Muy esperado ha sido el estreno de la versión dirigida por Álex Rigola de la mítica Hedda Gabler de Henrik Ibsen. Considerado uno de los dramaturgos más vanguardistas procedentes de Escandinavia, muy aplaudida es su Casa de muñecas, considerada una pieza adelantada a su tiempo en materia de feminismo y derechos de las mujeres. 11 años después de su celebérrima obra, el noruego estrenó la mentada Hedda Gabler, que bien puede verse con una contraparte negativa de lo analizado con la ingenua, pero valerosa Nora.

Hedda Gabler, arquetipo de la femme fatale, mujer que ya desde su mismo título mira de forma desafiante al público. Lo hace por utilizar su apellido de soltera, algo inusual en la época. Se trata de un personaje que no es que no sólo fuese irrespuetoso con los ideales y la moral de la mujer europea de finales del siglo XIX, sino en general, rompiendo los códigos éticos tanto de varones como de féminas. Se trata de un papel sumamente complejo y difícil de tratar en la actualidad, como casi todas esas antiheroínas que encandilaron al público como la Carmen de Mérimée (o la Bizet) o la Madame Bovary de Flaubert.

De ahí, que Álex Rigola haya tomado la arriesgada decisión de traer a la actualidad a la antiheroína de Ibsen, una mujer consumida por la infelicidad y cuya amargura crea una tóxica red semejante a la de una telaraña. El director busca la esencia pura a través de la mirada contemporánea. Por ello, opta por convertir el escenario del Centro Dramático Nacional en una caja escénica de 9x7 metros, en el que el público y los actores crean un extraño vínculo de angustias existenciales.



Hedda Gabler en el Teatro Valle Inclán

Crítica de 'Hedda Gabler'

Ficha Técnica

Título: Hedda Gabler
Título original: Hedda Gabler

Reparto:
Nausicaa Bonnín
Miranda Gas
Pol López
Marc Rodríguez
Xavi Sáez
Joan Solé

Duración: 75 min. apróx.
Dirección: Àlex Rigola
Dramaturgia: Àlex Rigola
Texto: Henrik Ibsen
Caja escénica:
Max Glaenzel
Ayudante de dirección:
Laia Alberch
Coordinación técnica:
Igor Pinto
Construcción de escenografía:
Pascualin Estructures Stage Technology S.L. y Sumescal S.L.
Producción ejecutiva:
Irene Vicente Salas
Fotografía:
Sílvia Poch
Diseño de cartel:
Equipo SOPA
Producción: Heartbreak Hotel
y Titus Andrònic S.L., en coproducción con el Teatre Lliure con el apoyo de Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya

Tráiler de 'Hedda Gabler'

Sinopsis de 'Hedda Gabler'

Con Hedda Gabler se presenta un espectáculo que se desarrolla en una caja escénica de 9 x 7 metros donde los actores comparten con el público sus angustias existenciales a partir de la adaptación libre de este clásico contemporáneo, considerado uno de los primeros textos de la dramaturgia moderna. Desubicación, deseos, amores y desamores, conflictos éticos, toxicidad y destrucción son las temáticas principales de la pieza.

Como escribía el propio Ibsen, «busco representar seres humanos, emociones humanas y destinos humanos en base a las condiciones y principios sociales del presente». Sobre esta premisa proponemos una puesta en escena que deja todo el peso de la función en las actrices y actores, las propias tensiones dramáticas de la pieza y esa confidencialidad que se encuentra en la proximidad con el espectador que convivirá con los artistas en las mismas paredes de una caja de madera.

La posibilidad de gozar de algunos de los mejores actores de su generación en un espacio íntimo y muy cercano. Un trabajo de altísima calidad interpretativa en una caja para 80 espectadores pero con posibilidad de hacer dos funciones muy seguidas en un mismo día. La posibilidad de sentarse de una forma diferente en el teatro y gozarlo como si estuvieras dentro de la historia. (CENTRO DRAMÁTICO NACIONAL). 



Hedda Gabler
Foto de Sílvia Poch

La complejidad de reinterpretar a Hedda Gabler

Rigola de una vuelta de tuerca, renombrando a los personajes como los propios actores. Hedda Gabler pasa a llamarse Nausicaa, como la propia Nausicaa Bonnín; así como el resto del elenco. En sí, la propuesta llama la atención. Es un reto traer a Hedda Gabler al presente, dado que su hastío, propio del destino que se le imponen a las mujeres, queda desdibujado en el presente. No obstante, ese es el menor de los problemas de esta versión.

Y es que esa unión entre actores y público provoca cierto desconcierto, dando la impresión de que la obra real está a punto de comenzar en cada momento de la duración de esta versión, de apenas 75 minutos. Y es que los actores intercalan explicaciones al público con diálogos entre los personajes, no quedando del todo claro qué parte pertenece a la obra y cuál no.

Centro Dramático Nacional
Foto de Sílvia Poch

El peso del actor

La propuesta busca la complicidad con el público, algo que obliga a los actores a tener todo el peso de una obra que, realmente, va completamente desnuda, con un ligero intermezzo para deleitar al público con la voz de Sumi Jo cantando Simple Song No.3, la canción compuesta por David Lang para la aplaudida película "La juventud" de Paolo Sorrentino.

La referencia no es casual, dado que el cineasta italiano creaba una especie de purgatorio en forma de lujoso balneario en los Alpes suizo para narrar el hastío de un compositor a quien se le ofrece la oportunidad de tocar su popular tema, el ya nombrado, en el concierto con motivo del cumpleaños del duque de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II de Inglaterra. Un lugar en el que se encuentran un actor de moda que se siente frustrado, un cineasta que está desarrollando el guion de la que puede ser su útlima película y otra serie de personajes singulares que ofrecen una interesante mirada sobre la decadencia del arte.

Hedda Gabler
Foto de Sílvia Poch

Conclusión

Esta versión no habla sobre la decadencia, pero sí que quiere reflejar ese hastío por la humanidad y la eterna búsqueda de la felicidad sobre algo imposible. Ahora bien, el problema que tiene es que le falta carne. Rigola deja la obra de Ibsen a la mínima expresión. Y sí, los actores están correctos. Sin embargo, no permiten entrar en el auténtico espíritu complejo de Hedda Gabler, una obra que vuelve a demostrar lo difícil que es llevar al presente.

Ya la versión de Yolanda Pallín bajo la dirección Eduardo Vasco, que pudo disfrutarse en abril y junio de 2015 en el teatro María Guerrero de Madrid, mostraba la complejidad de traer el presente a esta mujer devorada por sus propias frustraciones. Con Cayetana Guillén Cuervo dando vida a una Hedda fría y digna sucesora de la Belle de Jour de Catherine Deneuve. Nausicaa Bonnín es calidez, es sensación de querer tener felicidad donde no la hay. Pero queda en un intento, no se puede comprender del todo el origen de su aflicción.

Esta versión de Rigola puede considerarse el esqueleto de lo que es la obra original de Ibsen. Una especie de Ibsen para principiantes o para aquellos que consideran que toda obra es posible sacarla de su contexto y recontextualizarla en el presente.

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