Anca Damian vuelve a la gran pantalla con Las vidas de Marona. La película fue premiada en el Festival Internacional de Cine de Gijón a mejor película en el Premio del Público. También fue nominada al Gran Premio de Asturias. Ha sido seleccionada en certámenes como los European Film Awards, el Festival Internacional de Animación de Ottawa o el Festival de Cine Fantástico Europeo de Strasbourg, donde se hizo con una Mención Especial del Jurado en la categoría de mejor película de animación. Llega a los cines españoles el próximo 13 de marzo.



Las vidas de Marona

Crítica de ‘Las vidas de Marona’

Ficha Técnica

Título: Las vidas de Marona
Título original: L’extraordinaire voyage de Marona

Año: 2019
Duración: 92 min
País: Francia
Director: Anca Damian
Guion: Anghel Damian
Música: Pablo Pico
Género: Animación
Distribuidora: Pack Màgic

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IMDb

Tráiler de ‘Las vidas de Marona’

Sinopsis de ‘Las vidas de Marona’

Las vidas de Marona es la historia de una perrita que recuerda los distintos amos que ha tenido a lo largo de su vida y a los que ha querido incondicionalmente, llenando de inocencia y luz todos los hogares donde ha vivido. (PACK MÀGIC).



Las vidas de Marona
Foto de Pack Màgic

Tierna y emotiva

Hay películas que sorprenden y rompen las expectativas positivamente para el espectador y ese es el caso de Las vidas de Marona. El film de Anca Damian comienza de una manera directa, sin preámbulos, sin buscar lástima. Al contrario, el plato fuerte es el punto de partida y establece así una estructura cíclica que sirve para dar explicación al espectador de cómo llegó a estar ahí. Sabiendo ya el final, el público es incapaz de apartar la mirada y necesita saber la vida de la protagonista. Las líneas narrativas, que van surgiendo, se envuelven de una coherencia sentimental que emociona e invita a la reflexión. Es un ejemplo de cómo las película de animación poseen una madurez si se quiere y que los más pequeños son un público igual de exigente que el de los adultos. 

El guion no se fundamenta desde una base vacía y con solo la intención de entretener, sino que expresa un camino vital desde los ojos de una pequeña perrita y su atribulada vida. Lejos de ir a por la vena sensitiva más facilona, apuesta por un retrato de pensamientos y sensaciones que no pasan inadvertidos por el espectador. Cada uno de los momentos que envuelven la vida de este peculiar protagonista, gozan de personalidad y no se estancan en ningún momento. Además, parte de una coherencia narrativa en donde el público acaba por aceptar las reglas de la historia y meterse de lleno en ella. Es una película que deja un poso sentimental tras verla y se convierte en una perfecta herramienta de reivindicación del cuidado que merecen los animales en todo tipo de entornos.

Foto de Pack Màgic

La ingenuidad dibujada

La principal protagonista es la pequeña perrita que da nombre a Las vidas de Marona. A través de sus vivencias, crea una fábula en la que dibuja a la perfección las inquietudes y pensamientos de esta protagonista. Desde una visión ingenua, pero no infantil, se va escalando a los distintos estados en los que se desenvuelve. Hay un cuidado de la concepción del personaje exhaustivo y se deshace de giros de guion innecesarios, para dotarla de un realismo puro. A través de la manera en la que ha sido moldeada, se puede denunciar un tema de vital importancia como es el abandono animal e incluso, el maltrato. Una explicación con varios vértices en los que se quiere diseccionar lo que podría pasar por la mente y el comportamiento de un animal, con una sensibilidad muy trabajada.

El resto de participantes de la historia no se quedan en un plano externo, sino que Anghel Damian ha sabido darles vida con un trasfondo interesante y perspicaz. La inteligencia con la que aborda a cada uno de ellos, le permite al espectador conocer distintos estilos y maneras de vivir. Muestra los claroscuros que sobrevuelan a cada uno de ellos, no cae en un maniqueísmo innecesario y, por ello, la obra termina por llegar a un resultado magnífico. Cada personaje da una pincelada en las líneas que se enseñan en el film. Como apunte, es importante destacar la labor de los actores de doblaje, en concreto, en su versión original. En su voz se puede percibir a la perfección los sentimientos que quieren transmitir y manejan ese aspecto sonoro a la perfección.

Foto de Pack Màgic

Rompedora y personal

En una época marcada por la animación en 3D y en películas made in Disney, se valora muchísimo que haya largometrajes de animación que se atrevan con algo distinto y echen mano de la animación tradicional. Como ya ocurriese con “Dilili en París”, con Las vidas de Marona se puede ver una personalidad desbordante en su diseño. La importancia del color es fundamental y juega con un estilo rocambolesco y peculiar. No se deja llevar por una vertiente convencional, sino que innova con un estilo más dadaísta. Aunque al principio el espectador puede verse sorprendido, se adapta fácilmente al estilo pictórico y termina por dejarse llevar por ese mundo tan estrambótico como real. El surrealismo seduce al espectador sin que se dé cuenta. Parece un sueño, combinado con una dosis de dinamismo y vertiginosidad. 

La música y la composición sonora son otros de los elementos que consiguen darle un carisma extraordinario. Llevan a una esfera creativa que se conjuga con la percepción visual y, por ende, hacen que el espectador llegue a una experiencia que habla por sí sola. Saben transmitir sin necesitar la palabra. Por lo tanto, ambas se complementan y se resuelven en una sinergia artística con sello de identidad. El montaje es otro de los puntos que mejora el film. No sigue un esquema estándar, sino que establece su propia estructura basado en un espectro conceptual. Únicamente, en algún momento, puede rozar la línea de la ruptura de la coherencia o mantenerse dentro, pero, por suerte, no se pierde en ello. En su conjunto, es una película diferente y que su principal baza es esa, desmarcarse totalmente del resto.

Las vidas de Marona
Foto de Pack Màgic

Conclusión

Las vidas de Marona es una película que permite al espectador reflexionar. Es una reivindicación en contra del maltrato y el abandono animal. Una oda de luz, profunda, con guión inteligente y una sensibilidad exquisita. Un análisis verosímil con unos matices muy tiernos en torno a los personajes que intervienen en él. Una cinta que utiliza un estilo de animación con personalidad y realiza un conglomerado artístico rocambolesco, carismático y con su propio sello de identidad. Un largometraje que demuestra que el cine de animación no tiene que ser simple o extremadamente infantil. Un mensaje tan potente que termina por quedarse en el corazón del público. Emocionante, sentimental y personal.

Reportaje de Las vidas de Marona en Días de Cine TVE

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