Siempre es un buen momento para hablar de Blade Runner, pero la reciente desaparición de Rutger Hauer, y la cercana fecha donde se enmarca la película, piden a gritos realizar un viaje desde las colonias del mundo exterior.

Vamos a comentar algunos detalles de la película de Ridley Scott (Alien: el octavo pasajero), más concretamente sobre la versión ‘the final cut‘, que llevó a cabo allá por 2007, y que es algo distinta con respecto a la original de los cines.



Blade Runner

Crítica de ‘Blade Runner’

Ficha Técnica

Título: Blade Runner
Título original: Blade Runner

Reparto:
Harrison Ford (Rick Deckard)
Rutger Hauer (Roy Batty)
Sean Young (Rachael)
Daryl Hannah (Pris)
Edward James Olmos (Gaff)
Joanna Cassidy (Zhora)
Brion James (Leon Kowalski)
Joe Turkel (Dr. Eldon Tyrell)
M. Emmet Walsh (Bryant)
William Sanderson (J.F. Sebastian)
James Hong (Hannibal Chew)
Morgan Paull (Holden)
Hy Pyke (Taffey Lewis)

Año: 1982
Duración: 117 min.
País: Estados Unidos
Director: Ridley Scott
Guion: David Webb Peoples, Hampton Fancher (Novela: Philip K. Dick)
Fotografía: Jordan Cronenweth
Música: Vangelis
Género: Ciencia ficción. Acción
Distribuidor: Warner Sogefilms S.A.

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Tráiler de ‘Blade Runner’

Sinopsis

Año 2019, la ciudad de Los Ángeles es un lugar oscuro, dominado por enormes rascacielos y grandes carteleras de neón. La poderosa compañía Tyrell ha creado, gracias a los avances de la ingeniería genética, un nuevo prototipo de robot, el Nexus 6, virtualmente idéntico al hombre, pero superior a él en fuerza y agilidad y conocido como Replicante. Los Nexus 6 trabajaban como esclavos en las colonias exteriores de la Tierra, pero debido a la sangrienta rebelión de un grupo de Replicantes, estos son declarados proscritos en la Tierra. Se crean entonces unas unidades especiales de policía, los Blade Runners, cuyas órdenes consisten en matar a todos los Replicantes que se encuentren en la Tierra. A este procedimiento lo denominan «retiro».

Tras un grave incidente, el ex Blade Runner, Rick Deckard, es llamado de nuevo al servicio para encontrar y «retirar» a un grupo de ellos.

Premios de ‘Blade Runner’

  • 2 nominaciones al Óscar: Mejor dirección artística, efectos visuales. 1982
  • Nominada al Globo de Oro: Mejor banda sonora original. 1982
  • 3 BAFTA: Fotografía, vestuario y diseño de producción. 8 nominaciones. 1983
  • Círculo de Críticos de Nueva York: Nominada a Mejor fotografía. 1982
  • Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor fotografía. 1982


A esto no se le llamó ejecución…

Con esta frase eufemística, narrada en el doblaje con la inconmensurable voz de Constantino Romero, arranca una película que jamás tuvo éxito en taquilla. Sin embargo, fue precisamente el tiempo que Roy Batty (Rutger Hauer) no tenía el que le proporcionó la categoría de película de culto.

Una película que tiene el «honor» de tener, ni más ni menos, que cinco versiones y alguna que otra más, eso sí, con mucha menos visibilidad. La voz en ‘off’, el sueño con el unicornio, la extensión de algunas escenas, como la persecución y caza de Zhora (Joanna Cassidy), o el happy ending, son algunas de las escenas que cambian respecto a otras ediciones. Por no mencionar la dureza de ciertos momentos, como el encuentro que tiene lugar entre Roy y Eldon Tyrell (Joe Turkell).

Sin embargo, no solo son escenas completas las que diferencian unas versiones de otras. La iluminación o las voces de sus personajes son más nítidas en esta última versión. Y se nota, vaya si lo hace. Personalmente, acostumbrado a la versión clásica de cines, tuve que afinar el oído para concretar que eran las mismas voces, y no otras, las que se habían usado en esta remasterización final con algunos de los personajes.

¿Con qué versión quedarse? La que elijas y más te guste siempre será una buena elección. Sinceramente, nunca pensé en deshacerme de la versión con voz en off. Siempre la he defendido a capa y espada pero, con el tiempo, supe apreciar los largos silencios donde debía estar esa situada. Esto sucede, por ejemplo, en la escena donde tenemos un primer plano de Rick Deckard (Harrison Ford) empapado con la lluvia, observando a Roy con un parpadeo ralentizado, mientras Vangelis hace su magia de fondo. No desapruebo el unicornio ni su significado, o la crudeza de algunas muertes. Quizá lo que sí me llegó a chirriar alguna vez fue, sin duda, ‘el happy ending’, con planos que no llegó a utilizar Stanley Kubrick para El resplandor.

Blade Runner
Foto de Sunset Boulevard

Vivir con miedo

La primera vez que vi Blade Runner tendría catorce o quince años. La copia que tenía de la película era realmente mala. Ni siquiera alcanzaba la calidad del VHS. Sin embargo, ahí estaba yo, viendo una película que no terminaría de comprender del todo hasta pasado un tiempo. Pero, si hay algo que se me quedó grabado a fuego fue la frase que da título a este párrafo. Vivir con miedo significa ser esclavo, y es algo que está patente e incluso se puede tocar.

La huida hacia delante de Zhora, al ser descubierta en el club. El momento en el que se esconde en la boca del metro, a punto de ser disparada por Deckard, colmada de auténtico terror a ser encontrada. O el ataque de Pris (Daryl Hannah) al agente, en casa de J.F. Sebastian (William Sanderson), dejando patente que no todos eran igual o enfrentaban el problema de la misma manera, tal y como nos sucede a los humanos.

Y el encuentro final, transformado en un clásico «el cazador, cazado». Roy Batty se convierte en el que persigue, como el tiempo a los replicantes, recitando una cuenta atrás en voz alta para que Deckard sepa que su tiempo también se agota. Incluso le hace sentir lo que ellos sienten rompiéndole varios dedos. El ascenso de Deckard por el edificio hasta el límite, como símil a la historia de los Nexus 6: ascender, buscar su oportunidad y, al quedarse sin opciones, morir.

Blade Runner
Foto de Sunset Boulevard

La luz con el doble de intensidad

La iluminada oscuridad de Los Ángeles da la bienvenida a un ojo que la observa. Un plano que, nunca mejor dicho, quedará para siempre en la mente del que visione por primera vez la película. Es casi lo primero que vemos entre las llamas que ascienden hasta el oscuro e inaccesible cielo de la ciudad. La iluminación es puro contraste. El trabajo que llevó a cabo Jordan Cronenweth para Blade Runner es digno de admirar. Sin ir más lejos, logró cosechar varios premios por su trabajo en esta película, entre ellos, el BAFTA a la mejor fotografía.

Hay pocos momentos de la película donde podemos apreciar al sol, o algo que se le acerque en calidez. Los neones azules, los fluorescentes, provocan a veces una sensación de ansiedad, de claustrofobia, que acaba por agravarse con la constante lluvia, los vapores, el humo y la masificación en las calles. En otros instantes, la luz de un sol que parece no existir, resulta asomar tímidamente entre ventanales o, tal y como sucede en el test a Rachael (Sean Young), se muestra en todo su esplendor, llegando incluso a quedar atenuado durante la prueba.

Las sombras se dibujan, destacando con luz lo banal y ocultando con oscuridad lo realmente importante, llegando a conocer perfectamente qué se esconde en ella. Sombras que comparten estancia con los neones, procurando dibujar contornos familiares y buscando que el espectador descubra lo desconocido.

Los planos que comparten Deckard y Rachael son de tonalidades doradas, cálidas, muy agradables. En cambio, el azul interviene cuando nuestro agente de policía está metido en algún problema o en mitad de una persecución, rodeado por el ruido incesante de la ciudad. En determinadas circunstancias, los haces de luz suenan como si rasparan las persianas de las casas mientras se cuelan entre las paredes de los edificios. Todo un elenco de sensaciones visuales y auditivas.

Blade Runner
Foto de Sunset Boulevard

Me gustaría que pudieras ver lo que yo hago con tus ojos

Los ojos tienen un papel muy importante en Blade Runner. Los planos centrados en mostrar miradas no están ejecutados al azar. Sin ir más lejos, como hemos mencionado antes, prácticamente lo primero que vemos en la película es un ojo, de pupila azul, de uno de los replicantes llegando a la ciudad.

También podemos apreciarlos durante la búsqueda que realiza Roy de su creador: un fabricante de ojos artificiales que soporta sus amenazas y las de Leon Kowalsky (Brion James), su compañero. Además del creador de ojos, que podría simbolizar el inicio de la vida de un replicante, tenemos la escena cercana al final, donde Roy localiza a Tyrell y este sufre las consecuencias de no poder satisfacer los deseos de su creación. En algunas versiones esta escena es realmente explícita, como la de la versión que estamos comentando.

Por si esto fuera poco, tenemos la famosa luz anaranjada: un artificio de Ridley Scott para iluminar los ojos de los replicantes y que el espectador pueda identificarlos. Es sencillo, simple, liviano, pero en cuanto te das cuenta, no dejas de mirar a los ojos de todo el que se cruza por delante.

Esto provocó que saltara la polémica de si Deckard era o no un replicante, debido a que hay planos donde él también posee ese brillo. Antes y después de estrenarse Blade Runner 2049, Ridley Scott habló en varias ocasiones de la polémica y concretó algunos puntos de la misma. Aun así, a día de hoy sigue generando cierta controversia entre sus seguidores.

Blade Runner
Foto de Sunset Boulevard

He visto cosas que vosotros no creeríais

Los que me conocen, saben de mi predilección por los efectos visuales de toda la vida. Que no digo que no a un Vengadores: Endgame, ni mucho menos. Sin embargo, hay efectos visuales que, con el paso del tiempo son benévolos o, por el contrario, se convierten en el mayor villano de la película.

A día de hoy se aprecian más las costuras de los clones de Matrix Reloaded que el vuelo de los ‘spinners’ de Blade Runner, por ejemplo. Y eso que se llevan dos décadas. Que El Señor de los Anillos aguanta mejor el tiempo que El Hobbit ya empieza a ser un hecho, pero todas estas comparativas serán para otro momento, incluso para un debate largo y tendido.

Ridley Scott se apoyó en los efectos fotográficos y las maquetas para sacar adelante esa Los Ángeles futurista y oscura que quería mostrarnos. Uno de los encargados de esta ardua tarea fue Douglas Trumbull, que también trabajó en 2001: Una odisea del espacio o Encuentros en la tercera fase.

Pero nada habría tenido sentido sin el papel fundamental de Syd Mead, artista conceptual que en los años 70 trabajó para dibujar los vehículos de la Ford. Syd imaginó, de forma sublime, cómo sería el mundo en el que se desarrollaba el relato de Phillip K. Dick: la ciudad, los vehículos, la luz, la población… Te recomiendo encarecidamente buscar todo sobre sus trabajos. Es posible que pases toda una tarde viendo sus bocetos sin ningún problema.

Philip K. Dick
Foto de Sunset Boulevard

Pero ¿quién vive?

Una de las partes más simbólicas de Blade Runner es la de las figuras de origami que orquesta Gaff (Edward James Olmos) en puntos clave:

  1. La gallina: Cuando Bryant (M. Emmet Walsh) le ofrece salir a patrullar las calles en busca de los replicantes, pero Deckard le dice que no. Gaff crea una gallina de papel en señal de su cobardía a la hora de enfrentarse a la misión.
  2. El hombre empalmado: En esta ocasión, acude con Gaff al piso de Leon. Al salir de él le ha dejado hecho, con una cerilla, un hombre empalmado que posiblemente represente su primer encuentro con Rachael.
  3. El unicornio: Justo antes del final, cuando inicia su huida junto a Rachael. En esta versión de la película, Deckard sueña con un unicornio. La simbología de que Gaff le hace ese origami es, sin duda, muy directa. ¿Es Deckard un replicante y Gaff sabe de ese sueño? Un momento muy icónico.
Philip K. Dick
Foto de Sunset Boulevard

Soñaba con música

Una vez leí en un artículo una frase de Roque Baños que decía que «una buena banda sonora arregla y levanta una mala película». Siempre he pensado que una banda sonora soporta más de la mitad de una película y que si esta es mala, aunque la película sea buena, acabará por destrozarla.

No creo haber sido el primero en preguntarse, aunque haya sido en voz baja, qué habría sido de Blade Runner sin la música de Vangelis. Pues bien, Vangelis merecería unas palabras más extensas sobre su magia en esta película. De forma brevísima destacaré que, en esta versión de la película, no solo incluye su banda sonora original completa, sino que introduce varias caras B que, al igual que el resto de temas, son una auténtica delicia.

Philip K. Dick
Foto de Sunset Boulevard

Para no pestañear

  • El primer encuentro entre Rachael y Deckard. El plano con el sol de fondo, el búho, el encendido del cigarro o el test… Son espectaculares.
  • El análisis de la fotografía por parte de Deckard. A día de hoy sigo quedándome boquiabierto con ese momento. Deckard analizando la imagen girándola en tres dimensiones y encontrando detalles que no se ven en la fotografía en papel. Alucinante.
  • Deckard encuentra a Zhora y la persigue. La cámara lenta, la música de Vangelis, la forma en que muere, el escenario frío de la calle, la huida hacia delante con rotura de cristales… todo ello hace de esta escena un choque profundo de sentimientos, de sensaciones hacia la replicante retirada.
  • Desde la persecución de Roy a Deckard hasta el final. De los mejores minutos que uno podría ver en una butaca o en un sofá. Uno no se cansa de admirar la cuenta atrás de Roy.

Conclusión

Deckard pregunta en un momento de la película, en relación a los replicantes, que por qué se arriesgarían a volver a la tierra. Y al final entendemos todo: se arriesgan porque no tienen nada que perder. Porque saben de su limitación, de su cercanía a la muerte. Tienen mucho que ganar si consiguen su objetivo.

Blade Runner es una película colmada de temores, esperanzas, redención, dolor, lástima, muerte. Porque, ¿qué haríamos nosotros si tuviéramos un tiempo limitado y albergáramos una mínima posibilidad de extender nuestra vida, más allá de lo establecido? ¿Qué llegaríamos a hacer si fuésemos perseguidos por buscar una esperanza? Nadie le preguntó a los replicantes si querían existir y, ahora que están entre nosotros, que hacen las mismas cosas que nosotros o piensan igual, ¿por qué se les niega la posibilidad de avanzar? ¿Qué haríamos nosotros en su misma situación?

Quizá de ahí que, al darles muerte, lo llamen «retiro» y no «ejecución». Porque, puede que así, los humanos no se sientan tan culpables a la hora de segar la vida de una máquina con aspecto humano. Porque usan un término empleado para apartar del mercado un cacharro cuando se ha estropeado, debido a que ya no funciona correctamente, de la manera en que ellos esperaban. Quizá así, y solo así, podrían llegar a pensar, creer y sentir que los replicantes son tan humanos como los humanos.

2 COMENTARIOS

  1. Espectacular, la película y la crítica. No he leído nada mejor respecto a esta obra maestra, y mira que he leído mucho al respecto. Se palpa la pasión del crítico por la película y su labor, así como las horas de cine que lleva en su mochila. Enhorabuena, Bravo (y bravo).

    • Muchas gracias por tus palabras, Cosmo 🙂
      La verdad es que de Blade Runner se podría hablar y debatir durante horas, sobre todo de las numerosas versiones de las que disfruta. Y eso sin mencionar la banda sonora de Vangelis.

      No me enredo, que si empiezo, no paro jeje. Lo dicho, me alegra mucho que te haya gustado la crítica.
      ¡Nos leemos en la próxima!

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