En Peaky Blinders: El hombre inmortal, Tom Harper retoma el universo de la célebre saga criminal para expandirlo con una ambición que trasciende la nostalgia televisiva. Lejos de limitarse a ser una prolongación complaciente, la película se adentra en una dimensión más crepuscular del mito, donde el poder, la lealtad y la violencia adquieren una resonancia casi fatalista. Harper imprime una puesta en escena elegante y sombría, fiel al pulso estilizado que definió la serie, pero acentuando su carácter épico y su vocación de cierre. Más que una continuación, Peaky Blinders: El hombre inmortal se erige como una elegía sobre la figura del hombre que quiso dominar su destino y terminó enfrentándose a su propia leyenda. Se puede ver en Netflix desde el 20 de marzo de 2026.
Crítica de 'Peaky Blinders: El hombre inmortal'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Peaky Blinders: El hombre inmortal
Título original: Peaky Blinders: The Immortal Man
Reparto:
Cillian Murphy (Tommy Shelby)
Rebecca Ferguson (Kaulo/Zelda)
Tim Roth (John Beckett)
Barry Keoghan (Duke Shelby)
Stephen Graham (Hayden Stagg)
Sophie Rundle (Ada Thorne)
Packy Lee (Johnny Dogs)
Jay Lycurgo (Elijah)
Ned Dennehy (Charlie Strong)
Ian Peck (Curly)
Andy M Milligan (Jugador)
Sammy John Heaney (Policía)
Kasper Hilton-Hille (Karl)
Jasna Anderson (Mujer enfadada)
Año: 2026
Duración: 112 min.
País: Reino Unido
Director: Tom Harper
Guion: Steven Knight
Fotografía: George Steel, Ben Wilson
Música: Antony Genn, Martin Slattery
Género: Thriller. Drama
Distribuidor: Netflix
Tráiler de 'Peaky Blinders: El hombre inmortal'
Sinopsis
Birmingham, 1940. En pleno caos de la Segunda Guerra Mundial, Tommy Shelby se ve obligado a regresar tras un exilio autoimpuesto para enfrentarse a su ajuste de cuentas más destructivo hasta la fecha. Con el futuro de su familia y del país en juego, Tommy deberá afrontar sus propios demonios y decidir si se enfrenta a su legado o lo reduce todo a cenizas. Por orden de los Peaky Blinders… (Netflix España)
Dónde se puede ver la película en streaming
La guerra como último tablero
Hay personajes que terminan convirtiéndose en algo más grande que su propia historia, Tommy Shelby es uno de ellos. Peaky Blinders: El hombre inmortal parte precisamente de esa idea, ¿qué haces con un personaje que ya lo ha vivido todo salvo el fin del mundo tal y como lo conocía?
El punto de partida es muy potente, porque mezcla dos dimensiones que siempre han estado presentes en la serie, pero que aquí se intensifican, lo personal y lo político, pero lo más interesante no está tanto en la trama de espionaje como en el conflicto interno. La guerra exterior refleja, de alguna manera, la guerra que Tommy lleva librando toda su vida, sus fantasmas, su pasado, todo vuelve con más fuerza en un contexto donde la muerte ya no es una excepción, sino la norma.
Oscuridad elegante
Tom Harper entiende perfectamente el universo de Peaky Blinders, la estética, el tono, esa mezcla de elegancia y suciedad, todo está ahí, en ese sentido es muy fiel a la serie, quizá demasiado, porque si bien mantiene la identidad visual y narrativa, también da la sensación de que le cuesta dar el salto definitivo al lenguaje cinematográfico.
Es como si estuviéramos viendo un capítulo muy largo, muy bien producido, pero no necesariamente una obra que justifique su existencia como película independiente, aun así, Harper maneja bien los tiempos, sabe cuándo detenerse en los personajes y cuándo dejar que la tensión crezca.
Un personaje que ya es leyenda
Cillian Murphy vuelve a demostrar por qué Tommy Shelby es uno de los personajes más icónicos de la televisión reciente. Su interpretación aquí es más contenida, más cansada, hay un desgaste evidente en su mirada, en su forma de moverse, en cómo habla, ya no es el hombre frío e impenetrable de las primeras temporadas; es alguien que ha sobrevivido demasiado. Murphy no necesita grandes discursos, le basta con un gesto, con una pausa, con esa forma de mirar al vacío que ya se ha convertido en marca del personaje.
Ceniza, humo y pasado
La recreación de la Inglaterra en guerra está llena de detalles, calles destruidas, cielos grises, una atmósfera cargada de humo y desesperanza, hay una continuidad estética muy clara con la serie, pero también una escala mayor, más ambiciosa. La fotografía juega constantemente con las sombras, con los contrastes, reforzando esa sensación de mundo al borde del colapso.
La música, como siempre en Peaky Blinders, es un elemento clave, esa mezcla de sonidos modernos con un contexto histórico sigue funcionando sorprendentemente bien, creando una identidad muy particular.
Conclusión de 'Peaky Blinders: El hombre inmortal'
Peaky Blinders: El hombre inmortal es una película sólida, bien construida y profundamente fiel a lo que ha sido la serie. Tiene momentos de gran fuerza, un protagonista en estado de gracia y un contexto histórico que aporta nuevas capas al personaje, pero también arrastra una sensación constante de familiaridad, no sorprende tanto como podría, no arriesga todo lo que promete su premisa.
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