Hace mucho tiempo, el cine mostraba a los jugadores como personas muy especiales. Eran hombres que recordaban todo, tenían instintos perfectos y parecía que la suerte siempre los acompañaba. Esta idea no ha desaparecido completamente, pero en los últimos diez años ha cambiado de manera tranquila. Las películas más nuevas se enfocan más en la vida diaria de los jugadores y en lo que les sucede después, en lugar de solo mostrar lo emocionante y las victorias en el juego.

Anuncios

Puede sorprender mucho que los críticos hablen de estas películas de una manera que se centra más en la vida real que en el género de siempre. Ahora, el casino ya no es solo un lugar para escapar, sino que se trata de algo que las personas llevan con ellas todos los días. La gente comparaba a un personaje con alguien que pasa mucho tiempo en las plataformas de apuestas. Es como cuando otros pasan mucho tiempo en las redes sociales. Esta persona revisa los resultados mientras desayuna, mira las cuotas por la noche y trata a sitios como Locowin como algo normal y cotidiano. Esta comparación es muy realista para el tipo de cine que se hace hoy en día.

La película moderna sobre el juego no intenta seducir al espectador. Intenta ser honesta.

Anuncios

Diamantes en bruto y el ruido dentro de la cabeza

Diamantes en bruto suele describirse como una película sobre el juego estresante, pero esa palabra se queda corta. Funciona al mismo ritmo frenético que los pensamientos de su protagonista. Howard Ratner no apuesta porque confíe en la estrategia o en el talento. Apuesta porque la quietud le resulta insoportable.

Lo que llama la atención es que esta persona no tiene nada de romanticismo en su forma de actuar. Pide dinero prestado, miente, retrasa los pagos y aumenta el riesgo sin pensar en el futuro. El dinero es casi lo de menos. Lo que realmente busca es esa sensación emocional que recibe cuando hace una apuesta. La película no se para a explicar por qué sucede esto, y eso es lo que la hace tan buena. Cualquiera que haya visto de cerca a alguien con un comportamiento compulsivo sabrá exactamente a qué me refiero.

El contador de cartas y la evasión disciplinada

El contador de cartas aborda el tema desde el extremo opuesto. El personaje de Oscar Isaac es controlado, metódico y emocionalmente hermético. Su forma de jugar es calculada y contenida, casi ascética. Apuesta para pasar desapercibido, reducir el riesgo y mantener el equilibrio.

La película tiene algo que muchas historias antiguas no tenían en cuenta: no toda adicción es desordenada. A veces la adicción parece una forma de responsabilidad. Los casinos son lugares con reglas claras y resultados que pueden predecirse, lo que puede hacer que una persona se sienta más segura que en su vida diaria, especialmente si lleva una carga de culpa. Las cartas no se preocupan por quién eras antes de sentarte a jugar. Esa falta de preguntas es parte de lo que atrae a la gente.

La última apuesta y la comodidad de la repetición

La última apuesta se presenta como una road movie, pero su verdadero tema es la repetición. Dos hombres se desplazan de un lugar a otro convenciéndose de que la racha está cerca, de que la suerte está cambiando, de que la próxima parada será distinta. Rara vez lo es.

La película no cae en el melodrama y se enfoca en las pequeñas mentiras que los jugadores se dicen para seguir adelante. Las conversaciones se repiten una y otra vez. El optimismo vuelve a empezar de nuevo. Las pérdidas se ven como oportunidades que casi se ganaron. Lo que se muestra aquí es la persistencia de los jugadores, no su estupidez ni su avaricia. La película destaca la creencia de que el éxito siempre está cerca, a solo un paso de distancia. Los jugadores creen que el sentido de todo siempre está al alcance de la mano.

Por qué estas historias conectan ahora

Porque el juego ya no parece algo excepcional. Está integrado en la vida diaria, disponible a cualquier hora y envuelto en un lenguaje de entretenimiento más que de riesgo. El cine reciente refleja esa realidad. No depende de grandes victorias ni de giros espectaculares. Observa cómo se forman los patrones, cómo se endurecen los hábitos y cómo se acumulan las justificaciones.

Los actores que vemos en la pantalla son personas normales. A veces están cansados, distraídos y tienen sus propias formas de pensar. Esto es lo que hace que sus historias se queden en nuestra memoria. No intentan impresionarnos demasiado. Simplemente nos acompañan y nos hacen reflexionar incluso después de que la película ha terminado.

Anuncios

Conclusión

Las películas sobre el juego más interesantes de los últimos años no intentan dar lecciones ni lanzar mensajes evidentes. Simplemente observan lo que sucede. Estas películas confían en que el espectador sea capaz de conectar los puntos, reconocer ciertos comportamientos y sentir incomodidad sin que se necesiten explicaciones adicionales. De esta manera, el género del juego se aleja de la fantasía y se acerca a algo que se asemeja mucho más a la experiencia que vivimos en la vida real.

No es un cine vistoso ni tranquilizador, pero se siente más cercano a la verdad que cualquier otra cosa que el género haya ofrecido antes.

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

Anuncios

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí