La isla de la Belladona, película dirigida por Alanté Kavaïté, llega el 16 de enero de 2026 a las salas de cine españolas. La actriz francesa Nadia Tereszkiewicz (La gran juventud) protagoniza este drama con elementos de intriga psicológica que exploran las relaciones humanas en contextos extremos y aislados. Se trata de la tercera película como directora de Alanté Kavaïté tras Fissures y Summer, donde continúa con su exploración de personajes profundamente humanos frente a realidades complejas, situando al espectador en un entorno que combina tensión narrativa y reflexión sobre la soledad, la comunidad y lo desconocido.
Crítica de 'La isla de la Belladona'
Resumen
Ficha Técnica
Título: La isla de la Belladona
Título original: Belladone / The Islanders
Reparto:
Nadia Tereszkiewicz (Gaëlle)
Dali Benssalah (David)
Daphne Patakia (Aline)
Patrick Chesnais (Pierre)
Miou-Miou (Anna)
Jean-Claude Drouot (Olivier)
Alexandra Stewart (Evy)
Féodor Atkine (François)
Claire Magnin (Yona)
Joël Cudennec (André)
Méryl Bergoz (Iris)
Año: 2025
Duración: 91 min.
País: Francia
Director: Alanté Kavaïté
Guion: Alanté Kavaïté, Sara Wikler
Fotografía: Manuel Alberto Claro
Música: Nicolas Becker, Quentin Sirjacq
Género: Drama. Intriga
Distribuidor: VerCine
Tráiler de 'La isla de la Belladona'
Sinopsis
En un futuro próximo, en una isla aislada del resto del mundo, Gaëlle, una mujer de 30 años, cuida de un pequeño grupo de ancianos. La llegada de un velero devuelve la alegría y la vida a la isla. Pero Gaëlle duda de las intenciones de los viajeros, ya que los ancianos comienzan a morir uno tras otro. (VerCine)
Misterio en la isla
La isla de la Belladona se desliza hacia el terreno de la intriga. Cuando los ancianos comienzan a morir uno tras otro, el guion plantea preguntas sugerentes sobre la vejez, el abandono y el miedo al cambio, pero rara vez se atreve a llevarlas hasta sus últimas consecuencias.
El problema principal de la trama es su indefinición. La isla de la Belladona insinúa mucho más de lo que concreta, y aunque esa ambigüedad puede ser un valor en ciertos relatos, aquí acaba generando una sensación de estancamiento. El misterio no crece ni se transforma, simplemente se diluye, dejando al espectador con la impresión de que había una idea potente que no terminó de desarrollarse.
Elegante sin arriesgar
Alanté Kavaïté demuestra un control formal notable. La dirección es pulcra, medida y coherente con el tono contemplativo del filme. La isla se filma como un espacio casi mítico, alejado del mundo, donde el tiempo parece avanzar a otro ritmo. Hay una clara intención de construir una fábula oscura, más sensorial que narrativa, apoyada en silencios prolongados y en la observación paciente de los cuerpos envejecidos.
Sin embargo, esta apuesta por la contención acaba volviéndose excesiva. La directora parece más interesada en mantener una atmósfera constante que en arriesgar narrativamente. El resultado es una película que se percibe correcta, incluso elegante, pero también demasiado plana, sin verdaderos picos de tensión ni momentos de ruptura.
Presencias más que personajes
La interpretación de Nadia Tereszkiewicz, que encarna a Gaëlle, es contenida y coherente con el tono general del filme. Su personaje está construido desde la observación, la duda y el silencio, más que desde el conflicto explícito. Funciona como testigo moral de lo que ocurre en la isla, pero rara vez se convierte en motor activo de la narración.
Los ancianos, por su parte, están tratados casi como figuras simbólicas. Sus interpretaciones aportan verdad física, pero apenas cuentan con desarrollo individual. Son más un colectivo que un conjunto de personajes con identidad propia, lo que limita el impacto emocional de sus muertes.
Belleza natural sin tensión
La fotografía aprovecha los paisajes naturales para crear una sensación de aislamiento y serenidad engañosa. Los colores apagados y la luz natural refuerzan la idea de un mundo detenido, casi al margen de la civilización. El diseño sonoro es discreto, apoyado en sonidos ambientales. El viento, el mar, los pasos, los silencios, no hay subrayados musicales evidentes, lo que encaja con la propuesta, aunque también contribuye a una cierta falta de intensidad dramática.
Conclusión de 'La isla de la Belladona'
La isla de la Belladona es una película interesante en su planteamiento, pero irregular en su desarrollo. Tiene una premisa sugerente, un entorno poderoso y una intención clara de reflexionar sobre la vejez, el cuidado y la llegada de lo desconocido, pero no termina de profundizar en ninguno de esos temas.
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