La otra madre, dirigida por Rob Savage, es una película de terror sobrenatural que convierte uno de los espacios que asociamos con la seguridad —el hogar familiar— en un lugar amenazador. La historia sigue a Bela, una niña de ocho años que asegura que una presencia siniestra se esconde en su habitación. La criatura, conocida como Otra Mamá, no adopta una apariencia monstruosa convencional: puede imitar a la madre de la pequeña, hasta el punto de hacer que resulte difícil distinguir a la persona real de su doble. Estreno el 9 de octubre de 2026 en salas de cine españolas.
Crítica de 'La otra madre'
Ficha Técnica
Título: La otra madre
Título original: Other Mommy
Reparto:
Jessica Chastain (Mami)
Arabella Olivia Clark (Bela)
Jay Duplass (Daddo)
Arian Moayed (Tío Frank)
Sean Kaufman (Kelvin)
Dichen Lachman (Lois Anthony)
Karen Allen (La abuela Ruth)
Adam Silver (Brian)
Carrie Dimaculangan (Callie)
Alejandro Nieves (Niño del tubo)
Año: 2026
Duración: 93 min.
País: Estados Unidos
Director: Rob Savage
Guion: Nathan Elston. Novela: Josh Malerman
Fotografía: Lowell A. Meyer
Música: Patrick Jonsson
Género: Terror. Sobrenatural
Distribuidor: Universal Pictures International Spain
Tráiler de 'La otra madre'
Sinopsis
Bela, una niña de 8 años que vive en un hogar tenso por el matrimonio problemático de sus padres, ve cómo su vida se ve trastornada por una entidad siniestra a la que llama "Otra Mamá". Cuando esta presencia malévola emerge de su armario preguntando: '¿puedo entrar en tu corazón?', Bela se niega. Pero pronto las manifestaciones de la "Otra Mamá" se vuelven cada vez más agresivas, amenazando la seguridad de la familia de Bela. (Universal Pictures International Spain)
Dónde se puede ver la película en streaming
Una idea de segunda mano
La otra madre plantea una historia que parece buscar el terror a través de la vulnerabilidad infantil y de la descomposición de un entorno familiar que ya estaba bastante deteriorado antes de que apareciera la criatura. Sobre el papel, la combinación funciona: la niña necesita seguridad, sus padres tienen sus propios problemas y esa figura siniestra puede aprovecharse de las grietas emocionales de la familia.
Sin embargo, La otra madre no consigue desarrollar estas posibilidades con la imaginación, la tensión o la profundidad necesarias. La sensación es la de estar viendo una sucesión de recursos reconocibles del género, colocados para provocar sobresaltos sin que exista demasiado trabajo detrás para construir un verdadero desasosiego.
Confundir intensidad con eficacia
A Rob Savage le falta paciencia, le falta sutileza y, sobre todo, le falta una construcción del miedo que vaya más allá de enseñar una presencia extraña y esperar que el espectador complete el trabajo. El director parece confiar demasiado en los códigos visuales del género y demasiado poco en la posibilidad de crear una atmósfera que se mantenga incluso cuando no sucede nada extraordinario.
También resulta decepcionante que una historia centrada en la infancia no encuentre una mirada especialmente personal sobre el miedo infantil. La imaginación de una niña puede transformar cualquier rincón de una casa en una amenaza, pero aquí esa perspectiva queda subordinada a los mecanismos más convencionales del terror sobrenatural.
Una niña en peligro
Bela funciona como el centro de los acontecimientos, pero La otra madre no siempre consigue que su miedo se transforme en el miedo del espectador. Podemos entender que está aterrorizada, podemos reconocer que se encuentra en una situación angustiosa, pero eso no significa que la película consiga transmitirnos esa angustia con la intensidad que pretende.
No hace falta que todos los personajes de una película de terror tengan una enorme complejidad psicológica, pero sí que exista algún vínculo emocional que haga que lo que sucede importe. Las interpretaciones pueden cumplir con las exigencias de las escenas, pero no consiguen compensar las limitaciones de unos personajes que se quedan a medio desarrollar.
Trucos conocidos
La otra madre termina abusando de una estética reconocible que parece más interesada en cumplir con las expectativas del género que en construir una identidad propia. La puesta en escena puede resultar efectiva en determinados momentos, pero la acumulación de recursos acaba desgastando su impacto. Cuando una película insiste demasiado en señalarte dónde debes sentir miedo, corres el riesgo de empezar a fijarte más en sus trucos que en aquello que pretende mostrar.
Conclusión de 'La otra madre'
La otra madre me parece una película fallida, rutinaria y bastante olvidable. Tiene una premisa aprovechable, pero la desperdicia entre convenciones demasiado vistas, personajes poco desarrollados y una dirección que confunde la acumulación de sobresaltos con la construcción del terror. Una película que pretende convertir el hogar en una pesadilla, pero que acaba provocando algo mucho menos emocionante, la sensación de haber visto esta misma historia demasiadas veces y, casi siempre, mejor contada.
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