Crítica de “Egon Schiele: La muerte y la doncella” dirigida por Dieter Berner

Egon Schiele: La muerte y la doncella es una película dirigida por Dieter Berner sobre el pintor austríaco Egon Leo Adolf Schiele. El artista, muy moderno para su época, consigue despertar la inquietud de los espectadores a lo largo del film por sus controvertidas luchas de amor. Estreno 26 de octubre.



Crítica de Egon Schiele: La muerte y la doncella

Ficha técnica

Título: Egon Schiele
Título original: Egon Schiele

Reparto:
Noah Saavedra (Egon Schiele / Hermano)
Maresi Riegner (Gerti Schiele / Hermana)
Valerie Pachner (Wally Neuzil / Modelo / amante de toda la vida de Egon)
Marie Jung (Edith Harms / la esposa de Egon)
Larissa Breidbach (Moa Mandu / Actriz / Modelo)
Elisabeth Umlauft (Adele Harms / Vendedora)
Thomas Schubert (Anton Peschka / Artista / marido de Gerti)
Daniel Sträßer (Dom Osen)
Cornelius Obonya (Gustav Klimt)

Año: 2016
Duración: 110 minutos
País: Austria
Director: Dieter Berner
Guion: Hilde Berger, Dieter Berner
Fotografía: Carsten Thiele
Música: André Dziezuk
Género: Drama. Biográfico
Distribuidor: La Aventura Audiovisual

Filmaffinity

IMDB

Tráiler

Sinopsis

El joven Egon Schiele (Noah Saavedra) trata de buscar la perfección en el desnudo y lo erótico a través de sus pinturas. En el camino tomará decisiones difíciles por conseguir el amor de las diversas mujeres que marcarán su vida.



El aspecto biográfico

Cuando se cuenta una historia biográfica hay que tener excesivo cuidado. En este caso el resultado final es una obra muy completa donde el artista se ve reflejado en todo momento. Algunas películas biográficas como Gran bola de fuego (1989) o The Imitation Game (2014) no consiguen mantener la esencia del artista y se pierden en la ficción y en la representación de un mundo caótico sin coherencia dramatúrgica.

Egon Schiele: La muerte y la doncella consigue, en todo momento, conectar directamente con un personaje real que insiste en presentar su arte al mundo sin importarle las consecuencias.

Egon Schiele

 

El mundo de Schiele

Todo artista tiene un concepto en su cabeza que trata de salir a la superficie. En el caso de Schiele, es a través de las mujeres que entran y salen de su vida. En primer lugar, su hermana (Maresi Riegener), que escenifica de manera brillante la estabilidad emocional de Egon y atrapa sus demonios. Sin embargo, a medida que se va desligando del artista, este pierde el rumbo. Hasta que encuentra a su primer gran amor: Wally Neuzil (Valerie Pachner).

En esta etapa, nuestro protagonista dibuja su obra más reconocida a nivel mundial: La muerte y la doncella. En este punto de la cinta, el protagonista se completa con su obra y con el amor que siente hacia su amada Wally, quien consigue dar rienda suelta a su imaginación y complexión artística. Pero la llama de la musa se va agotando y Egon, queriendo subrayar distintos matices, intenta encontrar otro enfoque en su segundo encuentro con el amor. Esta vez será Edith Harms (Marie Jung) quien conquiste al artista.

Egon Schiele

Ya en los últimos compases de la película, vemos cómo se perpetúa el cambio del personaje, dando comienzo su decadencia en todos los aspectos. El nuevo amor que atesora no es lo que esperaba y acaba por suprimir a Egon Schiele hasta su muerte. Es así como descubrimos que el perfecto equilibrio entre su pintura y la pasión solo lo encuentra con Wally Neuzil, su primer, único y último amor.

Dando un paso más

En cuanto a estructura narrativa, lo más remarcable de Egon Schiele: La muerte y la doncella  es el paralelismo que hay entre su juventud y su enfermedad. Ambas se entrelazan y acaban por finalizar la obra de la vida del artista, demostrando que el Schiele se unió a la vida en su juventud. Eso es algo que el director estructura a la perfección.

Egon Schiele

El director nos dice que “la juventud es la parte más dramática de la vida y que cada generación debe conquistar primero su propio espacio.” Lo quiere remarcar y se nota en cada paso que da el personaje. Toda la pintura de Egon trata de ver el mundo desde los ojos de la juventud y, en cierto modo, se comparte cierto romanticismo en ese viaje que emprende en busca de su propia identidad como artista.

En lo relacionado con la fotografía, la película no desmerece en absoluto  Nos muestra sencillez, armonía y suavidad en la transición de las imágenes. Hay momentos de emoción, de amor y de tristeza que se sienten en cada plano de la cinta.

Conclusión

Egon Schiele: La muerte y la doncella es altamente recomendable por su estrecha relación con Egon Schiele y su inapelable amor hacia el dibujo y al arte, como se demuestra en la frase: “Como artista, defiendo la libertad del arte. ¡No se burlen del arte!”. 

CALIFICACIÓN 8.5 / 10

Reportaje de Egon Schiele: La muerte y la doncella en Días de Cine TVE

Nuestra puntuación
Puntuación de los usuarios
[Total: 7 Average: 4]

Valencia Barcelona
Comunicación Audiovisual CEU.
Máster Dirección Cinematográfica ESCAC.
Voramar Films

Cristian Urriaga Sepúlveda

Valencia Barcelona Comunicación Audiovisual CEU. Máster Dirección Cinematográfica ESCAC. Voramar Films

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share This