El director chino Wang Xiaoshuai presenta Hasta siempre hijo mío, un melodrama reflexivo que recorre tres décadas de la historia de China a través de la vida de un matrimonio que sufre la desgracia de perder un hijo. Gracias a la cinta, sus actores protagonistas Mei Yong y Wang Jingchun se hicieron con dos osos de plata en la Berlinale por sus interpretaciones. Estreno en España el 27 de Septiembre.



Crítica de ‘Hasta siempre hijo mio’

Hasta siempre, hijo mío

Ficha Técnica

Título: Hasta siempre, hijo mio
Título original: Di jiu tian chang

Reparto:
Wang Jing-chun (Liu Yaojun)
Yong Mei (Wang Liyun)
Qi Xi (Shen Moli)
Du Jiang (Shen Hao)
Ai Liya (Li Haiyan)

Año: 2019
Duración:
175 minutos
País: China
Dirección: Wang Xiaoshuai
Guion: Wang Xiaoshuai, Mei Ah
Fotografía: Kim Hyun-seok
Género: Drama

Distribuidora: Avalon

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IMBD

Tráiler de ‘Hasta siempre hijo mio

Sinopsis de ‘Hasta siempre, hijo mio

Dos matrimonios se adaptan a los grandes cambios sociales y económicos que tienen lugar en China desde la década de 1980 hasta el presente. (Avalon Distribución Audiovisual)

Premios

  • Festival de Berlín: Mejor actor y mejor actriz. 2019


Una historia capaz de conmover

No son tantas las veces en que el cine logra hacernos testigos del discurso de la vida, de reflejar a través de la ficción una historia lo suficientemente grande como para hacernos sentir que se nos ha movido algo por dentro, en lo más profundo. So long, my son o como se ha traducido en España: Hasta siempre hijo mío, es una de esas pocas piezas que lo logra. Ciento ochenta y cinco minutos en los que el director nos traslada a China para contarnos la melancólica historia de un matrimonio durante el transcurso de treinta años. 

Con una clara conciencia social, asistimos a tres décadas durante las cuales se sucede la dictadura comunista o la política del hijo único hasta un creciente consumismo desmedido. Una tragedia social y personal que se mueve en un entorno gris y pobre, la cruda realidad que les rodea y que además, consigue provocarnos la fascinación que nos provocan las distopias solo que en este caso no es ficción, los sucesos son reales por mucho que cueste creerlos. 

Hasta siempre hijo mío
Copyright Li Tienan / Dongchun Films

Sobriedad técnica a favor de los actores

Xiaoshuai opta por una sobriedad estética, con una fotografía realista y suaves movimientos de cámara de acompañamiento, para elaborar un discurso técnico que no quiere destacar sino centrar todo su apoyo en los actores. El resultado es una película narrada en tonos grises, casi asfixiantes, que destacan el paralelismo entre esa austeridad estética y emocional. Porque ante todo, Hasta siempre hijo mío, es una historia cargada de verdad, una dolorosa, íntima y personal que evidencia la gran habilidad narrativa del director chino a la hora de crear personajes.

El matrimonio protagonista que se mantiene unido a pesar de las miserias está encarnado a la perfección gracias a los actores Mei Yong y Wang Jingchun, que logran ponerse en la piel de todas esas parejas que sufrieron la represión reproductiva de la China comunista. Todo ello con la enorme dificultad de no explotar, de mantener esa sobriedad hasta el final, de tragarse las emociones y tirar para adelante. Un dolor que no se deja salir en sintonía al retrato de una China contenida por obligación, con personajes que no pueden bailar o llorar a su antojo, cargados de amor y dolor, luchadores por obligación. 

Hasta siempre, hijo mío
Copyright Li Tienan / Dongchun Films

Fuerte apuesta por el melodrama narrado con sutileza

Aparecen grandes temas pues se nos habla de maternidades negadas, frustradas o secretas, de entierros y despedidas, del dolor de la marcha, de hijos que ya no están y todo ello con el agua siempre presente como símbolo de destrucción y vida, el agua que todo lo cubre y que siempre tienen cerca.  Son estos eventos de gran intensidad dramática los que destacan por su calma, bien asistiendo a ellos desde lejos, con breves excepciones musicales, tan esporádicos que podrían pasar desapercibidos si no fuera porque son terriblemente conmovedores. 

Y aún así, en una clásica historia trágica como esta, se encuentra una originalidad en su desorden narrativo. Solo logramos desentrañar toda la historia al final, cuando se nos han revelado la totalidad de los flashbacks que se nos tenían ocultos desde el principio. Un recurso inteligente para mantenernos atentos durante su extensa cinta. 

Hasta siempre hijo mío
Copyright Li Tienan / Dongchun Films

La conclusión optimista

Es en este final, tras todo el sufrimiento, que se nos ofrece la luz. “¿No es raro que aún tengamos miedo de morir?”, dice uno de los personajes, y resulta ser una apertura de ojos, la epifanía que completamos con los personajes y que nos señala que esta historia, o la de China, o cualquiera, puede terminar siendo un canto a la vida porque frente a la tragedia, la vida siempre lucha más fuerte. 

Reportaje de Hasta siempre hijo mío en Días de Cine TVE

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