La Desvida es una producción española, rodada en inglés, escrita y dirigida por Agustín Rubio Alcover. Tras su ruptura, una pareja regresa a la casa donde falleció su hijo para llevarse sus objetos personales, pero inesperadamente encuentran un mensaje escrito donde su hijo parece querer invitarles a un juego.

Está protagonizada por Tábata Cerezo (Parada en el Infierno, Palindrome), Julio Perillán (Demonios Tus Ojos, Frágil) y Telmo Yago. La película no se ha estrenado en salas y lo hace a través de Filmin dentro del Festival Molins Terror 2020, desde el 31 de octubre de 2020.



La Desvida

Crítica de ‘La Desvida’

Ficha Técnica

Título: La Desvida
Título original: Non-Living

Reparto:
Tábata Cerezo (Natalie)
Julio Perillán (Alex)
Telmo Yago (Jonah)

Año: 2020
Duración: 87 min
País: España
Dirección: Agustín Rubio Alcover
Guion: Agustín Rubio Alcover
Música: Josué Vergara Blanco
Fotografía: Carlos Cebrián
Género: Terror
Distribución: Filmin

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘La Desvida’

Sinopsis de ‘La Desvida’

La Desvida nos presenta a un grupo de escritores dedicados a contar historias infantiles regresan a la casa en la que perdieron a su hijo. La idea es recolectar lo básico para volver a casa separados. Todo cambia cuando encuentran un mensaje del niño invitándolos a participar en un juego de pistas. (MOLINS TERROR 2020).



La Desvida
Foto de Filmin

La ruptura tras la tragedia

Sorprendente película independiente de bajo presupuesto que saca partido a una sola localización. La Desvida es una producción española, rodada en inglés, que combina drama familiar con terror, consiguiendo inquietar a través del dolor cotidiano. El profesor valenciano Agustín Rubio Alcover debuta en el largometraje tras varios cortos y algunos libros escritos. Entre sus publicaciones me llaman la atención dos análisis monográficos acerca de las películas Dos en la carretera (Stanley Donen, 1967) y Se7en (David Fincher, 1995). Me refiero a estos dos títulos de manera intencionada, ya que entiendo no es una casualidad que en La Desvida se plantee la ruptura de una pareja a través de los códigos del cine de género.

La Desvida (me encanta el título), es una película absorbente por contenido y forma. La historia de una pareja rota tras la muerte de su hijo, nos ira descubriendo poco a poco toda una serie de claves para entender lo sucedido. Hay un retrato psicológico complejo de los dos personajes protagonistas que nos permitirá conocerlos en profundidad. A partir de ahí, la trama afronta una deriva hacia lo paranormal. Sucede tras el hallazgo de una nota de su hijo que parece estar escrita con posterioridad a su muerte y que les plantea un juego de pistas bastante macabro.

Non-Living
Foto de Filmin

La madurez del guion y la dirección

Si la historia de La Desvida resulta envolvente y madura, la manera que tiene el director de contarla lo es aún más. Nos plantea tres escenarios temporales distintos. El presente, con la pareja repartiéndose los objetos de la casa que compartían para iniciar una nueva vida por separado. El pasado, donde la felicidad se trunca tras la trágica muerte del niño. Y por último, se nos muestran algunos fragmentos de una entrevista concedida a una televisión que nos servirán para conocer mejor a la pareja. Profesionalmente trabajaban juntos confeccionando cuentos infantiles, mientras que en lo íntimo sus ideas chocaban a la hora de afrontar un estilo de vida en común, especialmente cuando la mujer se radicaliza en su enfoque naturalista.

A un guion tan preciso como cautivador, hay que añadir un tratamiento de cámara exquisito. La película está rodada a base de largos planos secuencia que suponen todo un tour de force para la puesta en escena y también en el aspecto interpretativo donde brillan Julio Perillán y Tábata Cerezo. El director consigue administrar una intriga de baja intensidad que va creciendo a medida que se acerca el final, hasta consumar una atmósfera opresiva que se deshace de todo elemento superfluo. La Desvida es una pequeña gran película que te atrapa de principio a fin.

La Desvida
Foto de Filmin

Conclusión

La Desvida es la ópera prima del cineasta valenciano Agustín Rubio Alcover. Su combinación de drama con cine de género es una de las propuestas más estimulantes que ha dado nuestro cine este año. Rodada en una sola localización a base de largos planos secuencia, evita el mero tono teatral con una planificación meticulosa del espacio temporal.

El relato está compuesto por distintas capas que forman una atrapante tela de araña. Se utiliza la tragedia como punto de partida para explorar las relaciones paternofiliales y las de pareja. También nos habla de los peligros del fanatismo ideológico que nos hace perder la perspectiva ante la realidad que nos rodea. El duelo como exorcismo para la culpa. La pérdida como un lugar al que regresar desnudo. El dolor como parte del proceso natural. La Desvida es una de esas películas que se te quedan en la cabeza tras su visionado.

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