Crítica de “El Último Escalón” dirigida por David Koepp

El Último Escalón (1999) o como a mí me gusta llamarla “No le tengas miedo” es un magnifico thriller estadounidense de terror, escrito y dirigido por David Koepp.

El guion es una adaptación de la novela “A Stir of Echoes” (1958) escrito por el genial y legendario Richard Matheson.

Quizás la película con peor mala suerte del planeta ya que, y a pesar de las excelentes críticas, se estrenó casi a la par que la obra maestra “El sexto sentido” (1999) la cual se llevó todo el dinero y los espectadores disponibles para este tipo de mercado en la fecha indicada.

El Último Escalón, ante la avalancha Osment, quedó relegada a un segundo, tercero o décimo quinto plano en el mundo del salón oscuro, recaudando unos exiguos veinte millones de dólares frente a los doce que costó.

Actualmente, desconocida para unos y convertida en cinta de culto para otros, no deja de ser una propuesta más que interesante para los aficionados al género, se sigue encontrando en un gran estado de forma y yo la recomiendo fervorosa y casi obligatoriamente para resarcirla de la maldita mala estrella que tuvo en su estreno.



El último escalón

Crítica de El Último Escalón

Ficha Técnica

Título: El Último Escalón
Título original: Stir of Echoes

Reparto:
Kevin Bacon (Tom)
Kathryn Erbe (Maggie)
Illeana Douglas (Lisa)
Kevin Dunn (Frank)
Liza Weil (Debbie la niñera)
Jennifer Morrison (Samantha)
Zachary David Cope (Jake)
Conor O’Farrell (Harry)

Año: 1999
Duración: 99 min.
País: Estados Unidos
Director: David Koepp (Novela: Richard Matheson)
Guion: David Koepp
Fotografía: Fred Murphy
Música: James Newton Howard
Género: Terror. Thriller
Distribuidor:  Lauren Film

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Tráiler

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Sinopsis

Tom (Kevin Bacon), un hombre corriente, instalador de líneas para una empresa de servicios públicos, amante de su familia y con una vida de lo más normal, aunque más apretado económicamente que la faja de King África, es hipnotizado por su cuñada, a modo de juego inocente durante una fiesta vecinal.

A partir de ese momento, sus digamos problemillas (nuevo embarazo no deseado de su mujer Maggie (Kathryn Erbe), su estancamiento económico y laboral, su limitación musical y su pasión por la cerveza) van a pasar a un segundo plano y a pesar de su escepticismo respecto a los fenómenos paranormales va a entrar en un mundo de voces, apariciones, visiones, sueños y señales que por desgracia va a compartir con su hijo Jake (Zachary David Cope) de siete años.

Todo este entramado lo va a dirigir hacia un laberíntico rompecabezas que quizás consiga servir para averiguar la desaparición de Samantha, una joven del barrio de la que nada se sabe desde hace más de seis meses.

Premios

  • National Board of Review: Premio mención especial. 1999


Bajando El último escalón

En una especie de primera parte donde parece que la vida de nuestro matrimonio protagonista es como la del resto de los mortales, y de hecho así es, un matrimonio enamorado, un niño perfecto con su amiguita invisible, los dos trabajando como mulas para pagar el alquiler, la frustración de Tom ante su insípida y estancada vida laboral y no poder ser el primo hermano de Paco de Lucía, la querida cuñadita (y encima hipnotista), un vecindario ideal que parece sacado de un chiste, y un futuro que se reduce a contar el número de cervezas que se toman cuando se reúnen con sus vecinos los fines de semana.

En fin, más o menos como el noventa y nueve por ciento de los no agraciados con el cuponazo o la primitiva.

Para colmo Maggie se queda embarazada sin quererlo y su marido con menos convicción que Trump jurando que es monógamo, le dice que no se preocupe que en su trabajo lo van a ascender para que ella no trabaje tanto, y de hecho en la siguiente escena se ve bien ascendido desde un alto poste telefónico hablando con su querida cuñadita.

Subiendo El último escalón

Pero llega una especie de segunda parte, a partir del jueguecito de la hipnosis, donde toda lo mundano (vaya suerte) va a pasar a un segundo plano y Tom va a vivir un infierno en connivencia con su hijo de siete años y dejando a un lado a su mujer que quizás le devuelva algo del amor propio perdido en el camino.

El Último Escalón

Apariciones, señales, algún que otro buen susto y una coincidencia canguril  (ya se que no existe la palabra, pero bueno ya queda poco) hacen que Tom, el instalador de líneas, se convierta en una especie de detective de lo paranormal y vaya descubriendo poco a poco que nada es tan simple ni bonito como parece en su idílico barrio y que con un buen pico y una buena pala se puede llegar hasta el centro de la tierra o de la verdad.

Y hasta aquí puedo leer……………………los que leen habitualmente mis críticas saben porque digo esto, a los que no otro día os lo explico.

Con esta crítica me extenderé un poco más en la conclusión y por supuesto hoy no voy a escribir un spoiler totalmente innecesario, pero lo hago como tributo a un film lastrado por la mala suerte de la competencia o de la incompetencia de quien la estrenó en dicha fecha, aunque para ser justos ¿ hay alguien en el mundo que intuyera el fenómeno universal en que se iba a convertir “El sexto sentido” (1999) ?.

Actores de El último escalón

Tom (Kevin Bacon), este excelente actor de Philadelfia que se hizo bastante popular gracias a la inmaculada “Footloose“(1983) tiene algo que no sé que tiene y es que aún estando bastante bien en películas como protagonista, ya sea la que comentamos, “El hombre sin sombra” (2000) o la anterior a estas “Homicidio en primer grado” (1995), es en los papeles de reparto donde se sale de tal manera que es capaz de eclipsar a las estrellas más rutilantes.

Y ahí van algunos ejemplos para el crítico aventajado que me lo quiera rebatir; “JFK” (1991), “Algunos hombres buenos” (1992), “Río Salvaje” (1994) o “Mystic River” (2003) y me quedo corto por supuesto.

En El Último Escalón, quizás su mejor papel protagonista, sí incluyendo la cinta de 1995 donde para mi opinión se excedía en el papel más de la cuenta, está sencillamente impecable.

El Último Escalón

En el inicio con su papel de fracasado, en la mitad con su papel de dónde coño estoy (perdón por el taco) y al final con la excelente puesta en escena de desenterrando mi casa.

Maggie (Kathryn Erbe), nacida en Massachusetts, muy poco pródiga en cine, la cinta comentada y poco más, se dedicó en cuerpo y alma a su serie televisiva “Law&Order“(2001-2013).

Se encuentra cómoda en El Último Escalón, y aunque comienza el film algo despistada, va despertando y lo termina en estado de gracia, no se es protagonista de una excelente serie televisiva durante trece años por casualidad. Muy buena actriz.

El niño (Zachary David Cope), de California y no tengo ni la menor idea de que ha sido de él, salvo que en esta película está excelente en un breve y corto papel, fagocitado de nuevo por la avalancha Haley Joel Osment y desaparecido del mapa al menos por la ¿ información ? de la cual yo dispongo.

Director de El último escalón

David Koeep, no se si me encuentro capacitado para ni siquiera hablar del quizás más prolífico guionista de Hollywood; “Parque Jurásico” (1993), “Misión: Imposible” (1996), “La guerra de los mundos” (2005) y una peliculita del (2008) de su amigo Spielberg de cuyo nombre no quiero acordarme, entre otras muchas.

Como director, en su corta trayectoria, empezó para mí bien, para la crítica mejor con “El efecto dominó” (1996), continuó excelentemente con la cinta que hoy comentamos e hizo una muy buena película con una adaptación de King “La ventana secreta” (2004).

En El Último Escalón ejerce una sólida dirección de actores, sobre todo de uno, al que saca todo su jugo. Crea unas escenas casi oníricas (véase) sobre todo las de la sesión de hipnosis y cada vez que hay alguna aparición o recuerdo de los hechos acaecidos y además se aprovecha y bien de la excepcional música de otro amigo del mago Spielberg, el infalible Newton Howard.

Conclusión

Aconsejaría a todo el que no haya visionado El Último Escalón que la ¿ alquile ?, la compre (valdrá barata), o la vea en algunas de las plataformas digitales del mercado, si es que dejan algún pequeño espacio para el buen cine, no solo el muy comercial, de producción propia o malo.

Por favor, a pesar de todo, no busquen una película de buenos ni malos, realmente no los hay, o solo un poquito. Siempre hay que preguntarse ¿ Qué hubieras hecho tú en dicha situación cuando el mundo se le viene encima a alguien que tiene toda la vida por delante y además…………… ?. Sin justificaciones pero sin falsos golpes de pecho.

Os aseguró que no os vais a arrepentir, es más disfrutaréis de un rato agradable de suspense, de una buena línea argumental, de alguna que otra escena impactante y de un desenlace con sorpresa en la tarta.

El Último Escalón

El Último Escalón no es “El sexto sentido“, os estaría engañando y no es esa la cuestión, films como el del amigo Brucehasta el momento solo hay uno y dudo mucho que alguien supere alguna vez ese engranaje de perfección artística y comercial, es algo parecido a “El silencio de los corderos” (1991).

Pero sí vais a visionar una obra más que digna a la que algunos críticos del mundo real, ¿ ya estamos ?, han acusado de beber de las fuentes de “Al final de la escalera” (1980) o incluso “El Resplandor” (1980).

Pues si es así, bienvenido sea, de la primera un fantasma intentado que alguien haga justicia y de la segunda el estado de paranoico mental en que se convierte el protagonista al final de la cinta.

No hagan caso, si lo hacen, solo podrían dedicarse a ver en la televisión el apasionante mundo de Sálvame y sus acólitos, porque y repito una vez más, no existe una película que no haya bebido de otra y así debe ser como la energía que ni se crea ni se destruye solo se transforma.

Como punto final, solo apuntar a los aficionados a la serie “House” que se pueden llevar una grata e inmunológica sorpresa.

Enhorabuena y bienvenidos al espectáculo.

CALIFICACIÓN: 7,5/10

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“Enhorabuena y Bienvenidos al Espectáculo”

Miguel Ángel Santos Isidoro

"Enhorabuena y Bienvenidos al Espectáculo"

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