Desapariciones (2003) o como a mí me gusta llamarla Redención Paternales un thriller disfrazado de western o viceversa, de nacionalidad estadounidense, dirigido por Ron Howard.

Con dos vacas sagradas en el elenco principal como Cate Blanchett y Tommy Lee Jones, fue incomprensiblemente masacrada por la crítica convirtiéndose en quizás el único lunar comercial en la carrera de su prolífico director, ya que recaudó únicamente la mitad de lo que costó.

El gran daño que le hizo ser presentada absurdamente por la crítica como un remake de la obra maestra de John Ford y John Wayne Centauros del desierto (1956), y después me explicaré con más detalle, y quizás un exceso de metraje, convirtieron lo que podría haber sido un rotundo éxito de taquilla en una cinta que vieron el director y su familia, a pesar de los numerosos premios en diversas categorías, algunos tan prestigiosos en el mundo del salón oscuro como los Saturns.

No me gustaría terminar esta introducción sin resaltar la excelente banda sonora del siempre genial James Horner.



‘Desapariciones’

Desapariciones

Ficha Técnica

Título: Desapariciones
Título original: The Missing

Reparto:
Tommy Lee Jones (Samuel Jones)
Cate Blanchett (Magdalena Gilkeson)
Evan Rachel Wood (Lilly Gilkeson)
Jenna Boyd (Dot Gilkeson)
Val Kilmer (Teniente Jim Ducharme)

Año: 2003
Duración: 137 min.
País: Estados Unidos
Director: Ron Howard
Guion: Ken Kaufman
Fotografía: Salvatore Totino
Música: James Horner
Género: Western
Productora: Sony Pictures

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Tráiler de Desapariciones

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Desapariciones [DVD]
  • Cate Blanchett, Tommy Lee Jones, Evan Rachel Wood (Actors)

Sinopsis

Nos situamos en 1885 en Nuevo México, Samuel (Tommy Lee Jones), tras haber convivido durante largos años con los apaches, regresa a su hogar para reconciliarse con su hija Maggie (Cate Blanchett), curandera del lugar, que vive junto a sus dos hijas.

Pero Maggie no puede perdonar la ausencia y el abandono de su padre que acabó indirectamente con la vida de su madre y de su hermano pequeño.

Un grupo de rastreadores apaches de la Caballería de los Estados Unidos, comandados por El Brujo, desertan y van dejando a su paso un reguero de sangre mientras secuestran a las hijas de los colonos para venderlas en el sur de la frontera estadounidense-mexicana.

Tras asesinar al capataz y amante de Maggie y a su peón, secuestran a su hija mayor, y Maggie se ve obligada a acudir a su padre, consciente de que una vez que atraviesen la frontera, jamás volverá a ver a su hija.

Ante la ineptitud del sheriff local y el teniente de Caballería que argumenta tener sus recursos orientados hacia otra dirección, Maggie, su padre y su hija pequeña van a comenzar una búsqueda y persecución que se antoja casi suicida.

Y hasta aquí puedo leer, iré desgranando poco a poco aspectos de la cinta intentando abriros el apetito por ella y como siempre un poco de sal en la conclusión que concluirá sin spoiler alguno, ya que no es ni justo ni necesario.

Premios

Festival de Berlín: Sección oficial de largometrajes. 2004

– Nominada a tres premios Saturn: mejor film, mejor actriz y mejor joven actriz. 2004

– Nominada al premio Satellite: Mejor película. 2004



Antes del secuestro

Abriendo el film con una escena de la curandera haciendo las labores de dentista con una señora de más de cien años empezamos a descubrir la fuerte personalidad de Maggie, que además dirige el rancho junto a su capataz y amante, excelente Aaron Eckhart como siempre en su corto y angustioso papel (ojo a la infame muerte del amante enamorado).

Un padre Samuel, que en una especie de redención premonitora, intenta acercarse a su hija a través de un dinero que ella no acepta y una explicación del abandono que sabremos más avanzada la cinta con una especie de metáfora sobre un halcón y que evidentemente ya os aviso que no convencerá a todos los paladares.

Una hija mayor, muy bien Evan Rachel Wood en sus inicios, que quiere conocer mundo y no se conforma con la vida entre establos y excelente la hija pequeña como un pequeño calco de su aguerrida madre.

Estupendo Samuel cuando le recuerda al capataz que podría matarlo por estar acostándose furtivamente con su hija, madre de dos niñas de dos padres diferentes y ninguno el capataz, en aquella época podría sonar como un poco ligerita pero por Dios no seré yo quien ponga la pica en Flandes.

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Tras el secuestro

Un sheriff con menos cables que un globo, un teniente de Caballería (el actor que se comió a Val Kilmer) al que solo le preocupa la reubicación de los nativos americanos en cautividad (¿cómo le llamarías a la niña secuestrada, precioso?), y un viejo padre y abuelo con su aguerrida hija y casi una bebota en busca del arca perdida.

El equipo no promete pero entusiasma e irán encontrándose con multitud de vicisitudes a lo largo de un periplo que incluso les lleva a unirse a un indio chiricahua al cual el famoso grupito de ex-funcionarios del ejército también le han secuestrado a su prometida.

Samuel localiza al grupo de indios secuestradores e intenta comprarles a su nieta y a la chica prometida, pero aquí entra el famoso Brujo, el que se comió al famoso malo de El último mohicano (1992), más nervioso que aparcando entre dos motos y recién salido de la quinta temporada de Breaking Bad.

Le roba, le golpea y lo ciega con uno de sus polvos mágicos para acabar por arrojarlo a un barranco y dejarle morir.

Y hasta aquí voy a leer. El final aunque previsible, en la cima de una montaña en un cuerpo a cuerpo redentor entre Samuel y el Brujo, determinará el futuro inmediato de Maggie y sus dos hijas.

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La curandera

Hoy es de los días que sinceramente pienso que sobra esta sección, porque hablar de La Blanchett o del Sr. Lee Jones e intentar aportar algo nuevo es más difícil que pintar un globo con una mano, pero en fin, vamos a ello.

La Blanchett (la curandera), con dos Óscars en el cuarto de baño de su casa y una lista de premios y nominaciones incapaz de reproducir, australiana de pura cepa, voy a omitir citar sus películas porque el amigo Google está para algo, salvo un breve apunte que aconsejo a todo el mundo, disfrútenla, lejos de torres y anillos, en el film Bandidos (2001) junto al amigo Willis, quizás su obra menos conocida pero en la que luce como un auténtico pavo real.

En este western místico o thriller de aventuras o llámenlo como les apetezca, está pues como siempre, perfecta. Madre coraje, mujer coraje, hija coraje que poco a poco va descubriendo a un padre al que odiaba con toda la razón del mundo y al que no creo que realmente perdone ni el espectador tampoco pero que ve como se abre un halo de luz en una ventana atascada para poder ver a un espíritu libre aunque atormentado sabedor de su gran error durante el pasado.

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El padre de la curandera

De Tommy Lee Jones (Samuel), actor estadounidense, otro que tal baila, con un Óscar y varias nominaciones a los mismos, me niego a ponerme a citar películas porque todos los que vayan a leer estas cuatro palabras seguramente ya las saben mejor que yo.

Solo me permito la licencia de recomendar dos films del maestro, uno muy conocido por el que fue nominado al Óscar a mejor actor En el valle de Elah (2007) y un papel de reparto en la infravalorada y espléndida The company men (2010).

Excelente en su papel de medio apache, de mal padre que quiere recuperar lo perdido con su hija por mero ejercicio redentor de un alma atormentada, con una visión equivocada o no de la vida pero que a través del misticismo con el halcón obliga al espectador a decantarse por perdonarlo o no, por demonizarlo o no, aún sabiendo que no hay quien cambie el destino, quien nace lechón muere gorrino.

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Howard, Ron Howard

Pues amigos, ni a la tercera va la vencida, otro que tal baila también, director, actor y productor estadounidense, oscarizado también y sobre todo con millones de dólares acumulados en su haber cinematográfico.

Imposible nombrar su taquillazo tras taquillazo, que empezó con Splash (1984) y sigue hasta nuestros días con la trilogía del profesor Robert Langdon (2006-2016).

Os puede parecer raro que me autoflagele con la crítica de su único batacazo, pero en la conclusión os daré el motivo.

Padre de la Jurásica Bryce Dallas Howard como nota anecdótica, es una de las figuras más respetadas en el mundo de Hollywood.

Y no, no es John Ford, porque John Ford solo hubo y habrá uno ni un especialista en westerns como demuestra su filmografía, pero sí hace una película seria, interesante y que se deja ver con agrado e intriga, con sus errores por supuesto, quizás un excesivo metraje de más de 140 minutos, una relación paterno filial que podría haber sido más estudiada y un sello impersonal que creo que abarca toda su carrera.

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Conclusión de Desapariciones

Hoy no voy a ser sencillo, claro y directo como manda mi jefe, pero me lo va a perdonar, estoy seguro.

Desapariciones no es una obra maestra, ni siquiera un gran peliculón, es como ya he dicho el fruto de una labor sería de un director serio con dos actores excepcionales y que no defraudará ni a los amantes del western ni a los del thriller porque combina ambos con acierto.

Ahora, leer críticas de la época donde la tachan de que debía haber durado treinta minutos, de que es un western bastardo para quedarse en casa, de que las escenas de tiroteos son auténticas chapuzas, de horrible película totalmente inverosímil, y así un largo etc.

Pero la que más me ha dolido es leer “Remake” modernizado de Centauros del desierto por la mayoría de los críticos, que es lo que creo que se cargó la aventura comercial de la cinta.

Pues ahí va eso, Desapariciones es un guion adaptado por Ken Kaufman de la novela de Tomas Eidson The last ride (1995) y la única similitud con la obra maestra de Ford donde un tío buscaba a su sobrina raptada por los indios durante años en un viaje al centro del odio y del racismo hasta el punto de que el protagonista no sabe si va a salvar a su sobrina o a matarla si se ha convertido en una de ellos, es la palabra búsqueda.

O es posible que el Sr. Edison tras visionar cuarenta años después la obra cumbre de Ford decidiera escribir una novela plagiando la cinta del maestro para que ocho, diez años después fuera llevada al cine y cobrar los derechos de autor.

Por favor, seamos respetuosos con las películas, y con el trabajo que tienen llevarlas a cabo, porque el futuro comercial que no artístico de Desapariciones se fraguó el día que a alguien se le ocurrió escribir que era un remake de la susodicha cinta.

En fin, un consejo de un ignorante para el amigo Steven que según él cada vez que rodaba una nueva cinta veía previamente un par de veces Centauros del desierto ¿Cúando dejaste de hacerlo, querido? Enhorabuena y Bienvenidos al Espectáculo.

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