Lucas Tavarozzi dirige la versión española de Sucursal, obra teatral escrita por Carlos La Casa y Daniel Cúparo. El montaje original argentino obtuvo una repercusión positiva por parte del público. Por otro lado, esta adaptación cuenta con un reparto formado por Alejandro Bruni, Antonio Chaves, Fernando Sola, Lorena Jiménez, Martín Páez, Jesús Agudo y el propio Tavarozzi. Después de lograr una asistencia pronunciable durante el mes de mayo, han prorrogado en El Umbral de Primavera hasta el 25 de junio.



Sucursal

Crítica de 'Sucursal'

Ficha Técnica

Título: Sucursal
Título original: Sucursal

Reparto:
Alejandro Bruni
Antonio Chaves
Fernando Sola
Lorena Jiménez
Martín Páez
Lucas Tavarozzi
Jesús Agudo

Duración: 70 min. apróx.
Dirección: Lucas Tavarozzi
Dramaturgia: Carlos La Casa y Daniel Cúparo
Ayudantía de dirección: Andrés Leyun
Escenografía: Carlos La Casa
Agradecimientos:
Agencia MCA y Adriana Ayala
Producción: Andrés Leyun y Lucas Tavarozzi

Sinopsis de 'Sucursal'

Mientras cuatro vendedores de una tienda de artículos usados padecen a un coordinador insoportable, el dueño anuncia que abrirá una sucursal y quien haga las mayores ventas podrá administrarla. Esto inaugura una cadena de discusiones, engaños y delitos que desembocan en un final donde quedará clara una cosa: nada puede cambiar la suerte de estos desgraciados, excepto sus propios actos. (EL UMBRAL DE PRIMAVERA). 



Sucursal
Foto de "Sucursal" (Andrés Leyun y Lucas Tavarozzi)

Competencia ¿des?leal

Una reunión de empleados a primera hora de la mañana es el punto de inicio de Sucursal. Esta comedia escrita por Carlos La Casa y Daniel Cúparo aborda las relaciones de poder y la competitividad con giros de guion incluido. Gracias a las distintas personalidades de los personajes, ofrece un baremo de situaciones que causan cierta hilaridad. Sin embargo, dentro de ese esquema de trepar, se presenta una línea argumental que no consigue impresionar tanto como pudiera. En consecuencia, aquellas vueltas de tuerca pierden su efecto, al aplicarse una construcción que se mantiene lineal en su desarrollo. Tiene esos puntos de suspense que indican que parte de una idea potente, pero a la hora de ejecutarla no consigue darle una construcción más sólida. Por ende, hay escenas en las que divierte, se entiende la motivación pero no el proceso hasta ella.

A pesar de conocerse el esqueleto de la historia, la finalidad de lo que se desea contar y a dónde se quiere llegar es excesivamente difusa. Por lo cual, termina con una resolución que busca el efecto y no lo acaba encontrando. Por otro lado, la manera en la que afronta el contexto de cada uno de sus personajes esta bien definido en el plano más externo. Sin embargo, a la hora de profundizar en ellos, se queda algo menos consistente. Se conocen sus personalidades, pero se echa en falta una progresión con más aristas. Además, se comprende que no se quiera utilizar una comedia al uso, lo que indica una intención de no ir a los seguro. Por ende, se espera que con el tiempo vaya asentando la historia para permitirle abrir nuevos horizontes y superarse en su resultado.

El Umbral de Primavera
Foto de "Sucursal" (Andrés Leyun y Lucas Tavarozzi)

Compañeros de trabajo

Un reparto prominentemente masculino toma Sucursal, donde cada uno de ellos representa un estilo de masculinidad. En primer lugar, Fernando Sola realiza una interpretación estupenda, midiendo esa templanza que hay en su personaje. Asimismo, destaca que no busca la parodia o la burla, lo que hace que la verosimilitud envuelva su labor en escena. Esa coherencia que mantiene de principio a fin es lo que hace que llame la atención del espectador. Después, Lucas Tavarozzi consolida esa personalidad odiosa, que hace que sea fácilmente identificable. Por un lado, se aplaude que sepa llevarlo a cabo a la perfección, mientras que, por otro, acaba por pasarle factura. La razón es que no se observa más matices que le permitan diversificar. Luego, Jesús Agudo cumple con lo que se espera de él, fomentando ese atractivo físico que le da presencia ante el escenario.

Alejandro Bruni ofrece una labor muy interesante, en la que hace justicia al detalle. Se puede ver que trata con mimo la metamorfosis que va sufriendo su personaje, llegando incluso a suplir ciertas carencias en su contexto gracias a la manera de transmitir. Por tanto, la forma en la que termina liderando el elenco actoral es un indicativo de la maestría con la que trabaja. Así brilla y se ve un trabajo elaborado detrás. También hay que aplaudir el trabajo de Martín Páez, quien parece nacido para este papel. Lo adereza con naturalidad y desparpajo, así como carisma y fuerza. Únicamente, habría que cuidar la dicción, ya que dificulta el entendimiento de sus diálogos. Por último, Antonio Chaves y Lorena Jiménez cumplen con su actuación sobre las tablas, con mención especial a Chaves por el esfuerzo extra de no encontrarse en la misma situación física que sus compañeros.

El Umbral de Primavera
Foto de "Sucursal" (Andrés Leyun y Lucas Tavarozzi)

Una tienda y un plan

La propuesta escénica de Sucursal ofrece una composición sencilla, realizando una escenografía que permita a los actores poder apoyarse en ella. Por lo cual, se constituye de elementos que dan vida al espacio, llevando al espectador ante lo que sería una sala de descanso de una tienda. También se valora la elección del vestuario, el cual además de ajustarse con la descripción del tipo de negocio que es, hay ese efecto cromático y visual que encaja, satisfaciendo la construcción de la pieza. La coreografía entre las distintas escenas muestran una dirección interesante, donde se ve el trabajo que hay detrás. No sucede lo mismo con las transiciones entre las distintas escenas, dado que el fundido a negro acaba por ser un recurso muy manido. Por lo que, resta potencia al conglomerado global del espectáculo teatral.

Por este motivo, los golpes de sorpresa se espacian tanto entre ellos, que la falta de cohesión minimiza la intención con la que se realizan. Ahí es donde reside uno de sus puntos a mejorar más importantes, el otorgar una unión más orgánica y dinámica entre las distintas partes que componen el relato. Asimismo, el ritmo termina por no fluir correctamente, al producirse esas paradas que interrumpen abruptamente el desarrollo de la trama. Como se ha mencionado antes en el guion, sucede lo mismo en el apartado artístico y técnico: se queda en un suspense que no elabora la tensión, la curiosidad, una energía más intensa. A pesar de ello, se valora que hayan sabido dar foco a las interpretaciones que salen en la obra, ya que es una de sus mejores bazas.

Sucursal
Foto de "Sucursal" (Andrés Leyun y Lucas Tavarozzi)

Conclusión

Sucursal es una comedia que mediante sus giros de guion busca sorprender al espectador. Gracias a una historia con una base interesante, se puede ver una idea con potencial. Sin embargo, todavía no ha logrado explotarla y se queda en un relato menos contundente. Por ende, no llega a producirse ese efecto de tensión o de suspense que necesitan este tipo de proyecto. No obstante, cuenta con un reparto en alza, siendo de los mejores aspectos de la obra. En concreto, destacan Alejandro Bruni, Martín Páez y Fernando Sola. La propuesta escénica construye un espacio reconocible para el espectador, pero peca en la falta de fluidez que hay en su conjunto. Una oda a la competitividad que se desdibuja en una tonalidad excesivamente lineal.

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