Las damas primero, es una comedia romántica estadounidense dirigida por Thea Sharrock, que se estrena en Netflix el 22 de mayo de 2026. La trama sigue a un hombre machista que se encuentra en un mundo alternativo donde las dinámicas de poder entre hombres y mujeres están invertidas. Las damas primero es una comedia romántica con un toque de sátira social inspirada en la película francesa No soy un hombre fácil (2018) de Eleonore Pourriat.
Crítica de 'Las damas primero'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Las damas primero
Título original: Ladies First
Reparto:
Sacha Baron Cohen
Rosamund Pike
Charles Dance
Emily Mortimer
Richard E. Grant
Fiona Shaw
Tom Davis
Weruche Opia
Kathryn Hunter
Maja Simonsen (Georgia)
Michael Sheldon
Mary Roscoe (Viajero en tren)
Danny Ashok (Nick)
Año: 2026
Duración: 90 min.
País: Estados Unidos
Director: Thea Sharrock
Guion: Katie Silberman, Natalie Krinsky, Cinco Paul
Fotografía: Haris Zambarloukos
Música: Atli Örvarsson
Género: Comedia romántica
Distribuidor: Netflix
Tráiler de 'Las damas primero'
Sinopsis
La vida de un mujeriego da un vuelco cuando despierta en un mundo paralelo dominado por mujeres. Ahora que las reglas han cambiado por completo, debe verse las caras con una mujer de armas tomar en esta divertida sátira sobre lo que sucede cuando cambian las tornas. (Netflix España)
Dónde se puede ver la película en streaming
Atrapado en chistes previsibles
Las damas primero parte de una premisa bastante clara, comercial y con potencial, porque la ciencia ficción ligera y la comedia llevan décadas utilizando mundos alterados para señalar desigualdades reales, y aquí había terreno fértil para una sátira incómoda sobre género, privilegio y dinámicas sociales.
El problema es que la película opta casi siempre por el camino más fácil. Cada situación parece diseñada para que el protagonista experimente, de forma invertida, las humillaciones o limitaciones que antes ignoraba. El guion subraya tanto sus mensajes que termina pareciendo una sucesión de ejemplos ilustrativos más que una historia viva, y una sátira sin filo acaba convertida en lección amable disfrazada de comedia.
Simpatía y prudencia
Thea Sharrock apuesta por un tono ligero, accesible y claramente orientado al gran público. No busca incomodar demasiado ni convertir el intercambio de roles en algo realmente perturbador, eso hace que la película sea fácil de ver.
Sharrock maneja bien el ritmo y algunas situaciones tienen cierta gracia inicial, especialmente cuando el protagonista empieza a descubrir que las reglas sociales que antes daba por naturales funcionan ahora contra él. Sin embargo, la dirección evita constantemente el conflicto más incómodo, todo se suaviza, se redondea y se convierte en aprendizaje emocional bastante convencional, parece temer ofender a alguien en cualquier dirección.
Caricatura y redención
Sacha Baron Cohen cumple con solvencia el recorrido clásico del hombre egocéntrico obligado a cuestionarse. Tiene carisma suficiente para que el personaje no resulte completamente insoportable y sabe manejar la comedia física derivada del cambio de contexto. El problema es que el arco está escrito con demasiada obviedad, desde muy pronto queda claro hacia dónde irá la transformación y cada escena parece avanzar exactamente un escalón previsto.
Las mujeres que dominan este universo alternativo funcionan más como reflejo conceptual del sistema invertido que como personajes especialmente complejos. Las damas primero habla constantemente sobre desigualdad, rara vez crea personas reales dentro de ese discurso.
Brillo televisivo
Las damas primero tiene una estética limpia, colorida y muy funcional. Oficinas elegantes, fiestas superficiales y espacios de poder construyen un mundo reconocible donde simplemente se han intercambiado los roles tradicionales.
La puesta en escena nunca busca extrañeza auténtica, todo sigue pareciendo nuestro mundo con ajustes visibles, eso facilita la comprensión inmediata del concepto, aunque también limita su impacto. El montaje mantiene ligereza constante y la música acompaña con tono optimista y juguetón, incluso cuando la película pretende abordar cuestiones más profundas.
Conclusión de 'Las damas primero'
Las damas primero no es ofensiva ni especialmente torpe. Tiene momentos simpáticos y un mensaje claro sobre empatía y conciencia social, el problema es que todo resulta demasiado obvio, y demasiado simplificado. Uno entiende perfectamente lo que la película quiere decir desde el minuto diez y después apenas queda mucho más por descubrir.
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