Se trata de una poética, audaz y original ópera prima de Diego Céspedes que combina el melodrama queer, el western, el relato de madurez y el realismo mágico. A través de una cautivadora puesta en escena, La misteriosa mirada del flamenco equilibra el humor añejo y la denuncia social, a la vez que proyecta y nos invita a conectar con otro tipo de comunidad, de familia y de afecto. Galardonada en el Festival de Cannes con el Gran Premio del Jurado a la Mejor Película (Un Certain Regard), ganadora del Premio Sebastiane Latino en el Festival de San Sebastián, y elegida por Chile para representar al país en la carrera de los Premios Oscar y también de los Premios Goya. Estreno el 16 de enero de 2026 en salas de cine españolas.
Crítica de 'La misteriosa mirada del flamenco'
Resumen
Ficha Técnica
Título: La misteriosa mirada del flamenco
Título original: La misteriosa mirada del flamenco
Reparto:
Tamara Cortés (Lidia)
Matías Catalán (Flamenco)
Paula Dinamarca (Mama Boa)
Claudia Cabezas
Luis Dubó (Clemente)
Pedro Muñoz (Yovani)
Vicente Caballero (Julio)
Bruna Ramírez (Leona)
Sirena González (Estrella)
Alexa Quijano (Águila)
Francisco Día Z (Piraña)
Año: 2025
Duración: 110 min.
País: Chile
Director: Diego Céspedes
Guion: Diego Céspedes
Fotografía: Angello Faccini
Música: Florencia Di Concilio
Género: Drama
Distribuidor: BTeam Pictures
Tráiler de 'La misteriosa mirada del flamenco'
Sinopsis
A comienzos de los años 80, en el desierto chileno, Lidia, una niña de once años, crece en el seno de una amorosa familia queer marginada en un polvoriento pueblo minero. Son culpados por una misteriosa enfermedad que comienza a propagarse, se dice que se transmite con una sola mirada, cuando un hombre se enamora de otro. En este western moderno, Lidia emprende una búsqueda de venganza, enfrentándose a la violencia, el miedo y el odio, donde la familia es su único refugio y el amor podría ser el verdadero peligro. (BTeam Pictures)
Dónde se puede ver la película en streaming
La familia es importante
La historia se articula desde la mirada de Lidia, una niña de once años que crece en una familia queer convertida en chivo expiatorio de una comunidad minera incapaz de comprender lo que se sale de la norma. El relato avanza como un western extraño y descentrado, donde la búsqueda de venganza de Lidia no responde tanto a una estructura clásica como a un impulso emocional.
No se trata de ajustar cuentas de manera directa, sino de sobrevivir, de resistir, de mantener intacto un espacio de amor frente a un mundo que empuja constantemente hacia la exclusión. La misteriosa mirada del flamenco plantea ideas potentes, aunque en ocasiones su desarrollo narrativo se diluye, como si el filme prefiriera sugerir antes que profundizar del todo.
Una fábula áspera
Diego Céspedes dirige La misteriosa mirada del flamenco desde una clara vocación alegórica. Su mirada no busca el realismo estricto, sino la construcción de una fábula oscura donde los elementos históricos, sociales y emocionales se funden en un mismo plano. El western moderno que propone no está lleno de duelos ni pistolas, sino de silencios, miradas cruzadas y tensiones soterradas.
Sin embargo, esa apuesta por lo simbólico a veces juega en contra del ritmo. Hay momentos en los que la película parece quedarse suspendida en su propia atmósfera, sin terminar de avanzar ni de concretar algunas de sus ideas más interesantes. La intención es clara y honesta, pero la ejecución no siempre logra mantener la tensión narrativa que la historia reclama.
Infancia y ternura
El gran anclaje emocional de La misteriosa mirada del flamenco es la interpretación de Tamara Cortés, que encarna a Lidia. Su presencia sostiene la película con una mezcla muy lograda de fragilidad y determinación. No es una heroína impostada, sino una niña que observa, aprende y responde como puede a un mundo que se vuelve cada vez más amenazante.
El reparto adulto, que da vida a la familia queer, construye un retrato coral lleno de matices. Sus personajes transmiten humanidad, humor y dolor sin caer en el cliché. Son figuras que han aprendido a sobrevivir juntas, conscientes de que el exterior siempre será un espacio hostil.
El desierto como herida abierta
La fotografía aprovecha el paisaje desértico para subrayar el aislamiento y la vulnerabilidad de los personajes. Los planos abiertos, la luz dura y los colores terrosos construyen un entorno que parece expulsar a quienes no encajan en él. El montaje, aunque coherente con el tempo pausado general, podría haber sido más preciso en algunos tramos. Hay escenas que se alargan sin aportar nuevas capas de sentido, contribuyendo a una sensación de irregularidad narrativa.
Conclusión de 'La misteriosa mirada del flamenco'
La misteriosa mirada del flamenco es una obra valiente, sensible y profundamente política. Es una película que importa más por lo que quiere decir que por cómo lo dice en algunos momentos, y eso no es poco en un contexto cinematográfico donde muchas historias prefieren no incomodar.
Reportaje de La misteriosa mirada del flamenco en Días de Cine TVE
Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM





