Johannes Roberts en Primate se adentra en el thriller de supervivencia con una propuesta que combina tensión física, peligro constante y un trasfondo emocional que explora los límites del instinto humano frente a la amenaza salvaje. El director, conocido por su habilidad para construir atmósferas asfixiantes, plantea un relato donde la naturaleza deja de ser un simple escenario para convertirse en una fuerza imprevisible y hostil. A través de una narración que mezcla suspense y drama, Primate invita al espectador a reflexionar sobre la fragilidad del ser humano cuando se enfrenta a un entorno donde las reglas de la civilización dejan de tener sentido. Estreno el 6 de febrero de 2026 en salas de cine españolas.
Crítica de 'Primate'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Primate
Título original: Primate
Reparto:
Johnny Sequoyah (Lucy)
Jessica Alexander (Hannah)
Troy Kotsur (Adam)
Kae Alexander (Madre)
Gia Hunter (Erin)
Victoria Wyant (Kate)
Benjamin Cheng (Nick)
Charles Mann (Drew)
Tienne Simon (Brad)
Stuart Whelan (Pasajero)
Miguel Torres Umba (Ben)
Amina Abdi (Susan)
Año: 2025
Duración: 89 min.
País: Estados Unidos
Director: Johannes Roberts
Guion: Ernest Riera, Johannes Roberts
Fotografía: Stephen Murphy
Música: Adrian Johnston
Género: Terror
Distribuidor: Paramount Pictures Spain
Tráiler de 'Primate'
Sinopsis
En Primate, las vacaciones tropicales de un grupo de amigos se convierten en una aterradora historia primitiva de horror y supervivencia. (Paramount Pictures Spain)
Dónde se puede ver la película en streaming
Anécdotas de terror
Primate parte de una premisa que, sobre el papel, tiene potencial para un ejercicio de terror directo y sin complejos. El problema es que la película se queda anclada en su concepto inicial sin saber cómo desarrollarlo de manera interesante, lo que debería generar tensión claustrofóbica, acaba resultando repetitivo y poco imaginativo.
Las estrategias de supervivencia se sienten forzadas y carentes de lógica, y los personajes toman decisiones que parecen dictadas más por la necesidad de alargar el metraje que por una coherencia interna. El terror nunca termina de despegar y la amenaza pierde fuerza a medida que avanza la historia.
Sin arriesgar
Johannes Roberts demuestra oficio, pero también una alarmante falta de ambición. La dirección es funcional, correcta en términos técnicos, pero muy poco inspirada. Hay una clara intención de construir un survival sencillo, casi de serie B, pero sin el descaro o la creatividad que suelen hacer memorable ese tipo de propuestas.
Los momentos de ataque están rodados con cierta eficacia, aunque el abuso de cortes rápidos y planos confusos termina diluyendo la sensación de peligro real. En lugar de generar suspense sostenido, Primate opta por sobresaltos previsibles que funcionan de forma puntual, pero no construyen una atmósfera inquietante duradera.
Personajes planos
Johnny Sequoyah, que interpreta a Lucy, intenta dotar a su personaje de una mínima carga emocional, pero el guion no le ofrece demasiado margen para lucirse. Sus amigos funcionan más como carne de cañón que como personajes con identidad propia, definidos por un par de rasgos superficiales y poco más.
El verdadero protagonista, el chimpancé Ben, debería ser el motor del terror, pero su presencia resulta irregular. A ratos intimida, pero en otros momentos la puesta en escena y los efectos hacen que la amenaza pierda credibilidad. En lugar de un depredador imprevisible, acaba pareciendo un recurso narrativo utilizado de forma mecánica.
Eficacia técnica justa y sin personalidad
La fotografía es funcional, con una iluminación que no siempre ayuda a generar tensión y que, en ocasiones, resulta demasiado plana para un relato de terror. Los efectos especiales cumplen, aunque no siempre convencen, especialmente cuando el chimpancé está en primer plano, lo que rompe la suspensión de incredulidad.
El sonido y la música recurren a los tópicos del género, subrayando los momentos de peligro de forma excesiva. En lugar de sugerir, Primate opta por avisar constantemente al espectador de cuándo debe asustarse, lo que reduce el impacto real de las escenas más violentas.
Conclusión de 'Primate'
Primate es una película con una premisa curiosa y un tono que promete un terror directo y sin pretensiones, pero que termina quedándose a medio camino. Ni resulta lo suficientemente salvaje como para abrazar el exceso, ni lo bastante sólida como para construir un suspense efectivo. Su falta de personajes interesantes y de una puesta en escena arriesgada la condenan a ser una experiencia pasajera y fácilmente olvidable.
Reportaje de Primate en Días de Cine TVE
Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM





