Crítica de la película Norman, el Hombre que lo conseguía Todo

La película, Norman, el Hombre que lo conseguía Todo, tras su presentación en septiembre del pasado año, en los Festivales de Cine de Telluride y Toronto, inauguró recientemente el Festival Internacional de Cine de Barcelona-Sant Jordi con la presencia tanto de su director Joseph Cedar como de su actor protagonista, Richard Gere. El actor americano presentó también, el miércoles 31 de diciembre, la premiere benéfica en Madrid a favor de las fundaciones Juegaterapia y Save Tibet. Se trata de una espléndida sátira política ambientada en Nueva York cuyo estreno en las salas de cine españolas será el 2 de Junio.



Norman

Crítica de Norman

Ficha Técnica

Título: Norman, el hombre que lo conseguía todo
Título original: Norman: The Moderate Rise and Tragic Fall of a New York Fixer

Reparto:
Richard Gere (Norman Oppenheimer)
Lior Ashkenazi (Eshel)
Michael Sheen (Philip Cohen)
Charlotte Gainsbourg (Alex)
Dan Stevens (Bill Kavish)
Steve Buscemi (Rabbi Blumenthal)
Jonathan Avigdori (Lior Keshet)
Yehuda Almagor (Duby)
Caitlin O’Connell (Sister Agnes)
Hank Azaria (Srul Katz)
Harris Yulin (Jo Wilf)
Miranda Bailey (Asistente de Taub)
Andrew Polk (Marty Schiff)
Jorge Pupo (Luis Pascual)
Maryann Urbano (Barbara Klein)
Jay Patterson (Amos Chertoff)
Doval’e Glickman 

Año: 2016
Duración: 117 min.
País: Estados Unidos
Director: Joseph Cedar
Guion: Joseph Cedar
Fotografía: Yaron Scharf
Música: Jun Miyake
Género: Drama. Thriller
Distribuidor: A Contracorriente Films

Tráiler

Donde comprar la película

Norman, el hombre que lo conseguía todo [Blu-ray]
  • Karma Films (10/24/2017)
  • Blu-ray, Control parental recomendado
  • Tiempo de ejecución: 117 minutos
  • Richard Gere, Lior Ashkenazi, Michael Sheen, Charlotte Gainsbourg, Dan Stevens
  • Español, Catalán, Inglés, Hebreo

Sinopsis

Norman Oppenheimer (Richard Gere) vive una vida solitaria en la periferia de los círculos de poder y dinero de Nueva York; es un aspirante a agente que se inventa estrategias financieras que nunca se realizan. Como no tiene nada real que ofrecer, Norman se esfuerza por ser el amigo de todos, pero su incesante red de contactos no lo lleva a ninguna parte.

Siempre a la caza de alguien que le preste atención, Norman sitúa en el punto de mira a Micha Eshel (Lior Ashkenazi), un carismático político israelí solo en Nueva York y en un momento bajo de su carrera. Intuyendo la vulnerabilidad de Eshel, Norman contacta con él mediante el regalo de un par de zapatos muy caros, un gesto que conmueve profundamente a Eshel. Cuando tres años después éste deviene Primer Ministro, lo recuerda.



El judío de la corte

Norman es como una personificación moderna del judío de la Corte, una figura esencial de las monarquías de antaño y que la literatura ha retratado magníficamente en numerosas obras a lo largo de la historia. Personajes como Shylock en el Mercader de Venecia de William Shakespeare, Fagin en Oliver Twist de Charles Dickens o Leopoldo Bloom en Ulysses de James Joyce son solo algunos ejemplos. Se tratan de personas muy cercanas al Rey que consiguen la confianza del monarca en gran parte por su experiencia en el mundo financiero y por su gran capacidad y habilidad para mover grandes sumas de dinero.

En realidad, la banca era la única profesión posible que les quedaba a los judíos en siglos pasados para subsistir. Sin embargo, este trato especial de los Reyes hacía la población judía desencadenó mucha desconfianza y resentimiento del resto de la comunidad que unido al fuerte antisemitismo existente provocó irremediablemente su caída.

El director Joseph Cedar basándose en la figura del judío de la Corte crea el oficio de “arreglador” para el personaje de Richard Gere. Se trata de alguien que realiza encargos y ayudas normalmente a personas poderosas, para que éstas consigan aquellas cosas que desean y que no se atreven a hacerlas por ellas mismas, es decir el trabajo sucio. En el caso de Norman Oppenheimer, sería organizar reuniones y encuentros entre él que necesita algo y él que puede ofrecer favores. Para Norman la gente es su mercancía y el trabajo en red es su profesión y, además, todas las personas que interactúan a través de él se utilizan entre sí.

De que va

La estrella y el centro de la película es indiscutíblemente Richard Gere, que ha sabido retratar de manera magistral a un personaje solitario, vulnerable y, a veces patético. Pasa los días y las noches recorriendo la ciudad de Nueva York estrechando manos, repartiendo tarjetas de visita, siempre omnipresente persiguiendo, como si de una sombra se tratara, a algún posible cliente a quien poder ayudar. Utiliza siempre a su exmujer e hija como argumento inicial y una forma de ofrecer algo para empatizar con su presa y empezar a ganarse la confianza, pero en realidad no conocemos nada de él, no sabemos si realmente tiene familia.

En definitiva, considera que la única manera de tener amigos consiste en canjear algo, en ofrecer siempre algo más que una simple compañía. Sin embargo, aunque la mayoría de las veces no tiene nada que ofrecer consigue ganarse cierto respeto de la comunidad judía.

Un Richard Gere poco habitual

El aspecto físico de Richard Gere no es para nada el de macho alfa, maduro interesante y ni mucho menos de conquistador al que nos tiene acostumbrados, sino más bien, todo lo contrario, estamos ante un personaje timorato, aparentemente descuidado, encorbado, torpe y asustadizo que Gere se encarga de caracterizar de forma magistral. En esa deformidad de su cuerpo el propio actor aporta su granito de arena, como reconoce en una entrevista, haciendo algo en sus orejas para que sobresalgan más de la cuenta. Vemos a Norman siempre a lo largo de toda la película con un móvil y un maletín en sus manos, y provisto de un mismo vestuario formado por un abrigo, bufanda, sombrero y auriculares.

No es muy normal que más de la mitad de una crítica lo dedique a hablar de un actor pero es que, Norman, el hombre que lo conseguía Todo, es lo mismo que pronunciar el nombre de Richard Gere. Aunque, también es importante y justo resaltar al plantel de lujo que acompaña al veterano actor, cuyas espléndidas interpretaciones han contribuido decisívamente a aupar a Gere, a una de sus mejores, por no decir la mejor actuación de toda su carrera.

Hay que resaltar la fantástica interpretación de Lior Ashkenazi en el papel del agradable y carismático primer ministro israelí, que hará cualquier cosa para mantenerse en la cima, además de contar con la participación de Michael SheenCharlotte Gainsbourg, Dan Stevens, Steve Buscemi y Harris Yulin.

Reflexiones

Norman, el hombre que lo conseguía Todo ayuda a reflexionar sobre la atracción y el encanto suscitado por el poder, al tiempo que nos muestra toda su crueldad cuando te enfrentas a él.

Joseph Cedar da un toque teatral, hacía el tramo final de la película, al utilizar hábilmente el recurso cinematográfico de invisibles pantallas, para separar y dividir a Norman del resto de personajes, a los que acecha y con los que habla enérgicamente a través de su teléfono móvil. Todos están en diferentes partes de la ciudad o del mundo, en cambio, parecen ocupar el mismo espacio.

Richard Gere ha pasado la mayor parte de su carrera artística realizando papeles románticos y de galán, cuyo éxito tras la pantallas ha sido más por su sonrisa seductora que por sus dotes interpretativos, siempre me ha parecido muy limitado como artista por su poca variedad de gestos, sin embargo, ahora con un personaje tan atípico para él, debo confesar que me ha seducido como actor.

Punto y final

El dicho de que el vino cuanto más viejo mejor, viene como anillo al dedo para su papel en Norman. Resulta estimulante ver a Richard Gere con casi 68 años dispuesto a desafiarse a si mismo, en un papel tan diferente al que nos tiene acostumbrados y, además, hacerlo tan magníficamente bien y sobre todo, con una sorprendente facilidad. Con esta película me rindo a sus pies.

CALIFICACIÓN:7,5/10

Reportaje de Norman en Días de Cine TVE

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Mi afición por el séptimo arte y el gusanillo por escribir me llevaron a crear Cinemagavia. El cine, por supuesto, siempre que puedo, en versión original. Licenciado en Periodismo, Community Management, Ventas, Marketing….

Eduargil

Mi afición por el séptimo arte y el gusanillo por escribir me llevaron a crear Cinemagavia. El cine, por supuesto, siempre que puedo, en versión original. Licenciado en Periodismo, Community Management, Ventas, Marketing....

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