Al ritmo del agua, película dirigida por Juan Felipe Bernal Vargas, propone un acercamiento sensible y reflexivo a través de una historia que fluye entre lo emocional y lo simbólico. El film construye su relato apoyándose en la fuerza visual y en el peso de sus personajes, explorando temas como la identidad, la memoria y la conexión con el entorno natural. A través de una narrativa pausada y contemplativa, la obra invita al espectador a sumergirse en un viaje íntimo donde el agua funciona no solo como elemento estético, sino también como metáfora del cambio, el paso del tiempo y la transformación personal. Estreno el 13 de febrero de 2026 en salas de cine españolas.
Crítica de 'Al ritmo del agua'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Al ritmo del agua
Título original: Al ritmo del agua
Reparto:
Paola Duarte Giraldo
Alfredo Aguilar
Carolina Olaya
Juliana Velásquez
Oscar Bajonero
Rodrigo Cárdenas
Andrés Mavioly (David)
Año: 2023
Duración: 119 min.
País: Colombia
Director: Juan Felipe Bernal Vargas
Guion: Juan Felipe Bernal Vargas
Fotografía: Andrés Botero
Música: Jose Ricaurte
Género: Drama
Distribuidor: Moon Entertainment
Tráiler de 'Al ritmo del agua'
Sinopsis
Paula, una nadadora profesional que intenta recuperarse de una lesión en el hombro que le costó su lugar en la selección nacional de su país. Su largo proceso de recuperación la lleva a enfrentar problemas familiares, su madre, Yolima, sufre de Alzheimer y ya no la recuerda, lo que lleva a Paula a cuestionar su propia identidad y sentido de la vida. La incertidumbre de su lesión y el Alzheimer, crean un conflicto constante para una persona que intenta evitarlo lo más que puede. Mientras está en la práctica Paula se vuelve a lesionar el hombro y se ve obligada a usar esteroides para poder recuperarse más rápido y volver a ingresar al equipo. A medida que el Alzheimer de su madre empeora, Paula debe soportar el abuso emocional de su madre y la ausencia de su padre, Eduardo.
Dónde se puede ver la película en streaming
Nadar sin mirar atrás
Al ritmo del agua acierta al plantear un paralelismo evidente pero efectivo entre la memoria que se diluye y el cuerpo que falla. Paula nada para no hundirse, para aferrarse a una identidad que siente resquebrajarse en todos los frentes.
El conflicto se intensifica cuando, tras volver a lesionarse, decide recurrir a esteroides para acelerar su recuperación, este giro introduce un dilema moral interesante, sin embargo, el guion no siempre profundiza con la contundencia que el tema merece. Hay momentos en los que el drama parece subrayado en exceso, especialmente en las escenas con la madre, donde el abuso emocional y la desorientación se repiten sin demasiados matices nuevos.
Aguas turbulentas
Juan Felipe Bernal Vargas apuesta por una dirección sobria, casi íntima, no hay grandes gestos melodramáticos ni escenas diseñadas para arrancar lágrimas fáciles, lo cual se agradece. La cámara se mantiene cercana a Paula, siguiendo su respiración, su esfuerzo físico, su agotamiento mental. Las secuencias en la piscina están filmadas con una sensibilidad especial, el agua funciona como refugio y prisión al mismo tiempo.
Sin embargo, en el ámbito familiar la puesta en escena se vuelve algo más convencional, algunas discusiones y momentos de tensión podrían haber tenido mayor carga simbólica o visual, pero se resuelven de forma directa, sin demasiada elaboración. La dirección es correcta y coherente, aunque en ocasiones parece jugar sobre seguro, evitando riesgos narrativos o estilísticos.
Un cuerpo que actúa antes que las palabras
Carolina Olaya como Paula sostiene Al ritmo del agua con una entrega física notable. Su trabajo corporal es convincente, transmite dolor, frustración y obsesión sin necesidad de largos monólogos. Hay algo muy honesto en su forma de actuar, especialmente en los momentos en los que simplemente observa a su madre sin saber cómo reaccionar ante el olvido.
La madre aporta momentos de gran crudeza, aunque el guion la empuja a repetir ciertos patrones de comportamiento que restan frescura a su personaje. Aun así, hay escenas particularmente duras, donde la confusión y la agresividad involuntaria resultan dolorosamente reales.
El sonido del agua
Visualmente, Al ritmo del agua encuentra su mayor fortaleza en las escenas acuáticas. La fotografía bajo el agua crea una atmósfera envolvente, casi meditativa, que contrasta con la tensión doméstica. El sonido del agua, la respiración amortiguada y el eco de la piscina aportan una dimensión sensorial muy lograda. El montaje mantiene un ritmo pausado, acorde con el tono introspectivo de la historia. No es una película visualmente espectacular, pero sí coherente en su propuesta estética.
Conclusión de 'Al ritmo del agua'
Al ritmo del agua es un drama honesto que aborda temas complejos, la enfermedad, la presión deportiva, el dopaje, la identidad, con sensibilidad, aunque sin llegar a profundizar del todo en ellos. Tiene momentos de gran intensidad emocional y una protagonista sólida que sostiene el peso del relato, pero también cierta reiteración que impide que el impacto sea mayor.
Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM





