La Sala Negra de Teatros del Canal de Madrid acoge los días 17 y 18 de septiembre de 2026 el estreno absoluto de Eclipse, la nueva creación de la coreógrafa Chun Zhang al frente de la compañía Yibu. La propuesta fusiona el krabi krabong, el arte marcial tailandés del doble bastón, con la danza contemporánea para explorar la transformación, la identidad y el empoderamiento femenino. Los bastones dejan de ser herramientas de combate para convertirse en prolongaciones del cuerpo. Así, genera un lenguaje escénico donde la fuerza física convive con la vulnerabilidad en un proceso de reconstrucción colectiva.

El bastón marcial como extensión del cuerpo femenino
La pieza construye un recorrido escénico en torno a la capacidad de transformación del cuerpo a través del movimiento compartido. Además, en esta propuesta, los bastones dejan de ser únicamente herramientas de combate para metamorfosearse en prolongaciones orgánicas del cuerpo, generando ritmo, sonido y una nueva arquitectura espacial. La obra parte de una interrogante fundamental: ¿cómo puede el cuerpo danzar en momentos de fractura, expresando fuerza y resistencia, al tiempo que permite la ternura? Desde esta premisa, la coreografía desafía las convenciones del arte marcial para proponer una reflexión profunda sobre la identidad y la resiliencia.
A partir de esta práctica, Chun Zhang desarrolla una escritura escénica donde la potencia física convive con la fragilidad y la cooperación. Las intérpretes atraviesan un viaje catártico que las lleva desde el conflicto y la ruptura inicial hasta una sólida reconstrucción colectiva. El montaje aborda la dualidad de la existencia humana, equilibrando la dureza de la disciplina marcial con la delicadeza de las emociones más íntimas. El krabi krabong, tradicionalmente asociado a la guerra y la defensa, es despojado de su violencia original para convertirse en un vehículo de expresión emocional y sanación.
La experiencia migrante y la diversidad cultural en escena
Las intérpretes exploran las ambigüedades del movimiento, habitando un espacio donde el arrepentimiento se libera y el dolor se comparte para perder su peso. Este proceso de desnudo emocional permite que las artistas honren su pasado mientras afrontan la soledad y abrazan las posibilidades del presente.
La tensión entre la individualidad y el grupo se resuelve en una coreografía que celebra la sororidad y el apoyo mutuo. Por tanto, el escenario se transforma en un laboratorio de resistencia donde cada gesto, cada golpe y cada caricia con el bastón revelan la complejidad de ser mujer en el mundo actual. La experiencia personal de Chun Zhang como mujer y migrante atraviesa transversalmente la creación, aunque la coreógrafa sitúa el foco narrativo en la práctica colectiva. Lejos de imponer una visión unilateral, la directora abre un espacio de diálogo donde las bailarinas aportan sus propias vivencias y bagajes culturales.
"Hoy, transmito esta práctica a bailarinas de diversos orígenes culturales. Juntas, honramos el pasado, afrontamos la soledad y el dolor, liberamos el arrepentimiento, vivimos el presente y exploramos nuevas posibilidades", explica la creadora. Esta cita resume la esencia de un trabajo que trasciende lo puramente físico para adentrarse en lo espiritual y social.
No te pierdas Eclipse los días 17 y 18 de septiembre en la Sala Negra de Teatros del Canal.
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