Tras su paso por el Festival de Teatro Clásico de Mérida, el Teatro de la Abadía de Madrid acoge Tebanas de la compañía Ay Teatro con dramaturgia de Álvaro Tato y dirección y música de Yayo Cáceres. Con un reparto compuesto por seis jóvenes actores, Cira Ascanio, Marta Estal, Mario García, Fran Garzía, Daniel Migueláñez y Mario Salas de Rueda, el montaje propone una aproximación contemporánea y musical al ciclo tebano. A la funesta estirpe de Cadmo, en la que Edipo y Antígona son los nombres que más resuenan. Tebanas podrá disfrutarse en la sala Juan de la Cruz del Teatro de la Abadía de Madrid de martes a domingos hasta el 15 de febrero de 2026.
Crítica de 'Tebanas'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Tebanas
Título original: Tebanas
Reparto:
Cira Ascanio
Marta Estal
Daniel Migueláñez
Fran Garzía
Mario Salas de Rueda
Mario García González
Año: 2026
Duración: 85 min.
País: España
Director: Yayo Cáceres
Autoría: Sófocles, Esquilo, Eurípides, Aristófanes
Adaptación: Álvaro Tato
Dramaturgia: Álvaro Tato
Escenografía: Ay Teatro, Tatiana de Sarabia
Iluminación: Miguel Ángel Camacho
Vestuario: Tatiana de Sarabia
Música original: Yayo Cáceres
Diseño gráfico: David Ruiz
Fotografía: David Ruiz
Producción: Ay Teatro
Producción ejecutiva: Marina Camacho
Tráiler de 'Tebanas'
Sinopsis
Las obras maestras de la tragedia griega representadas por un coro teatral de jóvenes actores y músicos que reviven el gran mito de Tebas: la saga de Edipo y sus descendientes. El ser humano se enfrenta a su destino en esta trilogía llena de profecías y maldiciones, amor y violencia, poder y misterio, emoción y muerte. Un espectáculo que busca la esencia poética, musical, coral y activa de los clásicos.
El joven elenco encarna a todos los personajes de una saga familiar que transgrede los límites sociales hasta las últimas consecuencias. El coro tebano, testigo y partícipe de la sucesión de catástrofes, nos brinda un espejo ético y moral donde se reflejan las grandes preguntas fundadoras de la convivencia: ¿son hereditarios los delitos y las culpas? ¿La verdad debe buscarse a cualquier precio? ¿Existe un límite entre razón y creencia? ¿Debe prevalecer el Estado sobre la persona? ¿Qué distingue al aliado del enemigo? ¿Cuál es la frontera entre justicia y ley? En definitiva: ¿quiénes somos nosotros?
El ciclo tebano
La ciudad de Tebas, la de las siete puertas, fue el escenario de uno de los ciclos míticos más fascinantes de la antigua Grecia. El espantoso oráculo del que huía Edipo, condenado a ser el asesino de su padre y el esposo de su madre. El combate fratricida entre Eteocles y Polinices. Antígona, valiente y desafiante, que dio su vida por defender los lazos de sangre por encima de las leyes de los hombres. El grito de la Esfinge al ser vencida. La suerte funesta de Yocasta. La clarividencia de Tiresias.
Durante milenios, estas historias han servido a escritores, artistas y pensadores para reflexionar sobre la condición humana, los vínculos familiares, la ley y el destino. Freud y Lacan; María Zambrano y Unamuno; Cocteau y Bertolt Brecht. Cada interpretación demuestra que el ciclo tebano tiene algo que decirnos siglos después. El relato no permanece inmutable. Se transforma, se reescribe, se reencarna en nuevas voces y nuevos cuerpos. Las cuestiones esenciales que plantea, sin embargo, son eternas.
Esquilo, Sófocles y ¿Eurípides?
Álvaro Tato toma los motivos del ciclo tebano y los armoniza en una composición unificada. De Sófocles toma Edipo rey y Antígona. Para el conflicto entre Eteocles y Polinices, entremezcla Los siete contra Tebas de Esquilo y Las fenicias de Eurípides. Añade además un interludio cómico de creación propia sobre la cuestión de la recuperación de los cuerpos tras la batalla, que remite lejanísimamente a Las suplicantes de Eurípides. Para aumentar el reto, lo hace alternando verso y prosa, partes cantadas y partes dialogadas, tragedia y comedia. Álvaro Tato sacrifica la catarsis, el efecto purificador del horror y la compasión de cada una de las tragedias, para darnos un texto donde el mito se desarrolla desde el encuentro de Edipo y la Esfinge hasta la muerte de Antígona. En 85 minutos. Todo un récord.
Música y canto
La música de Yayo Cáceres es el elemento más original de la propuesta. Mezcla canto e instrumentos, aproximándose a lo lírico de manera muy libre, siempre al servicio de la acción y del verso. El elenco demuestra una enorme versatilidad asumiendo diferentes roles, actuando, cantando y tocando diferentes instrumentos.
La interpretación de Fran Garzía de Edipo opta por subrayar la soberbia del personaje haciéndolo odioso. Con una corporalidad extraña, se inclina hacia lo monstruoso. Debería despertar compasión, pero no lo logra. Cira Ascanio es impecable como Yocasta y como Antígona. Marta Estal nos regala un sobrecogedor Tiresias. En conjunto, funcionan de manera orgánica y sobresalen por la riqueza y expresividad del registro vocal de todos ellos en las partes cantadas.
Otro elemento escénico llamativo es el vestuario de Tatiana de Sarabia. Todos los personajes, excepto Tiresias y la Esfinge visten un mono de corte galáctico de color negro, similar a los invasores de la mítica serie V, con elementos diferenciadores, formados por cintas rojas que representan el estigma de la estirpe de Layo.
El montaje resulta en su conjunto irregular. Comienza de manera sorprendente, aunque apresurada, con Edipo y con el conflicto de Eteocles y Polinices. Pero se resiente con el interludio cómico, que se prolonga de forma incomprensible en la parte de Antígona. La tragedia no necesita alivios cómicos. Lo que precisa es tiempo para ser pensada.
Conclusión de 'Tebanas'
Tebanas de Álvaro Tato y Yayo Cáceres busca condensar todo el ciclo tebano en un montaje contemporáneo y musical. El acercamiento al mito es muy original e interesante, con un excelente trabajo actoral especialmente en las partes cantadas. Sin embargo, hace aguas en su ritmo apresurado y en las inserciones cómicas, que impiden que la tragedia se despliegue en toda su fuerza.
Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM





