Irreversible fue la tercera película de un director que nunca volvió a pasar desapercibido, Gaspar Noé. Esta película, estrenada en 2002, sigue siendo seguramente su película más conocida y, aunque no la única, si una de las más controvertidas. Veinte años después se estrena esta versión (Inversion Intégrale) con los hechos ordenados cronológicamente, que se podrá ver en Filmin a partir del 20 de mayo de 2022.



Irréversible Inversion Intégrale

Crítica de Irreversible (Inversion Intégrale)

Ficha Técnica

Título: Irréversible (Straight Cut)
Título original: Irréversible

Reparto:
Monica Bellucci (Alex)
Vincent Cassel (Marcus)
Albert Dupontel (Pierre)
Philippe Nahon (El hombre)
Jo Prestia (Le Tenia)
Stéphane Drouot (Stéphane)
Mourad Khima (Mourad)
Jean-Louis Costes (Jean-Louis Costes)

Año: 2002
Duración: 99 min.
País: Francia
Director: Gaspar Noé
Guion: Gaspar Noé
Fotografía: Benoît Debie
Música: Thomas Bangalter
Género: Drama
Distribuidor: Filmin

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de Irreversible (Inversion Intégrale)

Sinopsis

En el Festival de Venecia, Gaspar Noé estrenó la versión Inversion Intégrale de su obra más conocida: Irreversible. Aquí se narran en orden cronológico los acontecimientos que ocurren en la película original.

Cuando sube el telón de Irreversible nos encontramos con la más angustiosa de las pesadillas. El frenético deambular de dos amigos, Marcus y Pierre, borrachos de venganza, por el lado más sórdido de la noche parisina. Buscan al responsable de la violación y asesinato de la compañera de Marcus, la bellísima Alex, condenada por una mala jugada del destino a morir una noche cualquiera después de una atroz agonía de casi diez minutos. (Filmin)

Dónde se puede ver la película en streaming



El nuevo montaje (Irreversible Inversion Intégrale)

A favor

A favor de esta realización encontramos un metraje más sencillo para el espectador. No hay pérdida temporal en las acciones que va narrando Irreversible (Inversion Intégrale). Todo sucede de manera lineal.

Esto puede llegar a ser una ventaja para aquellos que no acabaron de situar ordenadamente los hechos en la original. Incluso si se ve por primera vez, puede que se prefiera este montaje al simplificar este aspecto. Esto implica un menor esfuerzo en el seguimiento de la película y, si se recurre al cine sin una pretensión muy cerebral, esta edición podría llegar a ser la solución.

Si abordamos Irreversible (Inversion Intégrale) sin tener en cuenta la paciencia o no del espectador, puede que encontremos más fallos que aciertos en esta nueva edición.

En contra

Llama la atención que, con este nuevo montaje, la dirección que caracterizaba Irreversible, no parece tener sentido o, al menos, funcionar de la misma manera. Esos travellings giratorios que circulaban entre el tiempo ofreciendo un pedazo de historia previo al anterior no encajan. Si antes estos movimientos de cámara actuaban como conectores que permitían formar un puzle único, ahora separan un tiempo que en teoría es lineal. Por tanto, Irreversible (Inversion Intégrale) se siente como una construcción más falsa e innecesaria. Aunque por un lado pueda ser de ayuda para entender mejor la historia, esta edición no se siente como una película con entidad propia. No parece funcionar más que como experimento de la anterior.

En este nuevo montaje no conocemos, por parte de la trama, los acontecimientos que están a punto de devenir. Esto puede suponer un punto a favor si al darse el momento de la agresión supone una terrible sorpresa, pero un giro de guion inesperado. Sin embargo, dado que esto es lo más comentado popularmente de Irreversible, es difícil acudir a la misma sin saber lo que va a suceder. Como contrapunto, en el montaje primario sabíamos lo ocurrido por los propios personajes, lo que hacía que la tensión aumentase a cada paso que daba Mónica Bellucci fuera del edificio y se hacían insoportables al entrar en el túnel. 

Monica Bellucci
Copyright Filmin

El final

Además, el final de la Irreversible original suponía un descubrimiento que hacía aún más trágica la violencia ocurrida en todo el metraje anterior de la película. Y provocaba que el ultimo travelling vertiginoso nos acercara a una estampa de lo que podría haber sido pero el tiempo se encargó de dinamitar. En Irreversible (Inversion Intégrale) se presta más atención a los personajes finales (iniciales en la original) que reflexionan sobre la influencia del tiempo. Estos personajes en el montaje inicial pasaban más desapercibidos al suceder después todo el metraje de película.

Los planos finales de Irreversible (Inversion Intégrale) no están cargados, ni mucho menos, con esa extraña angustia que envuelve a la original. Ya no se muestra ese sueño idílico que podría haber sido, ahora tan solo quedan los pedazos de la violencia mostrada. Ahora lo que queda lejos es la revelación que antes se mostraba al final, lo que hace que sea esta la que se olvida injustamente. Aunque al final todo dependa de las preferencias del espectador, parece que en esta edición el impacto emocional es menor. Al contar la historia linealmente no reflexionamos de la misma manera con los nuevos datos que vamos adquiriendo con la historia.

Cine como educación

El terror de la verdad

Si se habla sobre Irreversible en general, es imposible no acabar mencionando el momento de la violación. Es la escena más famosa de una película que, hay que recalcar, no solo destaca por la misma. Sin embargo, hay algo innegable, esos casi diez minutos te desgarran el alma y no se olvidan fácilmente. El cine está repleto de películas que se categorizan bajo el género del terror. A gusto de cada uno es la preferencia de un cine más enfocado en el terror psicológico o una película screamer.

Irreversible no entra en el género de terror, pero es una película que causa miedo irremediablemente. Y lo causa por la veracidad de los hechos que narra. El espectador se siente identificado enteramente con la víctima porque sabe, desgraciadamente, la frecuencia con la que ocurren los hechos que se muestran. Y, ¿qué produce más miedo que la realidad, la certeza de que una parte del terror visionado podría llegar a suceder?

En ese aspecto Irreversible muestra algo que es poco probable que se pueda superar en términos de miedo psicológico. Una violación. Por si esto fuera poco, Noé no intenta rebajar una acción horrenda dando por supuesta la acción sin mostrarla, o haciendo que dure menos en la pantalla mediante un corte. Tiene la sangre fría de situar a unos actores que durante casi 10 minutos simulan una violación sin ningún tipo de pausa. Seguramente es este uno de los planos secuencia más aterradores de la historia del cine.

Irreversible (Inversion Intégrale)
Copyright Filmin

Críticas hacia el horror

Hay detractores de este uso totalmente visceral que hace Gaspar de la violación y del resto de la violencia acontecida.

Es aquí donde entra el cine como herramienta educacional, como espejo en el que mirar la sociedad que conformamos. No es algo fácil, prácticamente no se puede mirar la pantalla en esos 9 minutos, pero supone una pieza de realidad. En ese sentido, transmitir mediante el cine, el terror de una violación, es algo arduo, pero importante desde el punto de vista social. Aquí no se disfraza una acción para la que no debería haber distintas posturas u opiniones. ¿Es mostrar un acto terrible de una forma horrenda, criticable? 

Si repasamos el cine pasado no es la primera violación que aparece en pantalla, aunque si una de las más realistas. Y podemos ver ejemplos en los que de alguna manera se romantiza ese acto de la violación, como en Perros de paja, o tratamientos de la acción cercana al punto cómico, como en Infierno de cobardes. ¿No es más dañino tratar un acto como la violación desde un punto de vista liviano? ¿No produce ese tratamiento un discurso educativo que tiende a la normalización de la violencia sexual?

Cine social

Por tanto, si seguimos emparentando Irreversible con otros géneros además del terror, una etiqueta que podría ostentar sería la de cine social. Cierto es que no es un cine que desde el primer momento entre en dicha categoría. Aquí no veremos una historia con el tratamiento de Ken Loach o los hermanos Dardenne, pero el alcance de la trama se sitúa fuera de la pantalla para hacernos pensar al salir del cine.

Hay en Irreversible (Inversion Intégrale) otras acciones que conducen a la reflexión. Por un lado, durante la violación, se puede observar un personaje que aparece al inicio del túnel. Este personaje ve lo que está sucediendo, y tras dudar unos segundos, se da la vuelta y huye del lugar. Retratar esta actitud, optar por no denunciar una situación de violencia, tiene la misma importancia en la actualidad que cuando se estrenó Irreversible hace 20 años.

Otra de las reflexiones vendría de la mano de los personajes masculinos. Toda esa respuesta visceral, el ansia de violencia y venganza como respuesta a la agresión, esconde a su vez otra muestra del machismo inherente en nuestras actitudes.

Dice uno de los personajes de Irreversible: “La venganza es un derecho de los hombres”. La acción que deriva de la agresión de la mujer no es más que una respuesta de un personaje masculino que entiende a la pareja como suya y por tanto un ataque a sí mismo. No tendríamos que irnos muy lejos para encontrar un ejemplo de este mismo debate. La reciente gala de los Oscars ya puso sobre el tablero de juego un ejemplo de lo que supone la masculinidad tóxica. ¿Es la idea de defender como hombre a una mujer denostada una forma de machismo arraigada en la sociedad?  

La evolución del espectador

Hacer una edición lineal de Irreversible puede ser un claro ejemplo del cambio que está sufriendo la figura del espectador en el cine. Es interesante ver como se ha llegado a hacer un montaje lineal de una película concebida de una manera completamente distinta, para así facilitar su entendimiento. Parece que de una manera inexorable se produce una cierta idiotización del espectador a lo largo de los años. Poco a poco necesitamos que las cosas se nos hagan más fáciles de digerir. Para ello se simplifican los argumentos, se hacen más cortes por minuto y se tiende a dinamizar todo para que el espectador no sufra esa terrible enfermedad que es el aburrimiento.

Ordenar cronológicamente los hechos de Irreversible supone cambiar una característica que potenciaba la misma. Sería lo mismo que realizar un nuevo montaje de Memento para que todo siga un recorrido lineal. Al final, en estos dos ejemplos, parte de la riqueza de su historia consiste en evitar un esquema narrativo usual y sustituirlo por un entramado más complejo modificando el tratamiento del tiempo.

Cambiar la expresión artística de una película porque no podamos llegar a entenderla supone un dilema para artista y público. Por una parte, divide a los directores que piensan o no en la visión de su público antes de realizar Irreversible. Y por otro lado, si el desorden cronológico favorece la postura del espectador activo que ordena las piezas del rompecabezas, esto supone que el nuevo montaje potencie la figura del espectador pasivo. Entonces, ¿El cine debería ser un arte que se adapte a la nueva forma de visionar? ¿Se debería forzar al espectador a un trabajo activo o permitir y promover una pasividad cada vez más frecuente en nuestros días?

Irreversible (Inversion Intégrale)
Copyright Filmin

Conclusión de Irreversible (Inversion Intégrale)

Como entidad propia, Irreversible (Inversion Intégrale) no acaba de funcionar con la misma fuerza que la versión original. Sin embargo, aunque el inicio y final se inviertan, la trama sigue poseyendo una historia que merece ser contada. Si está nueva versión consigue resolver el galimatías que pudo suponer la original o promocionar con su estreno el visionado de la versión primaria, no se puede hacer otra cosa que agradecer su realización.

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CINEMAGAVIA
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Desde que tengo uso de memoria el cine ha llenado una parte de mi vida. En el momento en que ese consumo de películas se unió a una ansia desaforada por saber más del séptimo arte, mis pensamientos y opiniones de cada película fueron acumulándose en mi cerebro hasta encontrar en la crítica la manera de desahogar un sistema nervioso que exige más espacio para las nuevas películas que están por llegar.
Como entidad propia, Irreversible (Inversion Intégrale) no acaba de funcionar con la misma fuerza que la versión original. Sin embargo, aunque el inicio y final se inviertan, la trama sigue poseyendo una historia que merece ser contada. Si está nueva versión consigue resolver el galimatías que pudo suponer la original o promocionar con su estreno el visionado de la versión primaria, no se puede hacer otra cosa que agradecer su realización.irreversible-inversion-integrale-pelicula-critica

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