Fiebre del ladrillo es una comedia dramática escrita y dirigida por Cüneyt Kaya (UMMAH – Entre amigos). Está protagonizada por David Kross (Perdidos en la nieve, El lector), Frederick Lau (El Capitán, Victoria), Janina Uhse, Emily Goss, Uwe Preuss, Silvina Buchbauer, Heike Hanold-Lynch, Sophia Thomalla y Anne Schäfer. La película es una producción alemana distribuida por Netflix en España desde el día 17 de Abril de 2.020.



Fiebre del ladrillo

Crítica de ‘Fiebre del ladrillo’

Ficha Técnica

Título: Fiebre del ladrillo
Título original: Betonrausch

Reparto:
David Kross (Viktor)
Emily Goss (Nicole)
Frederick Lau (Gerry)
Dejan Bucin (Nathan)
Janina Uhse (Nicole)
Jerry Kwarteng
Uwe Preuss (Manfred Bauer)
Silvina Buchbauer (Viktoria Steiner)
Heike Hanold-Lynch (Gabi)
Alexander Yassin (Emprendedor)

Año: 2020
Duración: 94 min.
País: Alemania
Director: Cüneyt Kaya
Guion: Cüneyt Kaya
Fotografía: Sebastian Bäumler
Música: Christopher Bremus
Género: Comedia
Distribuidor: Netflix

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Tráiler de ‘Fiebre del ladrillo’

Sinopsis

Cuenta la historia del ascenso y caída de dos estafadores inmobiliarios. Viktor Stein (David Kross), Gerry Falkland (Frederick Lau) y la banquera Nicole Kleber (Janina Uhse) se hacen increíblemente ricos en poco tiempo. Pero pronto son absorbidos más y más profundamente en una vorágine de mentiras, fraude y engaños – hasta que en algún momento pierden completamente de vista la realidad y tienen que decidir qué es realmente importante para ellos.

Donde se puede ver la película



El león de Berlín

La película Fiebre del ladrillo es una comedia bastante cínica. La primera secuencia ya lo deja claro. Una fiesta orgiástica filmada a cámara lenta mientras se escucha la famosa aria Una furtiva lagrima de la ópera L’elisir d’amore del compositor italiano Gaetano Donizetti. Vanagloriar el exceso será el modus operandi de esta película escrita y dirigida por el cineasta alemán de origen turco Cüneyt Kaya.

Fiebre del ladrillo es el elocuente título de una película que nos muestra con detalle la crónica de un estafa, desde el punto de vista del estafador. Una propuesta que se mira en el espejo de El lobo de Wall Street (Martin Scorsese, 2013) y bien podría haberse titulado El león de Berlín (los que hayan visto la peli lo entenderán). Si el film del genio de Queens se ubicaba en la Bolsa de Nueva York, aquí los protagonistas se dedican al mercado inmobiliario, a la compraventa de inmuebles. Se hinchan a ganar dinero que luego despilfarran en fiestas con prostitutas, drogas y alcohol.

Fiebre del ladrillo
© NIK KONIETZNY

Atracción por la amoralidad

Fiebre del ladrillo aborda el tema de la especulación inmobiliaria que nos condujo a la gran crisis económica que azotó a todo el mundo. Pero está muy lejos de realizar un retrato crítico o moralista. Todo lo contrario. Se nos muestra a un joven emprendedor sin un euro en los bolsillos que crea un imperio de la nada. Falsea documentos y se hace pasar por un acaudalado inversor que compra propiedades con un dinero que no tiene y que roba a la pobre gente que confía en él.

Hay un claro sentimiento de admiración por parte del autor hacia su personaje. Lo justifica. Por otro lado, no encontramos a nadie con integridad moral en la película, todo el mundo se vende delante de un maletín repleto de billetes, da igual que sean banqueros o agentes judiciales. Ese paisaje tan monocromático en el aspecto ético, crea un clima tonal más fabulesco que realista.

Fiebre del ladrillo tiene el mismo problema cuando utiliza el recurso fácil del estereotipo. La mayoría de personajes femeninos y de inmigrantes, se describen de forma muy pobre. Entiendo que la película apuesta principalmente por la comedia desenfadada, pero ese simplismo tan esquemático le termina por perjudicar.

Fiebre del ladrillo
© NIK KONIETZNY / © Netflix

Conclusión de ‘Fiebre del ladrillo’

Fiebre del ladrillo es una película alemana escrita y dirigida por Cüneyt Kaya (UMMAH – Entre amigos). Se podría considerar como una comedia dramática con elementos de thriller criminal que posee un tono eminentemente cínico sobre la condición humana. Aunque trata el tema de la burbuja inmobiliaria y de los especuladores que se forraron a costa de gente humilde, no realiza ningún discurso crítico ni moralista, más bien todo lo contrario.

La película es la crónica de una estafa, desde el punto de vista del estafador. Y el director se siente cómodo en ese retrato donde la ética se escurre entre los dedos a la misma velocidad que se cuentan los billetes. Fiebre del ladrillo es una película bastante ágil y entretenida que se convierte en algo demasiado intrascendente debido a la ausencia de un discurso que profundice más allá de lo puramente cínico.

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