Matar al Presidente es el enésimo producto audiovisual que se aproxima desde el documental sobre el asesinato de Luis Carrero Blanco, presidente del gobierno en la última etapa de la dictadura franquista. La serie está dirigida por Eulogio Romero, autor de las series documentales Edelweiss y Los Secretos de la Roja. Estreno el 5 de diciembre de 2023 en Movistar Plus+.



Matar al Presidente serie documental

Crítica de 'Matar al Presidente'

Ficha Técnica

Título: Matar al presidente
Título original: Matar al presidente

Reparto:

Año: 2023
Duración: 50 min.
País: España
Director: Eulogio Romero
Guion: Eulogio Romero, Jesús Mancebón, Juan Manuel Gamazo, Elisa Puerto Aubel
Fotografía:
Música:
Género: Documental
Distribuidor: Movistar Plus+

Filmaffinity

Tráiler de 'Matar al presidente'

Sinopsis

La mañana del 20 de diciembre de 1973, un atentado de la organización terrorista ETA acabó con la vida del Almirante Luis Carrero Blanco, en ese momento el Presidente del Gobierno de España y uno de los colaboradores más cercanos al dictador Francisco Franco. En el mismo, perdieron también la vida el chófer (José Luis Pérez Mogena) y el escolta (Juan Antonio Bueno) de Carrero Blanco.

El magnicidio tuvo consecuencias decisivas en la deriva del régimen y en los hechos inmediatamente posteriores que marcaron el rumbo hacia la Transición democrática. Sin embargo, nunca se dictó una sentencia y el caso ha sido fuente de todo tipo de interpretaciones, generadas por errores inexplicables en la investigación, fallos en los cuerpos de seguridad del Estado, desaparición y manipulación de documentos e incluso dudas sobre la autoría en solitario de ETA.

Complejidades que durante estas cinco décadas han dado rienda suelta a todo tipo de teorías sobre el tema, al estilo de las generadas tras el asesinato de John F. Kennedy y que, entre otras interpretaciones sin pruebas, incluyen la posibilidad de la existencia de una conspiración dentro del propio régimen o una sombra de sospecha que apunta a la CIA y a los intereses de EE UU respecto al futuro de España. (Movistar Plus+)

Dónde se puede ver la serie documental en streaming



Contexto Histórico

El 20 de diciembre de 1973, hace exactamente 50 años, la banda terrorista ETA asesinaba con un coche bomba al presidente del gobierno, Luis Carrero Blanco. La acción suponía un hito en toda regla dentro del historial de la banda, pues tal y como se muestra en la ficción de La Línea Invisible, en ese momento histórico ETA solía atentar contra personal del régimen de rangos entre bajos y medios. El presidente del gobierno, sin duda, era un objetivo demasiado ambicioso para el grupo terrorista. Y en torno a esta última idea es en lo que oscila Matar al Presidente.

Matar al Presidente serie documental

Desarrollo

A lo largo de tres episodios, Matar al Presidente nos muestra diferentes aspectos del final de la dictadura franquista, los intereses creados en el marco geopolítico del momento y la banda terrorista ETA como un peón en medio de todo el tablero de juego. El problema del desarrollo es que lanza afirmaciones muy severas, pero por la contra apenas nos muestra pruebas concretas. De hecho, Matar al Presidente llega a ser honesto con esto, lamentándose no poder ofrecer unas conclusiones mucho más cerradas.

Las ideas en torno a las que gira Matar al Presidente es que el almirante Carrero Blanco no era una persona querida dentro de los círculos internos de la dictadura. Que para los EE. UU. era un estorbo de cara a una transición a la democracia y que la banda terrorista ETA actuaron como tontos útiles al respecto.

Si es verdad que cuenta con testimonios muy interesantes como el de Mikel Lejarza, alias "el Lobo", que estuvo infiltrado en ETA poco después del atentado contra Carrero Blanco. También con los testimonios de los familiares del propio Carrero Blanco y de los agentes fallecidos por la explosión. Pero independiente de estos testimonios interesantes, su desarrollo resulta insustancial.

Matar al presidente serie documental

Una pistola sin balas

Al final Matar al Presidente es como un arma sin munición. Puedes apuntar con ella y dar un susto de muerte, pero a la hora de apretar el gatillo, el efecto va a ser completamente nulo. Y eso mismo es lo que sucede en la serie. Solamente son un atajo de conjeturas, y no dudo de la buena labor de investigación que han realizado los periodistas, pero no dejan de ser únicamente conjeturas y unas cuantas de ellas muy desmontables.

Me resulta poco creíble el interés de los EE. UU. por una transición democrática en España, más si tenemos en cuenta como en ese mismo periodo habían iniciado la Operación Cóndor, con fatídicas consecuencias por todo el Cono Sur de América. Pero aquí se les muestra muy interesados por la democracia, en vez de en una junta militar afín, por muchas discrepancias que tuvieran con Carrero Blanco. También me resulta muy poco creíble que pongan a Carrero Blanco como una molestia para el conjunto de la camarilla franquista, cuando personalmente fue nombrado presidente del gobierno por el propio Franco.

Todo esto sin tener en cuenta que la inmensa mayoría de acusaciones y teorías se basan únicamente en testimonios y en conjeturas que no llegan a aportar nunca ningún tipo de evidencia documental en ningún sentido. No me malinterpreten, creo que es muy bueno que se arrojen esta serie de preguntas y sobre todo en algo tan trascendente como el tiranicidio de Carrero Blanco, pero creo que también se adquiere una responsabilidad de tratar de evidenciar esas teorías con una base fundamentada, de forma que se resulte en un ejercicio vacío.

Eulogio Romero

Conclusiones de 'Matar al Presidente'

Aunque una serie interesante y con entrevistas muy curiosas, al final no deja de ser un producto un tanto sensacionalista que en lo personal me resulta decepcionante. Quien escribe estas líneas es historiador, no periodista, por lo que antes de lanzar una serie de preguntas al aire, espera por lo menos la honestidad de reunir pruebas para buscar estas respuestas y no pretender un aura de verosimilitud sin tener nada que apoye tu discurso.

Vuelvo a repetir, resulta muy interesante, productivo y provechoso dudar de estas cuestiones y lanzar las preguntas al aire. Pero lo que resulta muy infructuoso, pobre y de baja categoría es lanzar una serie de afirmaciones categóricas sin tener pruebas que las respalden. Y ese es el gran problema de Matar al Presidente, que, por otro lado, no deja de ser ciertamente interesante.

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