La asistenta (The Housemaid) es un thriller psicológico que sigue la historia de Millie, una joven con un pasado complicado que comienza a trabajar como asistenta en la lujosa casa de los Winchester. Dirigida por Paul Feig, conocido por comedias como Un pequeño favor y Otro pequeño favor, en esta película marca un cambio de tono hacia un género más oscuro y suspense. Con un elenco que incluye a Sydney Sweeney, Amanda Seyfried y Brandon Sklenar, La asistenta promete ser una experiencia intensa y emocional, explorando temas de manipulación, engaño y los secretos que se esconden detrás de las apariencias. Estreno el 1 de enero de 2026 en salas de cine españolas.
Crítica de 'La asistenta (The Housemaid)'
Resumen
Ficha Técnica
Título: La asistenta
Título original: The Housemaid
Reparto:
Sydney Sweeney (Millie)
Amanda Seyfried (Nina)
Brandon Sklenar (Andrew)
Michele Morrone (Enzo)
Elizabeth Perkins (Evelyn)
Megan Ferguson (Jilianne)
Ellen Tamaki (Patrice)
Indiana Elle (Cecilia)
Iván Amaro Bullón (Patrón del Teatro)
Maury Ginsberg (Terapeuta)
Don DiPetta (Oficial Jenkins)
Alaina Surgener (Amanda)
Arabella Olivia Clark (Nina de joven)
Año: 2025
Duración: 130 min.
País: Estados Unidos
Director: Paul Feig
Guion: Rebecca Sonnenshine. Novela: Freida McFadden
Fotografía: John Schwartzman
Música: Theodore Shapiro
Género: Thriller psicológico
Distribuidor: Diamond Films España
Tráiler de 'La asistenta (The Housemaid)'
Sinopsis
Una joven (Sydney Sweeney), con un pasado complicado que comienza a trabajar como interna en la lujosa casa de los Winchester, interpretados por Amanda Seyfried y Brandon Sklenar. A medida que se adentra en la vida de la familia, descubrirá secretos oscuros que pondrán en peligro su seguridad, pero quizá ya sea demasiado tarde... (Diamond Films España)
Dónde se puede ver la película en streaming
Muchas cosas que limpiar
El guion dosifica la información con eficacia durante su primera mitad, construyendo un suspense sostenido basado más en la sugestión que en los giros explícitos. Sin embargo, a medida que la trama avanza, La asistenta (The Housemaid) empieza a apoyarse en mecanismos más convencionales, los misterios se van resolviendo de forma algo previsible y el relato opta por caminos ya muy transitados por el género.
No es una historia mal contada, pero sí una que juega sobre seguro. La sensación constante es que la película podría haber sido más perturbadora, más ambigua o incluso más cruel, pero decide mantenerse en un terreno cómodo, accesible, donde el thriller funciona sin arriesgar demasiado.
Elegancia superficial
Paul Feig sorprende al alejarse de la comedia para adentrarse en el thriller psicológico, y lo hace con una dirección sobria y elegante. Su puesta en escena apuesta por la limpieza formal, encuadres precisos, movimientos de cámara discretos y una narrativa clara que no busca confundir al espectador, sino guiarlo paso a paso.
La casa de los Winchester está filmada como un personaje más, amplia, luminosa y, al mismo tiempo, fría. Feig sabe cómo convertir el lujo en algo opresivo, utilizando los espacios abiertos para subrayar la soledad y la vulnerabilidad de la protagonista. Hay un buen trabajo con el fuera de campo y con los silencios, especialmente en las escenas iniciales.
Secretos y suspense
Sydney Sweeney es, sin duda, el mayor activo de La asistenta (The Housemaid). Construye a su personaje desde la fragilidad contenida, transmitiendo inseguridad, culpa y una alerta constante que conecta bien con el tono del thriller. Su presencia es creíble y logra que el espectador se implique emocionalmente en su destino.
El resto del reparto cumple sin deslumbrar. Los miembros de la familia Winchester están diseñados para generar sospecha más que empatía, y sus interpretaciones se mueven en una fina línea entre la contención y el estereotipo. Funcionan como piezas de un engranaje narrativo más que como personajes plenamente desarrollados.
Pulcritud sin riesgo
La fotografía apuesta por una paleta fría y neutra, reforzando la sensación de distancia emocional y peligro latente. El montaje es ágil y favorece el ritmo, evitando que la película se estanque, aunque también acelera resoluciones que podrían haberse explorado con más profundidad. La música cumple su función de subrayar la tensión, a veces de forma demasiado evidente, anticipando emociones que la imagen ya transmitía por sí sola. Técnicamente, La asistenta (The Housemaid) es correcta, profesional y eficaz, pero poco memorable.
Conclusión de La asistenta (The Housemaid)
La asistenta (The Housemaid) es un thriller psicológico que funciona, entretiene y mantiene el interés, pero que rara vez sorprende. Tiene una protagonista sólida y una atmósfera bien construida, pero le falta riesgo, incomodidad y un mayor compromiso con lo perturbador. Es el tipo de película que cumple con las expectativas del género sin ampliarlas, dejando una sensación de oportunidad parcialmente desaprovechada.
Reportaje de La asistenta (The Housemaid) en Días de Cine TVE
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