Hay personajes que trascienden las páginas de los libros para convertirse en símbolos de un país. Antonio Machado es uno de ellos. Su poesía, su compromiso y su mirada sobre el ser humano siguen encontrando eco más de un siglo después. En Golpe a golpe, ese legado cobra vida sobre el escenario a través de Néstor Rubio, quien se enfrenta al reto de interpretar al poeta desde la emoción, alejándose del personaje histórico para descubrir al hombre que se escondía tras sus versos.
Entrevistamos al actor sobre el viaje de documentación que le llevó hasta los paisajes de Soria, el peso del silencio en la representación, la convivencia entre teatro, música y poesía, y cómo la figura de Machado continúa dialogando con una sociedad marcada por la polarización. Además, repasamos una trayectoria en la que ya ha dado vida a otros personajes históricos y reflexionamos sobre el oficio de actor, la construcción de los personajes y los desafíos de la interpretación en la actualidad ¡y mucho más!
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Resumen
- 1 Entrevista a Néstor Rubio por 'Golpe a Golpe'
- 1.1 La sorpresa en Machado
- 1.2 Las habladurías
- 1.3 El papel junto a Ismael Serrano
- 1.4 Las caras de Machado
- 1.5 El equilibrio entre teatro, música y poesía
- 1.6 La importancia del silencio
- 1.7 Una sociedad dividida
- 1.8 La conexión con el verso
- 1.9 La etapa de lo efímero
- 1.10 Machado, como espectador
- 1.11 El cambio de generaciones
- 1.12 Los aprendizajes de los personajes
- 1.13 Nominación en la Unión de Actores
- 1.14 La ambición de personajes y autores míticos
- 1.15 ¿En el biopic de Rocío Jurado?
- 1.16 El debate sobre Elliot Page y Aquiles
- 1.17 La esclavitud del físico
- 1.18 La diferencia corporal con Machado
- 1.19 Detrás de lo visible
- 1.20 La opinión del trabajo de los actores
- 1.21 En tela de juicio
- 1.22 Lo próximo de Néstor Rubio

Entrevista a Néstor Rubio por 'Golpe a Golpe'
Diego Da Costa / Cinemagavia: Néstor Rubio, Antonio Machado, Golpe a golpe. Bueno, interpretas a Antonio Machado en esta obra, pero no solamente le interpretas como figura, sino también desde su interior. ¿Qué ha sido más difícil para ti? ¿Mostrar su figura exterior o encontrar el interior para mostrarlo fuera?
Néstor Rubio: Yo creo que el interior siempre es lo más complicado, sobre todo una figura como la de Machado, que es un autor referente, un poeta, y claro, que traduce muy bien en palabras lo que pasaba por dentro, pero yo me he ido a ¿qué es lo que pasa por dentro? ¿Cuál es el mecanismo de esta persona para que le salga esto? ¿Qué es lo que sentía?
Y en ese proceso me fui por ejemplo a Soria, me fui a la Laguna Negra, me pagué un taxi de 100 euros para irme para allá como un friki. Cogí cortezas de los olmos, cogí piñitas del Duero que estaban en el suelo y es bonito el viaje, pero sí que es verdad que me he dado cuenta de que es, sin prejuzgarlo, es un hombre que es bastante triste y que no se entendía muy bien; era como si fuera un alma fuera de contexto.

La sorpresa en Machado
Diego Da Costa / Cinemagavia: Hablando justo de eso, que nosotros muchas veces queremos conocer a Machado porque es un personaje público, pero sin embargo tú que has tenido la oportunidad de indagar más en él, ¿hay algo que te haya sorprendido realmente que dijeses: "Esto me llama la atención, no me lo esperaba"?
Néstor Rubio: Se sentía extrañamente solo, entonces sí que es verdad que tenía unos ideales y creo que era un hombre tan inteligente y tan sensible con una inteligencia afectiva tan fuerte que claro, cuando se encuentra a Leonor, como que ve que hace clic todo y que eso se traduce en una persona, en algo material, no solo ideal.
Y luego con Pilar de Valderrama, Guiomar, es esa segunda oportunidad de querer experimentar y atreverse a ir hasta el fin de las consecuencias. El problema es que cuenta con un contexto que nunca es favorable, siempre sufría de las habladurías de la gente, del que dirán, y luego con Guiomar pues el contexto de la guerra, de una España muy polarizada incluso entre ellos que tenían ideologías diferentes. Entonces yo creo que de alguna forma él buscaba como esa especie de conflicto que a la vez le nutría como autor.

Las habladurías
Diego Da Costa / Cinemagavia: ¿Tú crees que Antonio Machado ahora encontraría su lugar o todavía se encontraría las habladurías?
Néstor Rubio: Yo creo que eso depende mucho de cada persona y creo que sí que él lo sufriría de alguna forma porque era una persona pienso yo muy sensible. Yo creo que no lo entendería porque él estaba en contacto con unas cosas que el resto de la gente no veía.
Por eso yo creo que llama tanto la atención porque es precursor de muchas cosas y deja de lado incluso una corriente de poesía o una corriente artística para meterse en otra cosa mucho más llana y basta y por qué no decirlo, más cruda dentro de lo que había en ese momento al contrario de lo que hacía Manuel, su hermano, que era mucho más popular, que la gente dice: "uy, Manuel, Manuel es que es poesía menor", pero no, Manuel perfectamente sabía lo que estaba haciendo porque era una cosa mucho más popular, familiar, con la copla, y eso está bien.

El papel junto a Ismael Serrano
Diego Da Costa / Cinemagavia: Ismael Serrano y tú compartís el personaje, habéis alternado funciones. ¿Habéis tenido un consenso de cómo interpretarlo o cada uno habéis elegido la manera de plasmar a Antonio Machado?
Néstor Rubio: Bueno, sí que es verdad que tiene que haber un consenso porque al final lo que se presenta al espectador siempre tiene que tener coherencia y lo que queremos es que lo disfruten. Ismael Serrano es hablar de un autor, con mayúsculas, porque es un poeta, cantante, y tiene una sensibilidad que comparte muy bien con Antonio Machado de alguna forma. Si a eso le sumas a Serrat, ya es como música de Serrat con letras de Ismael, también de Laura.
Y respecto a mi trabajo, pues yo me he acercado desde un punto de vista muy emocional. He observado mucho a Ismael, e Ismael yo creo que también me ha observado a mí, y hemos hecho un trabajo conjunto en la sala de ensayos. Muchas veces nos alternábamos y veíamos cómo podíamos enfrentarnos a la misma situación desde dos puntos de vista diferentes, y eso ha sido muy bonito porque también se traduce plásticamente en cosas diferentes y hace que el trabajo crezca.

Las caras de Machado
Diego Da Costa / Cinemagavia: Y el público además percibe a Machado desde distintas partes. Yo, por ejemplo, lo que hablábamos antes, yo veía que a lo mejor visualmente con su pareja, que es mucho menor, encajabais más; a lo mejor luego la parte más de madurez Ismael, ¿no?
Néstor Rubio: Es muy bonito, sí, porque claro, tú estás con el mismo texto, con los mismos compañeros, pero metes una variable diferente y el resultado te cambia aunque sea lo mismo. Es como hacer la misma obra en diferentes días. Porque él tiene una diferencia de edad con Leonor mucho mayor que la mía, entonces yo he tenido, por ejemplo, que trabajar eso a nivel vocal, a nivel postural, para que haya un arco de personaje desde ese principio que empieza medio moribundo y luego que se vaya a lo joven, intentar cambiar el timbre de voz y luego asentarlo, meter la enfermedad.
Y en este caso Ismael, pues claro, él parte ya de esa edad, un poco más aproximado a lo que era Machado, y tiene que hacer el viaje contrario al mío, tiene que meter esa jovialidad de alguna forma. Lo que ocurre es que es verdad que este personaje tiene fama de adulto, de parco en expresiones, con una arquitectura corporal muy definida, encorvada hacia adelante por las descripciones que hay de Unamuno, Azorín... pero bueno, sí.

El equilibrio entre teatro, música y poesía
Diego Da Costa / Cinemagavia: Habéis tenido que equilibrar teatro, música, poesía. ¿Cómo ha sido poder encontrar cada lenguaje en su justa medida?
Néstor Rubio: A mí me ha gustado mucho enfrentarme al verso desde lo más puro, trabajar la parte de Machado intentando respetar todas las estructuras rítmicas de cada verso. Primero estudiar el verso, los poemas, entender su sentido y luego meterle ya la música. El trabajo de arreglos de Jacob Sureda da coherencia dramática. Además de pianista, es un quinto personaje que lo hace tan bien que uno a veces no lo ve al estar detrás, pero sin él yo no habría podido liberar el alma de Machado de esa forma tan poética a través del verso. Ahí hay un diálogo musical. Al final, uno tiene que dejarse hacer, y más en teatro, a través de compañeros brillantes y generosísimos como Jacob, Alberto Berzal, Cristina de Inza y Laura Porras, en los que siempre encuentro apoyo.
Es complicado este personaje tan para adentro, y sientes que ellos te mueven los cimientos, te ayudan a hacer el camino y a sacarte de las soledades tan hondas del poeta. También me ha gustado hacer ese cambio que hay de lo hablado a lo cantado e ir introduciendo el lirismo, lo poético, pero desde la propia realidad de la acción.
Al final son cosas muy sutiles, pero que yo creo que es lo que hace que al espectador no le chirríe, que salga como natural, que no diga "esto es canción porque está sonando el piano", sino cómo mantengo yo la acción para darle una continuidad y que llegue al momento más álgido, porque hay canciones que son tremendamente emotivas, por ejemplo "El olmo" o "Españolito que vienes". ¿Cómo parto yo ese mundo? Entonces tienes que entrar ahí en la convención del musical de decir "ahora estoy en la escena, ahora voy a cantar" y cómo hago esa diferencia. Y a mí me ha gustado sobre todo primar lo que es el verso de Machado.

La importancia del silencio
Diego Da Costa / Cinemagavia: El silencio también es muy importante en teatro, ¿cómo has manejado esas partes en las que tenías que expresar ese dolor de Machado, por ejemplo cuando muere Leonor y no tenías la palabra para expresarlo?
Néstor Rubio: Eso que dices es precioso, porque para mí es súper importante que haya silencio en todo el teatro. El silencio es lo más importante, define muy bien el momento y hace que el público se enganche. Es el silencio precisamente lo que te ayuda a encontrar la emoción del momento; o ni siquiera la emoción, es el silencio. Y esto también entronca con lo que él decía de la importancia del silencio, que viene además desde Verlaine.
Diego Da Costa / Cinemagavia: Muy bien el francés ahí.
Néstor Rubio: Sí, bueno (risas). El francés he tenido coach, pero aún así se me ha resistido. Lo justifico porque como al principio él no sabía tanto, pues bueno... pero sí que él era una eminencia, por así decirlo. Pero nada, eso... Machado vivió en una España dividida...

Una sociedad dividida
Diego Da Costa / Cinemagavia: ¿Tú crees que ese contexto social el público puede sentirlo parecido al estar viviendo a lo mejor en una sociedad también bastante dividida?
Néstor Rubio: Yo creo que sí. Hay mucha gente que sale emocionada, vienen personas muy mayores que salen del teatro llorando porque les recuerda a sus padres, que tuvieron que exiliarse, que han tenido que vivir situaciones muy complicadas. Y en memoria de sus propios padres es muy bonito ver que el público conecta con eso, y que de alguna manera es una memoria no solo a Machado, sino también a la gente que tuvo que irse o que tuvo que callarse por la época que vivió y por el franquismo, básicamente.
Entonces yo creo que es un montaje necesario porque ayuda precisamente a recordar qué es lo esencial: la libertad, el amor que se tiene que tener hacia los seres humanos por encima de la ideología. Y a recordarnos eso. Por supuesto el contexto que tenemos ahora asusta, y por eso yo creo que la gente conecta tanto, porque de alguna forma ve que la sociedad está muy dividida y cada vez hay más odio. Y Machado también tuvo esta inspiración con estos versos que él creaba a través de este dolor.

La conexión con el verso
Diego Da Costa / Cinemagavia: Durante este periodo que has podido conectar con esos versos, ¿ha habido alguno que te haya llamado la atención o que se te haya quedado en la mente?
Néstor Rubio: Yo creo que Machado, además de sentirse profundamente solo, tenía una gran capacidad de amar, y es lo que me gusta y lo que veo que destila su poesía. Pienso que su forma de entender el mundo y su verso es una forma de acompañar al ser humano. Y me gusta que al final de sus días le encuentran en el bolsillo, cuando muere, un papel con tres cosas: la primera de ellas tenía escrito "Ser o no ser", y la segunda el famoso verso de "Estos días azules y este sol de la infancia". Entonces yo creo que era muy existencialista.
A mí, por ejemplo, me maravilla su conciencia de lo efímero de la existencia; es decir, no somos nada. "Caminante no hay camino, se hace camino al andar... al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar". O sea, que estamos aquí, sé consciente del momento que estás viviendo e intenta amar la naturaleza, al prójimo... que fíjate tú, sin ser cristiano ni católico, pero al final yo creo que es el ABC del ser humano.

La etapa de lo efímero
Diego Da Costa / Cinemagavia: Hablando de lo efímero, vivimos en un momento donde lo inmediato está... tenemos Instagram, TikTok, todo ello. ¿Crees que ahora, por ejemplo, hacer poesía es más difícil? Porque antes se necesitaba este contexto de contemplación y ahora, bueno, vivimos en una sociedad hiperestimulada.
Néstor Rubio: Es verdad. Yo creo que el teatro siempre invita a la reflexión; tiene que entretener, por supuesto, eso no se puede olvidar, pero tiene que invitar a la reflexión. Y es un montaje que, además, teniendo tanto peso el silencio en él, pues muchas veces hace que el espectador se enfrente al abismo. Y el abismo ahora mismo es estar sin una pantalla delante, viendo lo que está ocurriendo en escena o cómo la gente se emociona. Porque al final tú actúas como actor, como vehículo de las emociones de la gente que está ahí, tú eres un canal.
Yo creo que hacer poesía es más complicado, pero creo que el público no se va a adaptar nunca a ti; tienes tú que hacer el doble de esfuerzo para conectar con el público y resultarle atractivo. Entonces yo creo que si las cosas están tratadas desde lo profundo, desde la capa más sincera y honesta del mundo, al final conectas. Y este montaje es muy bonito para conectar con la gente porque yo, aunque haga una construcción de personaje, tengo que ser lo más honesto del mundo, porque si no no hay quien se lo crea ni quien conecte.
Hay momentos en los que es complicado, porque tienes que... por ejemplo, con "El olmo" hay un momento en que se me cae el mundo encima, se baja el telón y vas a lo mecánico, cambios de escena, tienes que beber agua, llorarte... y de repente vas a ver el teatro y eso también es la adrenalina del teatro, ver ese cambio. Entonces claro, sí que es verdad que antes vivíamos en una sociedad, en un mundo donde había una rutina más normal, no había tantos altibajos como los que nos proponen también las redes sociales. Y en eso, pues bueno, la poesía sí es más complicada de hacerse, pero hay formas de hacerse y también de expresarse de forma diferente, no solo a través del texto, sino una poesía, por ejemplo, audiovisual.

Machado, como espectador
Diego Da Costa / Cinemagavia: Si Antonio Machado se pudiera sentar en el patio de butacas, ¿qué crees que pensaría de "Golpe a golpe"?
Néstor Rubio: Pues esta pregunta es buena. Yo espero que le gustara porque está hecho desde el respeto y el cariño más grande. Todos mis compañeros y yo trabajamos precisamente para hacer un retrato lo más justo posible, siempre con licencias, porque bueno... pero todo está tratado con mucho cariño y entendiendo que, en el mejor sentido de la palabra, era un ser humano.
Diego Da Costa / Cinemagavia: En tu carrera, la verdad que has estado en varios montajes que recogen personajes históricos. Te pudimos ver en Houdini, Ifigenia... ahora estamos con Machado. ¿Te atraen un poco estos proyectos que hablan de la historia de las personas del pasado?
Néstor Rubio: Hombre, a mí es lo que me maravilla, intentar abordarlo sin ningún tipo de prejuicio y dejarte descubrir cosas de cómo andaban, cómo se movían, cómo estaban quietos y de pie... pero claro, y además también la forma de relacionarte en función de la época, porque no era lo mismo, ¿sabes? No es lo mismo enfrentarte a una madre que tiene que darte el permiso para que te cases con una hija que es adolescente, hacerlo ahora que hacerlo en aquel entonces. Y claro, es bonito porque al fin y al cabo...

El cambio de generaciones
Diego Da Costa / Cinemagavia: Ahora no te podrías casar con una adolescente.
Néstor Rubio: No, no, gracias a Dios, que está eso arreglado porque si no, qué locura, ¿no? Pero bueno, eran tiempos diferentes y al final, pues bueno, hay que ser indulgente de alguna forma. Porque es como cuando, yo qué sé, nuestros mayores piensan una cosa completamente drástica o no entienden muchas cosas de nuestro modo de vida, de nuestra identidad, y dices "bueno, es que a lo mejor no lo entienden".
Diego Da Costa / Cinemagavia: Mira, yo como curiosidad, fui a un pueblo de Asturias con unos amigos que iban con su hijo pequeño y el señor le dijo a la mujer que cuándo venía el segundo, por si se moría el primero. Y es que ellos en el pueblo tienen todavía ese concepto.
Néstor Rubio: Claro, claro. Y es que son mecanismos diferentes, además de que socialmente, económicamente, los modos de supervivencia cambian y no podemos llegar a entenderlo. Entonces está muy bien enfrentarte a eso. Si eres un griego que está 5.000 o 3.500 años antes de Cristo, no vas a entender la sociedad con los ojos de hoy. Y por ejemplo, lo que es el machismo no se entiende, la violencia no se entiende, porque por ejemplo en Grecia eran profundamente machistas y las mujeres estaban completamente relegadas a unas funciones que, vamos, básicamente eran como si fueran animales.
Y dices tú "bueno, es que eso no es así", pero también está bien enfrentarte a montajes que no dulcifiquen eso. Por ejemplo, "Un tranvía llamado Deseo", es un tío despreciable, Stanley Kowalski, que da asco, pero en vez de quitarlo ponlo, muéstralo, porque eso por desgracia sigue existiendo. Y aunque sea poco, es más de lo que nos creemos.

Los aprendizajes de los personajes
Diego Da Costa / Cinemagavia: ¿Qué personaje te ha cambiado un poco, que digas: "me ha marcado por el aprendizaje que me ha dado"?
Néstor Rubio: Es que de todos me he llevado aprendizaje de corazón, porque es como si intentaras entender a otra persona. Y bueno, a Aquiles es verdad que a mí me ha dado mucho, porque he encontrado unos valores muy sólidos como ser humano y he visto y entendido un poquito más allá de lo que se plantea en la "Ilíada". Porque creo que al final todo se queda... si tú lo entiendes solo de una forma muy lineal, muy lógica, muy evidente, te pierdes muchas cosas. Pero antes era un héroe, en la antigüedad era por algo, era el héroe por excelencia por algo, y todo el mundo estudiaba la "Ilíada". Entonces, evidentemente la parte sanguinaria de la guerra no, pero es que la guerra no es lo mismo hoy que en aquellos tiempos, pero también respondía a intereses y eso no va a cambiar.
Y por ejemplo, con Machado también... me escribo poemas, ahora bueno, yo hice periodismo y me acerco más a la poesía que a la prosa, pero bueno, que también puede ser poesía en prosa. Pero sí que es verdad que me gusta encontrarme con el personaje en mi cuerpo. Es una locura, pero se entiende, lo sientes. El personaje sí, eso modifícalo tú, es como decir "yo te estoy brindando mi cuerpo". Es un proceso creativo y de imaginación, pero libérate lo más posible. Cosa que en Machado es muy complicado, porque al estar tan parco, que era una directriz muy clara de hacer un personaje austero, muy castellano, muy adusto, pues claro, muchas veces yo que soy muy polvorilla, pues ahí te contienes y dices "bueno, venga, vamos al servicio de lo que se quiere contar" y para adelante.

Nominación en la Unión de Actores
Diego Da Costa / Cinemagavia: Es verdad que Aquiles también fue importante porque te dio la nominación a mejor actor en la Unión de Actores. ¿Qué significan los premios para los actores y cómo viviste tú esa nominación?
Néstor Rubio: Bueno, yo no me esperaba la nominación porque ahí te votan los compañeros, y yo tampoco es que sea muy conocido. Entonces a mí me sorprendió muchísimo y me volví loco de contento. Los premios, pues a mí no me gustan mucho, la verdad, pero sí que te dan una visibilidad que es muy necesaria en nuestra profesión. Esto es como la física cuántica: si no te ven, el comportamiento se modifica, porque te están viendo; y si no te ven, no existes. Entonces creo que es una oportunidad para que la gente vea tu trabajo.
Y al final lo único que quieres es trabajar, pagarte tu vida y vivir de esto, y hacer una función social. Porque al final con tu trabajo tienes que servir a algo, a una causa mayor, en este caso al público, que se emocione. Que el público se presente en el patio de butacas y haga contigo un viaje y empiece a tocar cosas. Yo creo que eso sí que modifica la forma en la que uno se enfrenta al mundo, al que está enfrente, y con mayor empatía. Entonces ayuda a limpiar los canales para enfrentarte como humano dentro de la sociedad.

La ambición de personajes y autores míticos
Diego Da Costa / Cinemagavia: Te has enfrentado a un poeta de los más grandes de España, también a un héroe griego... ¿Qué personaje histórico te gustaría interpretar?
Néstor Rubio: Histórico, histórico... bueno, a mí, histórico, histórico no sabría decirte. Pero a mí me gustaría, es que esto es lo más típico y tópico del mundo, pero yo quiero hacer Hamlet.
Diego Da Costa / Cinemagavia: Bueno, Hamlet es genial.
Néstor Rubio: Sí, sí, drama, una tragedia buena. Hacer Chéjov también me gustaría mucho. A mí es que me va todo, o sea, me gusta todo tipo de código, de estilo. Me gusta el mamarracheo más absoluto, lo disruptivo, el teatro contemporáneo, el teatro danza, lo más clásico, el verso... Y bueno, el que mucho abarca poco aprieta, pero estudié ocho años precisamente para estar formado y poder ir a fondo, a fondo, a fondo.
Diego Da Costa / Cinemagavia: Ahora hablando del mamarracheo, están haciendo la serie de Rocío Jurado, su hija Rocío Carrasco. ¿Harías un personaje relacionado con Rocío Jurado?
Néstor Rubio: Yo, si se hace desde el respeto y desde el cariño, yo creo que sí. Porque bueno, dentro de todo lo que ha envuelto a la saga familiar es complicado. Era una mujer de mi tierra además, de Cádiz. Estamos Camarón, Lola Flores...
¿En el biopic de Rocío Jurado?
Diego Da Costa / Cinemagavia: Estás tú también. Está Lola Flores, Camarón, Rocío Jurado y tú.
Néstor Rubio: Y yo (risas). Entonces yo creo que es una mujer que tenía un talento tremendo y que yo particularmente veo que hace falta ella. Me parece que es quien podía interpretar la obra de "El amor brujo" de Falla mejor, porque tenía un equilibrio perfecto entre lo clásico, lo folclórico, lo lírico y la copla. Incluso con lo que hace en lo folclórico, que es una sutileza y una sensibilidad... es una maestra.
Entonces, ¿por qué no vamos a hacer algo así? Siempre y cuando haya gusto, si no, no. Pero yo me atrevo con todo. Y además es una cosa importante, porque no hay... esto es lo típico que se dice "no hay papeles menores", pero si tú tratas las cosas con respeto, a lo mejor el proyecto necesita de ti porque tú puedes hacer algo diferente. Y decir "¡ah! mira".
Por ejemplo, lo que pasó con "La Veneno". ¿Dónde va a salir un proyecto de La Veneno? ¿Cómo se va a hacer una serie? Pues hay una serie que tiene una factura lograda porque hay cierto respeto hacia su figura. Pues si se hace con gusto, yo creo que pueden salir cosas muy bonitas.

El debate sobre Elliot Page y Aquiles
Diego Da Costa / Cinemagavia: Pues ahí lo dejamos a los productores para que te llamen. Y de Aquiles a supuesto Aquiles. Va a estrenarse pronto "La Odisea" de Christopher Nolan y se dijo que Elliot Page, que es un actor trans que hizo en su día "Juno", iba a interpretar a Aquiles, aunque finalmente no. Ha habido mucha polémica porque venimos del Aquiles de Brad Pitt, tu Aquiles también, y es un físico distinto. ¿Qué opinas de que estos héroes, que históricamente los han interpretado actores de un estilo de cuerpo, los puedan interpretar otro tipo de cuerpos?
Néstor Rubio: Bueno, es verdad que cuando, por ejemplo, interpretas a Aquiles, todo el mundo tiene en el imaginario la idea de un Superman. Entonces, ¿Superman cómo es? Pues lleva capa roja, un calzoncillo rojo y vestido de azul con una S. Entonces tú tienes que amoldarte como actor un poco a ese imaginario. Si está Brad Pitt, además está acondicionado ya que Aquiles es como Brad Pitt porque tiene mucho peso en nuestro momento. Entonces tú tienes que aproximarte a eso y desde ahí intentar cambiarlo.
Es como si fueras en el Caballo de Troya, vas en el Caballo de Troya y una vez ya adentras, y ya empiezas a detonar cosas y decirle a la gente "no, esto no es así del todo". De hecho, yo a mi Aquiles intenté llevarlo desde un punto de vista mucho más bueno, que es lo que proponía también Esquilo en la obra de teatro de "Ifigenia", que es defender a Ifigenia porque no lo consideraba justo. Ya no entramos en el valor de la mujer en aquella época.
Entonces yo creo, además, Aquiles es una persona que tiene mitos menores, como Aquiles en Esciros, que cuando la madre se entera de que van a llevarlo a la guerra, la madre lo esconde en Esciros y lo disfraza, y lo viste de mujer y lo cría entre mujeres. Entonces, Aquiles es una persona que entiende muy bien la parte femenina. Es una oportunidad para dar a ver otra calidad del personaje. ¿Y por qué no? ¿Por qué no va a poder hacerla un chico trans? Yo creo que es una muy buena oportunidad para decir: Abrir la mente, romper la historia, de plantearte...
Si te molesta y te saca de la historia, pues a lo mejor el problema es que no estamos en el punto que tenemos que estar. Y eso también es una decisión de dirección muy arriesgada. Y si es de dirección y es siempre con una intención social de abrir mente, de entender y de acoger y no es de vender, siempre es un chapó.

La esclavitud del físico
Diego Da Costa / Cinemagavia: También has ejercido de modelo en algunas publicaciones, sesiones de fotos. Y hay este debate sobre el cuidado del cuerpo en los actores, sobre todo con la trama que ha habido con el Ozempic. ¿Los actores hoy sois un poco esclavos del cuerpo?
Néstor Rubio: Los actores somos esclavos de nuestro físico. Yo me he perfilado en un tipo de actor con un tipo de físico porque sé que voy a tener más posibilidades de trabajo. Eso muchas veces va en contra de mi propia profesión... Lo bueno es que hago casting y la gente ve más allá. Pero, por ejemplo, en el audiovisual te ven de una forma, hablan de una forma y no creen mucho...
No todos, por supuesto, pero no creen mucho las productoras, las cadenas, no creen en esa capacidad de cambio y de trabajo. Entonces, tienes que tener mucho cuidado con qué te das a conocer. Pero bueno, sí que es verdad que en mi caso me trabajo el físico, pero no quiere decir que por tener un físico no tenga cierta sensibilidad, por así decirlo. Muchas veces ves el músculo y dices "este tío es el guapo tonto", ¿sabes? No estoy diciendo que yo sea guapo.
Diego Da Costa / Cinemagavia: Que también, también.
Néstor Rubio: Muchas gracias (risas). Pero es como... es muy tirana la sociedad. Queremos etiquetas siempre, y queremos "pues este más de lo mismo porque no puede hacer otra cosa". Yo, gracias a Dios, hice un casting que gustó y me dieron lo de Machado, pero si no, yo no habría hecho Machado. Ya te lo digo yo, que antes que yo van mil personas.

La diferencia corporal con Machado
Diego Da Costa / Cinemagavia: Y que Machado además no es un personaje que te permita, o sea, que te cojan por el físico como tal, ¿no?
Néstor Rubio: Claro, claro. Yo ahí, por ejemplo, he intentado caracterizarme, he intentado marcar muchas líneas desde el maquillaje, lo que podía hacer para componer el personaje, la disposición corporal, cómo anda a través de las fotos, ver cómo estaba... Porque no hay vídeos de él, nada más que creo que en un mítin que da la Juventud Socialista, es lo único que hay de él en vídeo. Y las fotos, eso es lo que te da referencia plástica. Con Aquiles te ibas a la plástica de las vasijas.
Pero es verdad que yo, por ejemplo, con Aquiles tuve que trabajar mucho el físico para que la gente cuando yo saliera por escena no tuviera que decir... "¿Y este quién es? ¿Este qué es? ¿Aquiles?". Pues esa misma cosa que le das al público es lo que te pide la sociedad todo el tiempo en TikTok. Queremos ver a la chica que vende las chuches, desempaquetando chuches, dando 20 chuches... Todo lo quieren ver. Y más.

Detrás de lo visible
Diego Da Costa / Cinemagavia: Pero es genial que hables de que no solamente es lo físico, porque hablando de Mario Casas, por ejemplo, que le ha costado quitarse la etiqueta del chico guapo, ha estado nominado al Goya dos veces, ha seguido formándose... ¿Es importante reivindicar que también hay un gran trabajo detrás dramático, de estudios, de formación?
Néstor Rubio: Yo es que pienso que para esto, si tienes un mínimo de respeto con lo que estás haciendo, tienes que tener muchas herramientas. Y bueno, siempre tienes que estar aprendiendo, porque la sensibilidad del actor ya se presupone. Pero tienes que currar. O sea, yo lo que he aprendido de la gente que me ha rodeado, de la profesión, y en mi casa con mis padres y demás, es el trabajo, el trabajo y el trabajo. Y evidentemente tienes que tener algo de talento, supongo, pero yo creo mucho en el trabajo.
Y que esto es un trabajo como la persona que está, yo qué sé, construyendo un muro de ladrillo. Tienes que hacerlo con una solidez para que precisamente no se te venga para abajo. Y tienes que saber lo que estás contando. Porque yo pienso que hay mucha gente en la profesión que busca a gente que sea muy moldeable y que no tenga una opinión sobre lo que se está haciendo. Porque somos una pieza en el engranaje.
Al final somos la cara visible. Nosotros estamos disponiendo las herramientas que va a ver el público y que el público va a decir sí o no. "Esto me gusta, esto no me gusta". Saber lo que estás contando. Y tienes que tener una postura ante las cosas y decir "¿por qué cuento esto?". Y todo planteado desde el máximo respeto, pero decir "¿cómo puedo ayudarte yo a contar esto?".

La opinión del trabajo de los actores
Diego Da Costa / Cinemagavia: Al final eres tú el que sale también al escenario y da la cara.
Néstor Rubio: Claro, claro. Eso... no se entiende siempre, ¿sabes? Siempre tienes que tener un poquito de cuidado con eso. ¿Por qué? Pero ya no solo por ti como actor, sino porque tu visión también es importante. Porque tú al fin y al cabo, como tú no entiendes del vestuario tanto, pero hay una parte del vestuario que sí entiendes porque dices tú "uy, yo es que esto en el cuerpo no lo siento así".
Pues tú te enfrentas a nivel emocional a cosas que tú ni siquiera te planteabas y que un productor, un director o un figurinista o el escenógrafo no va a entender. Lo mismo que yo no voy a entender otras partes del proceso que se me escapan. Y que dices tú "bueno, ¿por qué te ponen ataches en vez de ponerte botones?". Y dices "no, es que hay un cambio y a nivel técnico lo entiendes". Pero dices tú "no, es que esto no era de la época...". Pues esto a nivel emocional es lo mismo. Lo que pasa es que del trabajo del actor siempre se puede opinar. Todo el mundo opina...
Diego Da Costa / Cinemagavia: Hasta los críticos (risas).
Néstor Rubio: Claro, por supuesto (risas). Pero es normal también porque es parte de la vida.

En tela de juicio
Diego Da Costa / Cinemagavia: Te entiendo, muchas veces a lo mejor a un escenógrafo no le pones en tela de juicio que haga una composición, ¿no? Y a un actor a lo mejor sí que se le cuestiona a veces más sus decisiones.
Néstor Rubio: Sí, hombre, siempre. Porque todo el mundo tiene la idea de cómo deben ser los personajes. La cosa es que un actor no puede enfrentarse desde ahí al personaje. Tiene que deconstruir al personaje y decir "¿qué está pasando?". O sea, yo por ejemplo no me enfrento desde el punto de vista... A mí me gusta limpiarme por completo. Es como si no supiera ni andar. Sin ir con ningún prejuicio.
Eso hace que muchas veces parezca que seas un pulpo en un garaje. Porque dices tú "uy, pero yo estoy trabajando en muchas capas, estoy multitasking. ¿Cómo estoy de pie? Aquí no he lanzado, me falta dirección de texto...". No prejuzgándome, pero sí dándote cuenta conscientemente en la escena de cómo va pasando eso. Y llega un momento en el que hace el recorrido en un flash. Pero para ir a la cima tienes primero que ir poniendo los clavitos sobre los que hace el recorrido, como si fuera una lagartija.

Lo próximo de Néstor Rubio
Diego Da Costa / Cinemagavia: Ya para terminar, ¿qué es lo próximo que vamos a ver de Néstor?
Néstor Rubio: De momento he terminado Machado y no se sabe si va a haber por ahí una gira de otro proyecto. Pero bueno, ahora a lo mejor sale una cosita audiovisual. Pero no es seguro. No se puede contar.
Diego Da Costa / Cinemagavia: Muchas gracias Néstor y nos vemos en Golpe a golpe.
Néstor Rubio: Muchísimas gracias Diego, gracias por tu tiempo y por la entrevista tan bonita.
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