Cuando vemos una película centrada en el mundo del juego, ya sea póker, casinos o apuestas, es inevitable identificarse con el héroe protagonista, el Danny Ocean de turno que va a llevarse todas las ganancias del casino, por las buenas o por las malas.
Sin embargo, yo siempre he tenido debilidad por los perdedores. Y es que, para que un héroe sea memorable, necesita un villano a la altura. O, al menos, algún antagonista que sea capaz de robarle protagonismo, al menos de vez en cuando. Ni siquiera tiene por qué ser “el malo” per se, simplemente un perdedor del que es difícil olvidarte cuando acaba la peli.
Hoy voy a hablar de esos grandes perdedores del juego; los mejores que, en mi opinión, han contribuido a engrandecer con su presencia la película en la que aparecían. Algunos están en todas las listas, pero otros tal vez os sorprendan. Vamos a ello.
Resumen
Terry Benedict (Ocean’s Eleven)
Ya que he mencionado a Danny Ocean, empecemos con su némesis de la primera película de la saga, que luego repetiría en la segunda, y volvería a aparecer en la tercera entrega, aunque esta vez como aliado del personaje interpretado por George Clooney.
Terry Benedict es un papel que parece hecho a la medida de Andy García, un actor que ha combinado luces y sombras en su carrera, pero que siempre ha clavado, al menos en mi opinión, estos papeles de pseudo-gánster elegante, suave y seductor como él solo.
Benedict es el rival ideal para Danny Ocean, con quien rivaliza en carisma, distinción y atractivo. Su estilo es sutil, poco dado a la violencia física directa, pero lo suficientemente amenazante como para resultar creíble. Claro está, ni todo su encanto evita que, al final, la troupe de Ocean se sienta como en los casinos con retiro instantáneo en España… y retire el dinero del casino de Benedict al instante, pero sin su permiso.
Nicky Santoro (Casino)
Sin ser realmente el “malo” de la película, el personaje de Joe Pesci en Casino, de Scorsese, es probablemente el más odiado de los que van a aparecer en este artículo. ¿Y eso? Pues porque no solo no tiene el carisma de un Benedict o un LeChiffre, sino que además es un tipejo despreciable que disfruta del temor que provoca en quienes le rodean, ya sean amigos o enemigos.
Santoro disfruta ejerciendo violencia, y a nadie le sorprendió realmente que, junto con su hermano Dominick, acabara siendo víctima de sus propios compañeros, quienes le apalean con bates de béisbol antes de enterrarlo vivo en el desierto. “Quien a hierro mata, a hierro muere”, y esas cosas.
Teddy KGB (Rounders)
Probablemente la película de póker más famosa de la historia del cine, poco puedo decir de Rounders que no se haya dicho ya. La cinta se beneficia de un sólido reparto que incluye a Matt Damon como el protagonista, Mike McDermott, y John Malkovich como su antagonista, Teddy KGB.
Teddy es un mafioso ruso temido tanto por su destreza en el póker como por ser implacable con sus enemigos. La interpretación de Malkovich dota al personaje de un carisma inigualable, y le permite crear un personaje que resulta a la vez intimidante y divertido, especialmente debido al muy marcado acento ruso que el actor utiliza en todo momento, y que muchos han calificado de exagerado.
En cualquier caso, se nota que Malkovich se lo pasó en grande haciendo el papel y, a pesar de aparecer apenas unos minutos en pantalla, muchos aficionados recordamos Rounders especialmente por él. Más de 25 años después de su estreno, el propio Malkovich afirma que la gente aún se le acerca para preguntarle por su personaje. Tiene mérito.
Le Chiffre (Casino Royale)
Debo admitir que no soy muy fan del Bond de Daniel Craig, y Casino Royale no me gustó tanto como esperaba. Sin embargo, el Le Chiffre de Mads Mikkelsen tiene todo lo que se puede esperar de un villano clásico de la saga Bond: inteligencia, carisma y una maldad fuera de toda duda, que queda evidente durante la escena en la que tortura al agente 007.
De nuevo, el carisma y el talento del actor protagonista es clave para que el personaje sea redondo. Mads Mikkelsen clava el papel, y entra por la puerta grande a formar parte del top 5 de villanos de Bond, junto a leyendas como el Dr. No y Auric Goldfinger.
También ayudan sus características distintivas que lo convierten en lo que yo llamo un “villano de diseño”: su hemolacria (lágrimas de sangre) y la decoloración de su ojo izquierdo son otros motivos por los que es difícil de olvidar.
Parapolis el griego (Par-Impar)
Mi placer culpable siempre han sido las películas de Spencer y Hill, y una de mis favoritas de siempre es Par-Impar, de Sergio Corbucci. El villano de la función es como una parodia del Teddy KGB de Rounders: un experto en póker que solo aparece al final de la película, y que acaba siendo derrotado por el Johnny Firpo de Terence Hill de forma mucho más sencilla que el mafioso ruso frente a Mike McDermott en el film de John Dahl.
Luciano Catenacci interpreta a Parapolis el griego aportando la seriedad de un actor curtido en cerca de 50 films antes que este, pero que, habiendo trabajado ya en varias ocasiones con el dúo, sabía perfectamente lo que se esperaba de él en cuanto a comicidad. La partida final es uno de los momentos más recordados en la filmografía de Spencer y Hill. Será por algo.
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