Anémona es la primera película de Ronan Day-Lewis, joven cineasta británico hijo del legendario actor Daniel Day-Lewis (El hilo invisible). No se trata de su primer proyecto, pues ya en el pasado dirigió el cortometraje The Sheep and the Wolf, pero sí que es su primera inmersión en el campo del largometraje. Se trata, por tanto, de una oportunidad de oro para demostrar que cuenta con una cierta huella autoral, que tiene madera para ser más que el hijo de un famoso. ¿Está la película a la altura, o ha quedado en un mero intento fallido?. Un intenso relato sobre los lazos familiares, la culpa y la redención. El oscarizado Daniel Day-Lewis, que coescribió el guion con su hijo Ronan, regresa a la interpretación después de una ausencia de ocho años. Sin fecha de estreno programada para salas de cine españolas.
Crítica de 'Anémona'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Anémona
Título original: Anemone
Reparto:
Daniel Day-Lewis (Ray)
Sean Bean (Jem)
Samantha Morton (Nessa)
Samuel Bottomley (Brian)
Safia Oakley-Green (Hattie)
Lewis Bray (Cazador furtivo 2)
Paul Butterworth (Mr. Jarvis)
Karl Camilleri
JP Conway (Martin)
Angus Cooper (Jimbo)
Adam Fogerty (Des)
Richard Graham (Cazador furtivo 1)
Mark Holgate (Fred)
Año: 2025
Duración: 125 min.
País: Reino Unido
Director: Ronan Day-Lewis
Guion: Daniel Day-Lewis, Ronan Day-Lewis
Fotografía: Ben Fordesman
Música: The Haxan Cloak
Género: Drama. Familia
Distribuidor: Universal Pictures International Spain
Tráiler de 'Anémona'
Sinopsis
Dos hermanos que no se han visto en años intentan esclarecer los eternos y complejos lazos entre hermanos, padres e hijos.
Una misteriosa historia marcada por una tremenda violencia y una severa religiosidad hizo que los hermanos Ray (Daniel Day-Lewis) y Jem (Sean Bean) Stoker dejaran de hablarse durante 20 años. Cada uno de los dos ha buscado la redención a su manera: Ray vive en un exilio autoimpuesto, mientras Jem se ha refugiado en su fe y su devoción hacia su esposa Nessa (Samantha Morton) y su hijo Brian (Samuel Bottomley).
Una crisis familiar obliga a Jem a buscar a Ray y a pedirle que reviva algunos de los momentos más inquietantes de su vida. En la primitiva cabaña de Ray, ubicada en la profundidad de los bosques del norte de Inglaterra, los hermanos se enfrentan a los fantasmas del pasado, haciendo que surjan profundos resentimientos, rencillas casi olvidadas y tragedias no contadas. (Universal Pictures International Spain)
Dónde se puede ver la película en streaming
Oculto en los bosques
Anémona gira en torno al concepto de la evasión, de afrontar un pasado que se mantiene vigente como un trauma. Uno que, además, no solo afecta a la persona que lo vivió, si no también a todos aquellos que lo rodean. La familia actúa así como el elemento central de la película, una familia desestructurada, marcada por la incomunicación, que resiste a base de parches y mentiras. La premisa de la película, en este sentido, resulta interesante. El problema se encuentra en que parece querer abarcar demasiado sin saber cómo mantener un cierto equilibrio entre sus personajes.
El foco de Anémona se encuentra en la relación entre Ray (Daniel Day-Lewis) y Jem (Sean Bean), dos hermanos distanciados física y emocionalmente por ciertos hechos que ocurrieron durante su juventud. Ray vive como un paria, un fugitivo oculto entre los frondosos bosques, mientras que Jem ha asumido el papel de padre y marido de su hermano. Lo que podría ser un interesante estudio sobre el reemplazo, la comunicación y la expresión del dolor se ve lastrado por unos diálogos irregulares, reiterativos y, en ciertos casos, innecesarios.
Este es el primer signo de que, a pesar de su buena factura técnica y del presupuesto que hay detrás de la cinta, nos encontramos ante una película amateur, que nada tiene que envidiar a las películas realizadas por estudiantes y graduados de cine. A fin de cuentas, Anémona es una película que avanza a golpe de diálogos, intercalando de vez en cuando alguna secuencia onírica que, siendo sincero, no termina de cuajar en el contexto general de la cinta. Unos diálogos poco interesantes tanto por su deficiente escritura como por su insípida dirección, ya que su manejo de la cámara y su montaje no van más allá de lo básico.
Enfrentado a su pasado
Otro de los signos de que nos encontramos ante una película amateur está en su montaje. En Anémona, el equipo de Ronan Day-Lewis no parece saber cuando cortar ciertas escenas, impidiendo que el dramatismo alcance un mayor impacto. El ritmo de la película es, en general, deficiente, debido precisamente a que no para de presentar escenas tras escenas de diálogos con un planteamiento visual similar y con unos personajes que no ha terminado de construir para que al espectador le puedan resultar interesantes.
En cuanto al acompañamiento musical, he encontrado en la cinta una de cal y otra de arena. Esto se debe a que, si bien en algunos puntos la música consigue enfatizar bien el drama que busca representar la cinta, en otros resulta hasta ridículo el uso de temas que poco o nada tienen que ver con lo que pretenden mostrar en pantalla. Esto resulta especialmente notable en la primera secuencia onírica o fantástica, donde el uso de un tema estridente y rockero impide que nos sumerjamos en lo surreal e íntimo de la situación.
Pasando a una nota algo más positiva, he de decir que las actuaciones son decentes, destacando especialmente el manejo de la ira interna de Daniel Day-Lewis y del dolor presentes tanto en Samuel Bottomley (quien interpreta a Brian, su hijo) como Samantha Morton. Por último, otro aspecto memorable es la dirección de fotografía en cuanto al uso de planos generales se refiere, construyendo unas postales memorables e hipnóticas de los bosques, llanuras y lagos.
Conclusión de 'Anemone'
Anémona se trata de una película irregular, un debut en la dirección que no consigue dar con la tecla en su búsqueda de un drama complejo y reflexivo. A pesar de que cuenta con buenas actuaciones y una fotografía interesante, la cinta se ve empañada por su muy deficiente ritmo y su guion, posiblemente lo que más problemas presenta.
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