El largometraje Querido trópico de Ana Endara, protagonizado por Paulina García (Oso de Plata en Berlín y Premio Platino por Gloria) y Jenny Navarrete (El otro hijo), representa a Panamá en la candidatura de los Premios Goya a Mejor película iberoamericana. El film tuvo su première mundial en la 49ª edición del Festival Internacional de Cine de Toronto en la sección 'Centrepiece' y su estreno nacional en la 72ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián en la categoría 'Horizontes Latinos. Su estreno en salas de cine de españolas fue el pasado 28 de noviembre de 2025 de la mano de Vitrine Filmes.
Crítica de 'Querido trópico'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Querido trópico
Título original: Querido trópico
Reparto:
Paulina García (Mercedes 'Mechi')
Jenny Nava (Ana Maria)
Juliette Roy (Jimena)
Syddia Ospina (Cristina)
Año: 2024
Duración: 106 min.
País: Panamá
Director: Ana Endara Mislov
Guion: Ana Endara Mislov, Pilar Moreno
Fotografía: Nicolas Wong
Música:
Género: Drama. Amistad
Distribuidor: Vitrine Filmes
Tráiler de 'Querido trópico'
Sinopsis
Un jardín tropical se vuelve escenario para el encuentro de dos soledades que se acompañan por un tiempo: la de una mujer de clase alta a la que una demencia le está arrebatando todo lo que ha sido, y la de su cuidadora, una inmigrante sola y sin apoyo, separada del mundo por un terrible secreto. (Vitrine Filmes)
Dónde se puede ver la película en streaming
Dos soledades que se reconocen
Querido trópico avanza sin urgencias, sin giros evidentes y sin necesidad de subrayados. Lo que importa no es tanto lo que ocurre, sino cómo ocurre, el progresivo acercamiento entre ambas, el modo en que una empieza a ocupar el espacio que la otra va dejando libre, y cómo esa relación termina funcionando como un espejo deformado de vínculos maternofiliales, cuidados invertidos y afectos no resueltos.
El problema es que esa delicadeza narrativa, que en muchos momentos resulta estimulante, también juega en contra de la película. Hay tramos donde el relato parece estancarse, repitiendo dinámicas sin avanzar emocionalmente, y el conflicto nunca termina de adquirir el peso dramático que promete.
El arte de no levantar la voz
Ana Endara Mislov dirige Querido trópico con una contención admirable. Su cámara observa, acompaña y respeta a los personajes sin invadirlos ni manipularlos emocionalmente. La puesta en escena es sobria, apoyada en silencios, miradas y pequeñas acciones cotidianas que construyen una intimidad progresiva entre las protagonistas.
Sin embargo, esa coherencia estilística también limita el impacto del conjunto. Parece tan preocupada por no forzar nada que, en ocasiones, renuncia a tensar la narración cuando más lo necesita. El resultado es una película elegante y respetuosa, pero que rara vez se arriesga a incomodar o a romper su propio tono.
Ancla emocional
El gran sostén de Querido trópico es, sin duda, Paulina García. Su interpretación de Mercedes es profundamente humana, alejada del cliché de la enfermedad como espectáculo. García compone a una mujer que todavía conserva orgullo, ironía y lucidez intermitente, y que vive la pérdida de la memoria no desde el dramatismo, sino desde una confusión dolorosamente cotidiana.
Jenny Navarrete, intérprete de Ana María, cumple con solvencia, aportando una contención coherente con su personaje, aunque su arco dramático queda más desdibujado. La relación entre ambas funciona, pero no siempre alcanza la intensidad emocional que la película parece buscar, en parte porque el guion no termina de profundizar del todo en el pasado ni en las motivaciones de Ana María.
Belleza discreta, sin alardes
En lo técnico, Querido trópico apuesta por la sencillez. La fotografía captura con sensibilidad la luz tropical, y los interiores están repletos de tonos sombríos. El sonido, muy trabajado, refuerza la sensación de aislamiento y de un mundo que sigue girando mientras la protagonista se va quedando atrás.
No hay grandes alardes formales ni una banda sonora invasiva. Todo está al servicio del tono intimista, aunque esa sobriedad también contribuye a una sensación general de cierta ligereza dramática que impide que la película deje una huella más profunda.
Conclusión de 'Querido trópico'
Querido trópico es un drama sensible, bien interpretado y dirigido con cuidado, pero que no termina de despegar emocionalmente. Su mirada sobre la amistad inesperada, el cuidado, la inmigración y la pérdida de identidad es sincera y respetuosa, aunque algo tímida en su desarrollo.
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