Cinemagavia está presente en la Seminci 2020 – Semana Internacional de Cine de Valladolid, dedicada al cine de autor. Cada día os explicaremos nuestras primeras impresiones de las películas que tengamos la oportunidad de ver. También os comentaremos como es el funcionamiento del Festival en un marcado por la COVID-19 y en el que nos ha sobrevenido un toque de queda nocturno. En esta quinta jornada de Seminci 2020, os hablamos de: Nowhere Special, Gaza Mon Amour, There Is No Evil y Mainstream.

Quinta Jornada de Seminci 2020

Nowhere Special

Dirigida por: Uberto Pasolini.
Intérpretes: James Norton, Daniel Lamont, Eileen O’Higgins, Chris Corrigan, Valene Kane.
País: Italia-Reino Unido.
Sección: Oficial.

Sinopsis: John, un limpiador de ventanas de 35 años, dedica su vida a criar a su hijo Michael, un niño de cuatro años a quien su madre abandonó justo después de nacer. Por desgracia, a John sólo le quedan unos cuantos meses de vida y decide invertir los días que le quedan en buscar una nueva familia que adopte a su hijo.

Primeras impresiones

Drama intenso para el que es necesario equiparse con unos cuantos clínex. Uberto Pasolini se inspira en un hecho real, para ficcionar una emotiva historia sobre la relación entre un padre y su hijo. Gran parte del acierto de la película es acertar con el cásting, el actor James Norton y el niño Daniel Lamont, crean un vínculo que va más allá de la pantalla para conseguir traspasarla con una veracidad absoluta. Norton está espléndido con una interpretación sincera y comedida, pero sorprende aún más el talante del niño que asume con naturalidad algunos momentos para su edad bastante difíciles de comprender.

Cine intimista que elude el sentimentalismo de postal y también los pasajes más duros de la historia ligada a la enfermedad terminal del padre. La película prefiere centrarse en lo emocional, con una puesta en escena aparentemente sencilla y aligerando su gravedad con algún pequeño elemento de humor cuando se describe a las familias candidatas para adoptar al niño. Película tierna que va directa al corazón y encandilará al público en general.

Gaza Mon Amour

Dirigida por: Mohammed Abou Nasser y Ahmad Abou Nasser.
Intérpretes: Salim Dau, Hiam Abbass, Maisa Abd Elhadi, George Iskandar, Hitham Al Omai.
País: Palestina.
Sección: Oficial.

Sinopsis: Gaza, hoy. Issa, un pescador de sesenta años, está secretamente enamorado de Siham, una mujer que trabaja en el mercado con su hija Leila. Cuando descubre una antigua estatua fálica de Apolo en sus redes de pesca, Issa la esconde, sin saber qué hacer con este misterioso y poderoso tesoro. 

Primeras impresiones

Comedia romántica bastante ligera, aunque agradable de ver. Su mayor virtud es plantear una historia universal dentro de un entorno que habitualmente el cine retrata con más seriedad. Esa presencia en segundo plano del conflicto palestino-israelí, ofrece un marco de profundidad a una historia central mucho más insignificante y olvidable. Aún así, unos personajes entrañables, nos llevan de la mano para que no caigamos en el aburrimiento.

Formalmente también es bastante sencilla y su narrativa audiovisual carece de la suficiente fuerza expresiva como para destacar entre otros filmes del subgénero romántico, con la salvedad que los protagonistas ya tienen una edad avanzada. La feel good movie de esta edición de Seminci que podría haber sido una peli de clausura más que de competición.

There Is No Evil

Dirigida por: Mohammad Rasoulof.
Intérpretes: Ehsan Mirhosseini, Shaghayegh Shourian, Kaveh Ahangar, Alireza Zareparast, Salar Khamseh, Darya Moghbeli.
País: Irán.
Sección: Oficial.

Sinopsis: Cuatro historias sobre fortaleza moral y pena de muerte que cuestionan hasta qué punto la libertad individual puede expresarse en un régimen despótico.

Primeras impresiones

Ganadora del Oso de Oro en Berlín, está escrita y dirigida por el cineasta iraní, Mohammad Rasoulof, encarcelado por el Gobierno de su país al que no gustan las ideas que profesa. En esta monumental There Is No Evil, nos plantea cuatro historias independientes que denuncian la pena de muerte instaurada en su país e invitan a reflexionar sobre el papel del verdugo. En todas ellas hay un claro discurso que instiga a la rebelión social, a actuar en conciencia y no dejarse llevar por las exigencias legales injustas.

El formato de cuatro historias de entre 30-40 minutos, en total, una suma de dos horas y media, no se hace para nada largo. La película encierra mucho cine en sus imágenes. La primera historia plantea una historia cotidiana sobre la que sobrevuela un halo de intriga y tensión latente que explota con un twist inesperado en una contundente escena final. La segunda historia se podría decir que es la más convencional y pertenecería al subgénero carcelario (con la particularidad que los protagonistas son los celadores). Sin embargo, eso no evita que contenga la mejor escena de acción y con más intriga de toda la película. Tras esos dos buenos episodios, llegan el tercero y el cuarto que han resultado ser mis favoritos. Especialmente el tercero, ya que contiene las imágenes y encuadres más bellos, dentro de una narrativa increíblemente expresiva.

En estos dos últimos episodios, de ritmo aparentemente más calmado, cobra mayor dimensión el aspecto emocional y psicológico. Mohammad Rasoulof, junto a su fotógrafo, Ashkan Ashkani, hacen un trabajo visualmente exquisito. Algunos tacharán la película de demasiado obvia o incluso manipuladora, para mi es una obra majestuosa y humanista que estará entre lo mejor de esta Seminci y, probablemente, también de este curso cinematográfico.

Mainstream

Dirigida por: Gia Coppola.
Intérpretes: Andrew Garfield, Maya Hawke, Jason Schwartzman, Nat Wolff, Johnny Knoxville, Colleen Camp.
País: Estados Unidos.
Sección: Punto de Encuentro.

Sinopsis: Frankie está atrapada en su empleo de camarera en un club de Hollywood junto a su mejor amigo. Se cuestiona acerca de lo que la sociedad actual realmente valora. Cuando se encuentra con el misterioso Link, siente el impulso de filmarlo y subir a Internet sus diatribas. 

Primeras impresiones

Gia Coppola, nieta de Francis Ford Coppola, realiza una película a ratos interesante y a ratos demasiado estruendosa. Pretende criticar el mundo de internet, la dependencia que tenemos de las redes y nuestros dispositivos móviles. Nos habla de como los contenidos que se viralizan a menudo surgen de la deshumanización de nuestra realidad. Aunque tiene elementos que te motivan a seguir viéndola, a veces se tiene la sensación de que la propuesta queda engullida (como los protagonistas) por la propia maquinaria electrónica que pretende desarmar.

A su estética deudora del cine indie norteamericano (de la que copia algunos de sus tics más insufribles), le añade todo un repertorio de emoticonos, dibujitos y formatos de pantallas que simulan la de un smartphone. Es una narrativa moderna e infantilizada donde su discurso crítico queda a veces sepultado ante su propio artificio. Es como si Gia Coppola hubiera crecido más entre vídeos de youtubers que entre las películas de su abuelo, careciendo de las herramientas necesarias para dotar a su película de una mayor entidad dramática sin recurrir a efectismos. Aún así, el carisma que desprenden Andrew Garfield y Maya Hawke, hacen que se superen los momentos más absurdos y se potencien los que meten el dedo en la llaga.

Más información sobre la quinta jornada de Seminci 2020 en la web del Festival

Fuente Prensa Semana Internacional de Cine de Valladolid

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