Happy End, la película más críptica y autorreferencial de Michael Haneke

Michael Haneke vuelve al mundo del cine tras la aclamada “Amor” con Happy End, una velada crítica hacia la burguesía contemporánea en la que Haneke se recrea en la autorreferencia. El director austriaco dirige nuevamente a Isabelle Huppert y a Jean-Louis Trintignant, junto a Mathieu Kassovitz, Franz Rogowski y Fantine Harduin. Estreno el 20 de Julio.



Happy End

Crítica de Happy End

Ficha Técnica

Título: Happy End
Título original: Happy End

Reparto:
Isabelle Huppert (Anne Laurent)
Jean-Louis Trintignant (Georges Laurent)
Mathieu Kassovitz (Thomas Laurent)
Fantine Harduin (Eve Laurent)
Toby Jones (Lawrence Bradshaw)
Franz Rogowski (Pierre Laurent)
Laura Verlinden (Anaïs)
Aurélia Petit (Nathalie)
Hille Perl (La gambiste)
Hassam Ghancy (Rachid)
Nabiha Akkari (Jamila)
Joud Geistlich (Selin)
Philippe du Janerand (Maître Barin)
Dominique Besnehard (Marcel, le coiffeur)
Bruno Tuchszer (Inspecteur chantier 1)

Año: 2017
Duración: 110 min.
País: Austria
Director: Michael Haneke
Guion: Michael Haneke
Fotografía: Christian Berger
Música:
Género: Drama.
Distribuidor:  Golem Distribución

Filmaffinity

IMDB

Tráiler

Sinopsis

A nuestro alrededor, el mundo, y nosotros en medio, ciegos. Una instantánea de la vida de una familia burguesa europea.

Premios

  • Festival de Cannes: Sección oficial. 2017
  • Premios del Cine Europeo: Nominada a Mejor actor (Trintignant) y Actriz (Huppert). 2017


Happy End: La película más críptica de Michael Haneke

La nueva película de Haneke trata sobre los problemas de una familia burguesa que vive en Calais ajena al sufrimiento que padecen los inmigrantes de la zona.

Su regreso al mundo del cine se traduce en su película más críptica y exigente con el espectador. En Happy End tanto el contexto en que se desarrolla la historia como el de los personajes brilla por su ausencia. La película está llena de huecos que debemos rellenar, y la crítica hacia la burguesía y los problemas de los inmigrantes es más velada que nunca. En todo momento andamos perdidos preguntándonos quién es quién, por qué hace tal cosa, o si no tenemos los conocimientos previos que nos exige el director.

Happy End, un compendio autorreferencial

La última película de Michael Haneke puede ser considerada como un compendio de todo su cine al reunir todas sus obsesiones, críticas y recursos narrativos.

Haneke vuelve a centrar su discurso en la crítica hacia esa burguesía ajena al dolor de los demás que tanto le gusta retratar. Su desdén por las nuevas tecnologías también está presente, solo que en este caso sustituye la televisión por móviles y ordenadores y se preocupa por el poder nocivo que tienen aplicaciones como Snapchat o Youtube.

Happy End

En Happy End se retoman ciertos personajes que de una forma u otra aparecieron en películas anteriores, como la adolescente que graba imperturbable sus crímenes u otros que es mejor que descubráis por vosotros mismos.

Los recursos narrativos habituales también se repiten en Happy End. No podemos olvidarnos de los planos secuencias, los largos silencios, la violencia simbólica (aquella que es realizada fuera de cámara) o la total ausencia de explicación sobre lo que estamos viendo.

A todo esto se une el hecho de que Happy End es la película más autorreferencial de Michael Haneke. Desde el comienzo asistimos a una película que gira en torno a las obsesiones del cineasta austriaco. “Benny’s Video” es la primera de muchas referencias, entre las que se pueden encontrar guiños a otras como “Funny Games”, “La Cinta Blanca”, “Caché (Escondido)” o “La Pianista”. Aunque la referencia más clara e impactante es “Amor” al ser Happy End una especie de secuela espiritual de la película que le dio un Oscar.

¿Por qué nos gusta Haneke?

Al ver Happy End es inevitable preguntarse ¿por qué nos gusta Haneke? Seguramente sea por su particular forma de rodar cada plano, por los fuera de campo, por esa sensación de absoluto descontrol sobre lo que vemos y por las temidas escenas de violencia simbólica que nos sacuden y trastocan. Happy End tiene todo esto, pero por desgracia no tiene la fuerza ni la intensidad de “Funny Games”, “La Pianista” o “Código Desconocido”.

Happy End

La ausencia de la fuerza y de la violencia que poseen la mayoría de las películas de Haneke unido al hecho de ser su película más críptica, hacen que Happy End sea una película menor dentro de una filmografía excelente.

Conclusión

Happy End reúne todo lo mejor del cine de Haneke pero por desgracia no llega al impacto de otras obras suyas como “La pianista”, “Código Desconocido”, o “Funny Games”. Y  a pesar de no ser su mejor película, Happy End gustará a los seguidores del director austriaco aunque dudo que entusiasme a nadie.

CALIFICACIÓN: 7/10

Reportaje de Happy End en Días de Cine TVE

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Historiador especializado en la representación de las mujeres y del colectivo LGTBI+ en el cine y la televisión, temas que abordo en mi blog Los géneros del cine.

Otto Buendía

Historiador especializado en la representación de las mujeres y del colectivo LGTBI+ en el cine y la televisión, temas que abordo en mi blog Los géneros del cine.

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