirección demasiado contenida, incluso dubitativa. Coraje parece avanzar con miedo a incomodar o a tomar decisiones narrativas más arriesgadas.
Esa falta de equilibrio hace que el metraje se sienta irregular, como si la película no terminara de encontrar su tono entre el drama íntimo y la reflexión meta cinematográfica. Rebollo observa mucho, pero interviene poco, y esa distancia acaba enfriando lo que debería ser una historia profundamente emocional.
Una protagonista que sostiene
Montse Torrent es, sin duda, el corazón de Coraje. Su Loli resulta creíble, cercana y llena de pequeños matices que transmiten una vida entera de renuncias asumidas con dignidad. Hay algo profundamente humano en su manera de mirar, de hablar del cine como si fuera un viejo amor que nunca le ha sido infiel. Torrent logra que empaticemos con ella incluso cuando el guion no le da las mejores herramientas.
Adrián Pino, como el director Mateo Ramos, cumple correctamente, aunque su personaje queda algo desdibujado. Representa ese cine joven, teóricamente comprometido, pero también ensimismado en su propio discurso.
Cine modesto
La fotografía es correcta, sin grandes alardes, y retrata la ciudad de una forma poco turística, más cotidiana y apagada, lo cual encaja con el tono de la historia. Sin embargo, esa sobriedad visual roza en ocasiones lo plano, sin una propuesta estética clara que refuerce el discurso sobre el cine dentro del cine.
El sonido y el montaje tampoco ayudan a dinamizar el conjunto, algunas escenas carecen de la tensión necesaria, y la música no termina de subrayar los momentos emocionales clave. Todo transmite una sensación de producción ajustada, lo cual no es un problema en sí mismo, pero sí lo es cuando Coraje no consigue compensarlo con una mayor fuerza narrativa o visual.
Conclusión de 'Coraje'
Coraje es una película sincera, bienintencionada y claramente comprometida con una mirada poco habitual. Sin embargo, el resultado final se queda a medio camino entre lo que podría haber sido y lo que realmente es, le falta profundidad, conflicto y una mayor valentía a la hora de incomodar o emocionar de verdad.
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