Malquerida es la adaptación de Natalia Menéndez (Cortázar en juego) y Juan Carlos Rubio del drama de Jacinto Benavente La Malquerida. Protagonizada por Aitana Sánchez-Gijón, Juan Carlos Vellido y Lucía Juárez. Hasta el 26 de abril en el Teatro Español.

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Malquerida teatro

Crítica de 'Malquerida'

Ficha Técnica

Título: Malquerida
Título original: Malquerida

Reparto:
Aitana Sánchez-Gijón (Raimunda)
Juan Carlos Vellido (Esteban)
Lucía Juárez (Acacia)
Goizalde Núñez (Juliana)
José Luis Alcobendas (Eusebio)
Dani Pérez Prada (El Rubio)
Alex Mola (Norberto)
Antonio Hernández Fimia (Faustino)

Año: 2026
Duración: 100 min.
País: España
Dirección y adaptación: Natalia Menéndez
Adaptación: Juan Carlos Rubio
Escenografía: Alfonso Barajas
Vestuario: Rafael Garrigós
Iluminación: Juan Gómez Cornejo
Música y espacio sonoro: Mariano Marín
Cante: Marcos León
Violoncello: Clara Rivière
Dirección de producción: Ana Guarnizo
Producción ejecutiva: Mónica Regueiro
Ayudante de dirección: Majo Moreno
Ayudante de escenografía: Andrea Merchán
Producción: Producciones Off

Tráiler de 'Malquerida'

Sinopsis

En la hacienda de verano de Esteban y Raimunda, se celebra la pedida de boda, de Acacia con Faustino. Al quedar Raimunda viuda contrajo matrimonio con Esteban, odiado por su hijastra. La tragedia se cierne cuando matan al novio la noche de la pedida. Los hijos del Tío Eusebio, padre del asesinado, acusan al sobrino de Raimunda, quien fue el primer pretendiente de Acacia, pero otros en el pueblo saben que es inocente. Comienza a escucharse una copla por las calles: “El que quiera a la del Soto… tiene pena de la vida. Por quererla quien la quiere le dicen… la Malquerida” El cerco se estrecha y los deseos ocultos y prohibidos empiezan a aflorar. El Rubio, capataz de la hacienda, alimenta las rivalidades entre las familias. Raimunda decidida a descubrir la verdad, no descansará hasta encontrar esa luz que, como el fuego, arrasará todos sus sueños.



Malquerida de ayer y de hoy

Con un sencillo ejercicio de imaginación podemos visualizar el estreno de Malquerida en el Teatro de la Princesa (actual Teatro Español) en 1913 y sentir el clamor del honorable tras la función protagonizada por María Guerrero, María Fernanda Ladrón de Guevara y Fernando Díaz Esteban. Jacinto Benavente llevaba dos años sin estrenar obra nueva y la expectación de Malquerida convirtió el estreno en un hito cultural en Madrid y en toda España, según recogen los periódicos de la época.

La Malquerida es un drama de plenitud que consagró a Benavente como dramaturgo, convirtiéndose en inmortal, pese a no contar con una temática ni una estructura original. Tampoco lo era su lenguaje, sin embargo, se irguió como una pieza singular por encima del resto de obras que había escrito el dramaturgo madrileño. Posiblemente esta singularidad tenga que ver con la fuerza de sus personajes, cada uno de ellos dibujado a pluma y bien definidos por Benavente.

En 1988, Miguel Narros llevó a escena Malquerida también en el Teatro Español con el debut de Aitana Sánchez-Gijón en el papel de la joven Acacia. La actriz cierra ahora el círculo con esta nueva adaptación de Juan Carlos Rubio y Natalia Menéndez, que también recuerda aquella versión desde el patio de butacas. En uno de los palcos cercanos al escenario estaba también en esta ocasión, discreta, pero arropando al elenco y siendo parte del todo. La adaptación de Juan Carlos Rubio y Natalia Menéndez es respetuosa con la obra original de Benavente a pesar de haber eliminado algunos personajes del reparto, aunque sean nombrados, y reducir el elenco en escena a ocho: Raimunda, Esteban, Acacia, Juliana, Eusebio, El Rubio, Norberto y Faustino.

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La vigencia de la trama

Esta Malquerida tiene ecos de Federico García Lorca mucho más que otras adaptaciones, aunque mejor habría que recordar que Lorca bebió de Jacinto Benavente. Se ha depurado lo más costumbrista del texto para apuntalar la tragedia y hacer más notorios los deseos ocultos, la pasión y la violencia al tiempo que se ha ampliado el espectro protagónico. Al darle más voz a algunos personajes, Malquerida se convierte en una obra coral que interpela al público de hoy como Benavente lo hizo con el público de principios del siglo XX.

"El que quiera a la del Soto tiene pena de la vida. Por quererla, quien la quiere, le dicen la malquerida" es la copla que todos cantan en el pueblo, pero en voz baja para que no llegue a oídos de Raimundo y Esteban, madre y padrastro de Acacia. En la casa de la joven pedida, está a punto de estallar la tragedia. La pasión se ahoga para esconder la vergüenza.

La trama revisada por Natalia Menéndez y Juan Carlos Rubio se estructura en dos actos, siendo en el primero más visible el júbilo por los recién prometidos Acacia y Faustino y el segundo el que alberga la tragedia que va in crescendo. La escenografía nos sitúa en la hacienda de verano de Raimunda y Esteban, segundo marido para una viuda con una hija que la sociedad no iba a permitir vivir sin un cabeza de familia. La vida de las mujeres abocadas a elegir caminos que no siempre son de su agrado, coartando sus libertades, porque así lo establecen las normas de la época.

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La fuerza de los personajes

Hasta el 26 de abril podemos disfrutar de Malquerida, sin el artículo, una adaptación del drama benaventino con un elenco extraordinario del que yo voy a destacar las tres interpretaciones femeninas. Goizalde Núñez en el papel de Juliana, Lucía Juárez en el de Acacia y Aitana Sánchez-Gijón como Raimunda.

A Goizalde, actriz todo terreno, se la respira cómoda en los papeles clásicos y con esta Juliana sostiene, junto a Aitana, gran parte de la función. Lucía Juárez es una Acacia firme y muy segura en escena manteniendo la tensión en todo momento frente al personaje de Aitana. Su juventud no le resta talento, algo que ya pudimos comprobar en "Prostitución" o "Paraíso perdido", ambas de Andrés Lima. Por su parte, Aitana Sánchez-Gijón, siempre magnética en escena, nos regala uno de sus mejores trabajos, aunque es difícil decidir cuál de ellos es mejor de su dilatada carrera. Todas las mujeres a las que ha prestado cuerpo y voz viven en ella de algún modo y es por eso que el paso de tiempo juega a su favor. Aitana es una actriz siempre dispuesta a arriesgar y a asumir nuevos retos, alejándose de lo que quizás se hubiera esperado de ella por su físico.

Aitana Sánchez-Gijón

Conclusión de 'Malquerida'

Malquerida es violencia y pasión, es grito y silencio, es una obra que nos transporta a una época y un lugar que no nos es ajeno, porque ante todo es una tragedia cargada de todo lo que nos hace humanos.

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