Enzo, drama de aprendizaje vital dirigido por Robin Campillo (La isla roja) y coescrito con Laurent Cantet y Gilles Marchand, presentado en la Quinzaine des Cinéastes del Festival de Cannes 2025. La película fue concebida como un homenaje al cine social y comprometido de Cantet, quien falleció antes de completar el proyecto y cuya visión fue continuada por Campillo. Enzo mezcla temas clásicos del cine de formación - como la rebeldía juvenil, la búsqueda de sentido y la tensión entre clases sociales - con una mirada contemporánea sobre los vínculos humanos, la libertad personal y la transformación interior. Estreno el 30 de abril de 2026 en salas de cine españolas.

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Enzo película

Crítica de 'Enzo'

Ficha Técnica

Título: Enzo
Título original: Enzo

Reparto:
Eloy Pohu (Enzo)
Pierfrancesco Favino (Paolo)
Elodie Bouchez (Marion)
Maksym Slivinskyi (Vlad)
Malou Khebizi (Amina)
Nathan Japy (Victor)
Vladislav Holyk (Miroslav)
Philippe Petit (Corelli)
Charline Paul (Léa)
Mounir Margoum (Max)
Rosalie Lauer (Amie Victor 1)
Julie Nicola (Amie Victor 2)
Adriel Sorrente (Ami Victor)

Año: 2025
Duración: 102 min.
País: Francia
Director: Robin Campillo
Guion: Robin Campillo, Laurent Cantet, Gilles Marchand
Fotografía: Jeanne Lapoirie
Música:
Género: Drama. Adolescencia
Distribuidor: Reverso Films

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'Enzo'

Sinopsis

La historia sigue a Enzo, un joven de 16 años que decide rechazar las expectativas sociales y familiares de una vida acomodada para comenzar un aprendizaje como maestro albañil en un sitio de construcción en el sur de Francia. Este cambio radical confronta al protagonista con una realidad distinta a su entorno burgués, y lo pone en contacto con Vlad, un trabajador ucraniano cuya presencia despierta en Enzo nuevas sensaciones y preguntas sobre su identidad y su lugar en el mundo. (Reverso Films)

Dónde se puede ver la película en streaming



El conflicto adolescente 

El guion se centra en el personaje central Enzo (Eloy Pohu), un chico de dieciséis años que vive con sus padres y hermanos en una gran villa cercana del mar. Aunque aparentemente puede disfrutar un buen nivel de vida, sin embargo, está insatisfecho consigo mismo. Hay un magnífico estudio psicológico de su desubicación tanto en la familia como en su entorno social, dibujando con buen trazo sus sentimientos y conflictos personales. De manera suave y sutil, la trama nos va introduciendo en su ambiente familiar y del mundo laboral, tan distinto a las expectativas sociales de su padre Paolo (Pierfrancesco Favino).

Enzo, se adentra en el territorio de la identidad en construcción con una mirada contenida pero profundamente inquieta. Fiel a su sensibilidad, el director apuesta por un relato que no busca respuestas fáciles, sino que se instala en las dudas, en los gestos mínimos y en los silencios que definen a un personaje en pleno proceso de cambio.

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El ritmo de Enzo es tranquilo, como queriendo retratar el propio carácter del protagonista, que se debate con sus luchas interiores y la incomprensión de su entorno más cercano. Como es habitual en el cine francés, se describe de manera sutil pero expresiva, en forma de comedia dramática el conflicto del personaje central.

Enzo película

La difícil iniciación laboral

El argumento nos introduce de manera paulatina en las primeras experiencias laborales de Enzo, recogiendo su desconcierto en el aprendizaje del nuevo oficio, entre la supervisión del encargado Corelli (Philippe Petit) y las relaciones con los otros trabajadores. Está bien reflejado el ambiente de bromas y conversaciones típicas entre albañiles cercanos a los treinta años, con sus personalidades distintas por sus orígenes franceses, marroquíes o ucranianos.

El trabajo interpretativo es clave para sostener esta propuesta. Eloy Pohu transmite con precisión esa mezcla de desconcierto y búsqueda, construyendo un personaje que se siente auténtico en su indefinición. A su alrededor, el reparto acompaña con interpretaciones igualmente contenidas, manteniendo una coherencia tonal que refuerza la propuesta del director. Hay una buena descripción de los personajes secundarios, que están bien interpretados haciendo creíbles sus papeles, dentro del nuevo micromundo donde aprende a vivir el joven aprendiz.

Robin Campillo construye la historia desde la proximidad, siguiendo a su protagonista con una cámara que parece observar más que intervenir. En ese seguimiento casi íntimo, Enzo se convierte en un retrato de la fragilidad y la incertidumbre, donde cada decisión —o la incapacidad de tomarla— pesa más de lo que parece. La narrativa avanza sin grandes giros, apoyándose en lo cotidiano para ir revelando tensiones internas que rara vez estallan de forma explícita.

Uno de los elementos más interesantes de la película es su capacidad para sugerir conflicto sin verbalizarlo. Las relaciones que rodean a Enzo están marcadas por una ambigüedad constante, como si todos los personajes compartieran una dificultad común para comunicarse de manera directa. Esa falta de claridad, lejos de ser un defecto, se convierte en el motor emocional del film, generando una atmósfera densa y a ratos incómoda.

Eloy Pohu

El carismático referente ucraniano   

Enzo aborda temas eternos y permanentes de la adolescencia, como las turbulencias afectivas, las crisis de identidad, la interiorización del desvalimiento, el mítico primer amor, la orientación sexual, las confusiones interiores y conflictos exteriores. Con acierto de manera modulada y sin exageraciones, recoge bien esa crucial etapa de la vida que se vive de manera tan intensa, en el abandono de la niñez y camino de la juventud.

El montaje de Robin Campillo es muy armonioso, con transición pausada de la trama, cambios de los entornos de manera muy natural, con secuencias bien construidas. A ello también contribuye bien la atractiva fotografía realizada por Jeanne Lapoirie, bien equilibrada al servicio de la acción diurna y nocturna. Las canciones están bien elegidas, reflejando en sus letras las inquietudes personales del adolescente, cerrando bien el final de la película con un tema musical de Haendel muy apropiado y simbólico, El triunfo del tiempo y del desengaño.

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Conclusión de 'Enzo'

La última película dirigida por Laurent Cantet fue terminada tras su muerte por su colaborador Robin Campillo. Enzo es una comedia dramática francesa que hace un buen retrato del protagonista, un adolescente de dieciséis años, desubicado en su familia y con una gran crisis personal. Se mueve en el terreno de lo sutil, más interesada en capturar estados emocionales que en desarrollar una trama convencional. Puede resultar exigente para quienes busquen un relato más definido, pero ofrece a cambio una experiencia honesta y delicada sobre la dificultad de entenderse a uno mismo en un mundo que no siempre da tiempo para hacerlo.

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Fernando Gálligo Estévez
El cine, muy especialmente en pantalla grande y en versión original, siempre ha estado conmigo en las distintas ciudades donde he vivido. Estar a un lado y al otro de la pantalla me ha hecho amar el cine. Por eso me gusta ser espectador, actor secundario, figurante, reportero y cronista de cine. Desde los 27 años de edad colaborador de prensa cultural y general aportando, a los distintos temas, siempre mi visión cosmopolita y heterodoxa. He publicado hasta ahora siete libros en cuatro editoriales diferentes, siendo mi séptimo libro "Relatos de Cine", editorial Jákara, Málaga, como homenaje al Séptimo Arte. Web profesional https://tresviernes.com
enzo-pelicula-critica-estreno-cineLa última película dirigida por Laurent Cantet fue terminada tras su muerte por su colaborador Robin Campillo. Enzo es una comedia dramática francesa que hace un buen retrato del protagonista, un adolescente de dieciséis años, desubicado en su familia y con una gran crisis personal. Se mueve en el terreno de lo sutil, más interesada en capturar estados emocionales que en desarrollar una trama convencional. Puede resultar exigente para quienes busquen un relato más definido, pero ofrece a cambio una experiencia honesta y delicada sobre la dificultad de entenderse a uno mismo en un mundo que no siempre da tiempo para hacerlo.

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