Pájaros de Verano es la última película del aclamado director colombiano Ciro Guerra, quién regresa luego de El Abrazo de la Serpiente junto a Cristina Gallego como co-directora en esta historia de los orígenes del narcotráfico en Colombia, contada desde la perspectiva de una familia indígena Wayuu que se involucra en la venta de marihuana a los estadounidenses. La cinta que abrió la Quincena de Realizadores de Cannes y llegó a la prenominación al Óscar en la categoría de Mejor Película de Habla No Inglesa se estrenará en las salas españolas el próximo 22 de febrero.



Pájaros de verano

Crítica de Pájaros de Verano

Ficha Técnica

Título: Pájaros de verano
Título original: Pájaros de verano

Reparto:
Carmina Martínez (Úrsula)
José Acosta (Rapayet)
Natalia Reyes (Zaida)
Jhon Narváez (Moisés)
Greider Meza (Leonídas)
José Vicente Cote (Peregrino)
Juan Bautista Martínez (Aníbal)

Año: 2018
Duración: 125 min.
País: Colombia
Director: Ciro Guerra, Cristina Gallego
Guion: Maria Camila Arias, Jacques Toulemonde
Fotografía: David Gallego
Música: Leonardo Heiblum
Género: Drama
Distribuidor: BTeam Pictures

Tráiler

Sinopsis

Basada en una historia real que explica el origen del narcotráfico en Colombia, la película se sitúa en los años 70 cuando la juventud norteamericana abraza la cultura hippie y con ella a la marihuana. Esto provoca que los agricultores de la zona se conviertan en “empresarios” a un ritmo veloz. En el desierto de Guajira, una familia indígena Wayuu se ve obligada a asumir un papel de liderazgo en esta nueva empresa. La riqueza y el poder se combinan con una guerra fratricida que pondrá en grave peligro a su familia, a sus vidas y a sus tradiciones ancestrales. (BTeam Pictures)

Premios

  • Premios Fénix: Mejor película, música y actriz (Carmina Martínez). 9 nomin. 2018


El Comienzo de una Era

Un pasado plagado de narcotráfico y muerte logra estigmatizar, marcar y estancar a un país en una situación bastante desfavorable con respecto al futuro, ya hemos tenido la oportunidad de ver este proceso de deterioro en pantallas chicas y grandes, a través de infinidad de películas y series, donde la gran mayoría de estos productos audiovisuales sufren a causa de glorificar y/o confundir estas raíces negras.

¿Y si las raíces negras no fueron el principio? Esta es una pregunta que plantea y responde de manera exquisita Pájaros de Verano. La última cinta de Ciro Guerra y Cristina Gallego maravilla al poder hablar con detalle de una época y comunidad casi olvidadas (al igual que sus tradiciones), con un toque documentalista y contextualizado de manera sutil pero certera.

Pájaros de Verano

Pájaros de Verano es una película esencial en cuanto responde a todo el contenido producido actualmente en torno al fenómeno del narcotráfico en Colombia; lo narra desde sus inicios, pero también desde sus protagonistas y posteriores víctimas. La era que escoge para esto es un prólogo de la famosa “Bonanza Marimbera”, un periodo de la historia donde la actividad de cultivo y exportación ilícita de marihuana atrajo mucho dinero a bandas delincuenciales en Colombia, sobretodo en la Costa Caribe.

El filme es entonces un repaso que no cae en la crónica histórica, sino que hace un estandarte para sí misma y se levanta como película con estructura sólida y fuerte, en esta misma fortaleza encuentra la manera de contar una precuela a un referente audiovisual común, el narcotráfico. Pájaros de Verano te cuenta el comienzo de una era sin titubeos y con protagonistas distintos a los que te suelen presentar.

Contextualizar y explorar

Ya mencioné que la película contextualiza, pero la forma en la que lo hace es digna de que se repita. Soy de los que cree que una película, por más que esté hecha para un nicho o grupo de fanáticos de cierto tipo de cine, debe poder ser universal en cuanto a su uso del lenguaje cinematográfico. ¿Cómo contar una historia tan intimista del pasado colombiano a todo el mundo? A través de la contextualización y la exploración a partes iguales, y es que Pájaros de Verano se centra en personajes que se corrompen poco a poco, mientras su escenario lo hace a proporcionalmente, no vemos sólo el caos, primero llegamos a conocer la calma de la tierra y la comunidad protagonistas.

Pájaros de Verano

Esta transformación de la que hablo es puro cine, ya que se va cociendo frente a los ojos del espectador sin perder un apiste de la “crudeza” con la que empieza el relato. En otras palabras, la cinta va explorando sus propios puntos y ejes argumentales mientras avanza el arco de los personajes a manera de anclaje con su propuesta inicial. Sin embargo, Pájaros de Verano no cocina durante 2 horas para entregar un plato frío a modo de simple película documentalista, todo lo contrario, el espectador termina consumiendo un producto bien cocinado de gangsters, que el mismísimo Scorsese aplaudió de pie.

Los Pájaros de Verano volaron y destruyeron

Y, ¿qué son los Pájaros de Verano? Así suelen llamar los locales a los turistas que van a descontrolarse durante las vacaciones en sus territorios, normalmente usando drogas y gastando mucho dinero… Bueno, esto ya debería decirles el por qué la película se titula así. Los Pájaros de Verano son los “gringos” que llegaron a invertir y corromper los valores de una comunidad. 

La gran protagonista de la historia es una familia indígena Wayuu, caracterizada y dibujada a través de sus tradiciones y peculiaridades (aquí mi insistencia en la contextualización), pero que va mutando según va interactuando con dólares, mostrando el deterioro que sufre a causa de la invasión cultural de “Occidente” en la comunidad.

Pájaros de Verano

Pero la transformación no se trata sólo de billetes, sino de valores como la avaricia apoderándose de los miembros de las familias y convirtiéndolos en rivales dentro de una guerra que ellos jamás pidieron librar. Un frente de batalla wayuu impulsado desde el comercio de marihuana y la destrucción de la moral indígena por el hambre de poder.

Conclusión

Pájaros de Verano es una película que goza de su riqueza estética, narrativa y argumental, con esto quiero decir que es un filme que se nutre de todo para fortalecerse. Tiene una exploración detallada de un pasado que poco –o nada- se indaga en el cine actualmente, pero también tiene personalidad para no caer en lo documental enteramente, sabe cocerse a un ritmo lento, pero con la sustancia suficiente para moverse de un género a otro sin generar ningún tipo de ruido, es como si Pájaros de Verano supiera hacerte parte de su mundo de una forma silenciosa y tranquila a pesar de su premisa.

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