Drácula es una de las propuestas más provocadoras y ambiciosas de Radu Jude, uno de los cineastas europeos más inclasificables del panorama actual. Lejos de adaptar la novela de Bram Stoker o de ofrecer una nueva versión del mito vampírico, el director rumano utiliza la figura de Drácula como punto de partida para construir una sátira política, cultural y cinematográfica que mezcla terror, comedia, ciencia ficción, ensayo audiovisual e imágenes generadas mediante inteligencia artificial. El resultado es una obra deliberadamente caótica que cuestiona tanto la explotación comercial del personaje como el futuro del propio cine. Drácula de Radu Jude, participa en la Atlàntida Mallorca Film Fest Online, dentro de la sección Rebels, organizado por la plataforma Filmin. Puedes leer aquí otra crítica realizada por Cinemagavia de esta película.



Drácula de Radu Jude

Crítica de 'Drácula de Radu Jude'

Ficha Técnica

Título: Drácula
Título original: Dracula

Reparto:
Adonis Tanta (El director)
Gabriel Spahiu (Imitador de Drácula)
Oana Maria Zaharia (Vampira)
Alexandru Dabija (Adina Gheorghe)
Lukas Miko (Baron Wirth)
Ilinca Manolache (Monja)
Serban Pavlu (Sacerdote Drácula)
Andrada Balea (La condesa Ermina de Kollovrat)
Doru Talos
Alexandra Harapu (Adina Gheorghe)
Claudiu Dumitru (Drácula el más feroz)
Ana Dumitrascu (Drácula cliente desnudo)
Liliana Ghita

Año: 2025
Duración: 170 min.
País: Rumanía
Director: Radu Jude
Guion: Radu Jude
Fotografía: Marius Panduru
Música: Hervé Birolini, Sofa Surfers, Matei Teodorescu
Género: Comedia. Terror
Distribuidor:

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'Drácula de Radu Jude'

Sinopsis

Una película de Drácula rodada en Transilvania. ¿Qué contiene? Una cacería de vampiros. Una historia de ciencia-ficción sobre el regreso de Vlad el Empalador. Una adaptación de la primera novela de vampiros rumanos. Una historia de amor. Un montaje reutilizando una película clásica de vampiros. Un vulgar cuento popular. Historias kitsch generadas por la inteligencia artificial. Y muchas delicias en una película que trata de este mito del cine.

Dónde se puede ver la película en streaming



Estimulante y desordenado

Con Drácula, Radu Jude vuelve a demostrar que no le interesa hacer cine convencional. En lugar de ofrecer una nueva adaptación del mito del vampiro, utiliza la figura de Vlad el Empalador como punto de partida para construir una sucesión de relatos, sátiras y experimentos narrativos que mezclan historia, política, inteligencia artificial, cultura popular y humor absurdo. Todo esto convierte la obra en un collage donde el propio proceso creativo acaba siendo tan importante como el mito de Drácula.

El problema es que esa libertad creativa juega tanto a favor como en contra de la película. Algunas ideas poseen una enorme capacidad satírica y contienen momentos realmente ingeniosos, pero el conjunto termina dando la sensación de dispersarse continuamente. Más que construir un discurso sólido, la película parece acumular ocurrencias que no siempre encuentran una conexión emocional o narrativa entre sí.

Drácula de Radu Jude

Desafiando las normas narrativas 

Si algo caracteriza el cine de Radu Jude es su negativa a acomodarse. Aquí vuelve a combinar géneros con absoluta libertad, alternando comedia, terror, ensayo cinematográfico y comentario político. Su estilo continúa siendo profundamente provocador, utilizando el humor para desmontar mitos nacionales, cuestionar la cultura contemporánea e incluso burlarse del propio acto de hacer cine.

La inclusión de la inteligencia artificial como parte del relato aporta algunas de las secuencias más originales, funcionando como una sátira sobre la creación artística en tiempos dominados por la tecnología. Sin embargo el constante cambio de registro impide que la película encuentre un ritmo estable.

Drácula de Radu Jude

Las ideas por encima de los personajes 

A diferencia del cine narrativo más clásico, Drácula de Radu Jude no pretende construir personajes psicológicamente complejos. Cada figura aparece como vehículo de una idea, una crítica o una broma, eso encaja con la naturaleza ensayística de la propuesta, pero también dificulta que el espectador establezca un vínculo emocional con lo que ocurre en pantalla.

El narrador frustrado y su relación con la inteligencia artificial constituyen probablemente el hilo más interesante del conjunto, ya que permiten a Radu Jude ironizar sobre el presente del cine y sobre la dificultad de mantener una voz propia en una época dominada por algoritmos y automatismos.

Adonis Tanta

Un laboratorio visual 

La puesta en escena cambia constantemente de formato, textura y estilo visual, reforzando la sensación de estar viendo un experimento cinematográfico más que una narración convencional. Esa variedad resulta estimulante por momentos, aunque también contribuye a que el conjunto parezca deliberadamente caótico. El montaje rompe cualquier expectativa de continuidad clásica y el humor visual funciona mejor cuando abraza el absurdo sin intentar justificarlo.

Gabriel Spahiu

Conclusión de 'Drácula de Radu Jude'

Drácula confirma que Radu Jude sigue siendo uno de los cineastas europeos más imprevisibles y personales. Rebosa imaginación y personalidad, pero también exige una enorme complicidad por parte del espectador. Su afán por experimentar acaba imponiéndose a la narrativa, y la brillantez de algunas ideas no siempre compensa la sensación de dispersión.

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