Rescate en el Mar Rojo (2019), o como a mí me gusta llamarla Quien salva una vida, salva al mundo entero, es un aceptable drama de suspense, de nacionalidad estadounidense, escrito y dirigido por Gideon Raff.

Basada en hechos reales, ocurridos en la África de los años 80, existe una gran división entre defensores y detractores de la cinta, en la cual, quizás todos tengan razón.

Ni va a ganar ningún Óscar, ni es comparable a títulos como Munich (2005), Argo (2012) o la más reciente Triple Frontera (2019). Tampoco creo sinceramente, que ese fuera el objetivo de la misma.

En Rescate en el Mar Rojo estamos ante una típica tópica película, tan correcta como falta de personalidad que seguramente, hará las delicias de los aficionados al género y dejará indiferente a los que no lo son.

Estrenada en el Festival de Cine Judío de San Francisco, el 28 de Julio de 2019, para ser distribuida mundialmente por la plataforma Netflix el 31 de Julio de 2019.

Imprescindible no perderse los créditos finales, donde aparecen imágenes reales que pueden ser interesantes para todos los espectadores, independientemente de su opinión sobre la cinta.



Rescate en el Mar Rojo

Crítica de ‘Rescate en el Mar Rojo’

Ficha Técnica

Título: Rescate en el Mar Rojo
Título original: The Red Sea Diving Resort

Reparto:
Chris Evans (Ari Levinson)
Alessandro Nivola (Sammy Navon)
Haley Bennett (Rachel Reiter)
Michiel Huisman (Jacob ‘Jake’ Wolf)
Ben Kingsley (Ethan Levin)
Michael Kenneth Williams (Kabede Bimro)
Greg Kinnear (Walton Bowen)
Mark Ivanir (Jefe del Mossad Barack Isaacs)
Alex Hassell (Max Rose)
Alona Tal (Sarah Levinson)
Chris Chalk (Coronel Abdel Ahmed)
Vere Tindale (Copiloto estadounidense Bob Ashton)
Patrick Lyster (Lewis North)
Danny Keough (General del Mossad Weiss)
Connor Dowds (Hippie de Belice)

Año: 2019
Duración: 129 min.
País: Estados Unidos
Director: Gideon Raff
Guion: Gideon Raff
Fotografía: Roberto Schaefer
Música: Mychael Danna
Género: Thriller. Drama
Distribuidor: Netflix España

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de ‘Rescate en el Mar Rojo’

 

Sinopsis de ‘Rescate en el Mar Rojo’

Estamos a comienzos de los 80, Etiopía se desangra en genocidios internos que por supuesto no iban a dejar de lado a los etíopes judíos.

Un reducido grupo de agentes del Mossad, encabezados por Ari (Chris Evans), consiguen salvar a un pequeño grupo de los mismos, mediante la evacuación a un campo de refugiados de la limítrofe Sudán, país musulmán.

Cuando Ari se da cuenta, que ha conducido al pequeño grupo de etíopes judíos desde el Purgatorio al Infierno, no cejará en su intento de cambiar el rumbo de la historia, aun a costa de su propia vida.



Engañando al diablo

Cuando Ari (Chris Evans) regresa a Israel, se dirige directamente a su superior Ethan Levin (Ben Kingsley) para explicarle, que todos los etíopes judíos que huyen a Sudán están siendo masacrados mediante torturas y asesinatos, pero no hablamos de pequeños grupos aislados sino de miles de judíos.

Ante la negativa de Ethan, por las consecuencias diplomáticas que podría tener un enfrentamiento directo con Sudán, Ari idea un plan (una locura quizás), que empieza explicándoselo a su jefe directo y termina con la presencia del Ministro de Defensa Israelí (magnífica, rápida y eficaz la escena).

The Red Sea Diving Resort, un pequeño hotel costero, abandonado en Sudán, por el supuesto acoso de beduinos caníbales reconvertidos en secuestradores de mujeres.

Como Yul Brynner en Los siete magníficos (1960), Ari comenzará el reclutamiento de su equipo (muy bien también este apartado por su sencillez, rapidez y sin necesidad de demasiadas explicaciones sobre sus componentes).

Rescate en el Mar Rojo
Copyright Netflix

Entrando en el Infierno

El grupo alquila el hotel al gobierno de Sudán, mediante un general corrupto (¿les suena de algo?) que intenta duplicar el precio establecido originalmente.

El plan; Camiones en el hotel que recogen a los refugiados etíopes judíos en Sudán y a los cientos que llegan diariamente de Etiopía y trasladarlos a la costa, donde navieros israelís, esperan su llegada en botes para trasladarlos a la Tierra prometida.

Incluso lo que parece ser un contratiempo; la llegada de turistas al Resort (especialista en buceo submarino), contribuirá a la tapadera del arriesgado equipo.

Mientras todo parece ir sobre ruedas y se van salvando las vidas de etíopes judíos por miles, aparece un tiránico y psicópata coronel, dispuesto a acabar con el supuesto invento y sin problemas por apretar el gatillo en la cabeza de varias decenas de judíos etíopes.

Todo cambiará para el equipo, tras la última oleada de judíos enviada a los navíos israelís, ya que son descubiertos por militares de Sudán pensando en la posibilidad de que sean contrabandistas.

La historia ha terminado; el psicópata coronel presiona cada vez más, la costa ya no es segura para nadie y el equipo debe abandonar Sudán, pero la última oleada de etíopes judíos, más de 400, incluidos el líder etíope judío, se encuentra escondida en el hotel donde acaban de eliminar a un miembro del equipo del sádico coronel, sabiendo que la respuesta es cuestión de horas.

Ari no se rinde y ante la desesperación acude a Walton (Greg Kinnear), miembro de la CIA, al corriente de todas las actuaciones del grupo.

Todo lo demás está por venir, queridos navegantes, pero el Mar Rojo, acaba de cerrar.

Ari Levinson, el héroe

Ari Levinson (Chris Evans), irreconocible físicamente, el bostoniano nunca pierde su tono chulesco que lo ha llevado a dominar el espacio marvelita, pero si les digo que quizás estemos ante su mejor papel hasta la fecha, en esta pequeña producción, porque lo es, por eso no es comparable con ninguna de las tres que cité anteriormente, porque eran superproducciones, incluida la excelente aventura Netflixniana de Ben Affleck.

Y lo peor, es que no hay nada en la actuación del actor que me lleve a poder justificar mi opinión, porque el simpático bostoniano está excelente y lineal desde la primera a la última escena; no hay cambios en él, no duda, no teme (ni por él ni por sus compañeros, craso error), no se rebela ante situaciones, que incluso le han llevado a acabar con su vida personal y familiar.

Por momentos me hizo recordar al amigo Liam, en la obra maestra del maestro, cuando se quita el anillo para salvar a un judío más, y es que Ari (y de ahí, el subtítulo del film) está dispuesto a lo que sea, por salvar a un etíope judío más (comprar a un general corrupto, besar por donde pisa un psicópata comandante, saltarse todas las ordenes del Mossad o vender su alma a la CIA, que no es el caso).

Solo por la actuación de Chris Evans, merece la pena el visionado de Rescate en el Mar Rojo.

Perfectamente secundado por todos los actores de reparto, destacando la presencia de dos vacas sagradas de Hollywood, Ben Kingsley, como su jefe directo y Greg Kinnear, como el agente de la CIA, en papeles alimenticios, pero totalmente imprescindibles para este tipo de producciones.

Rescate en el Mar Rojo
Copyright Netflix

El director del Resort

Gideon Raff, el guionista y director, israelí, creador y director de la exitosa serie israelí Prisioneros de Guerra (2009-2012), para la mayoría, la auténtica precursora de la inabordable Homeland.

No es su ópera prima, pero como si lo fuese, por los años que llevaba sin hacer cine, creo que más de 10-12 años.

Ya comenté que a la cinta le faltaba personalidad y eso es atribuible al director de la misma, aunque la película funcione bien casi por propia inercia. Ignoro si este comentario es bueno o malo para el que maneja la barca, pero es mi parcial opinión.

Muy bien en la dirección de actores, mejor aún lo obtenido de un exiguo presupuesto, y un ritmo que no decae para una cinta quizás excesivamente larga. Director a seguir.

Rescate en el Mar Rojo
Copyright Netflix

Conclusión

He de empezar pidiendo perdón, por no citar a la mayoría del elenco de secundarios que conforman Rescate en el Mar Rojo, especialmente a Haley Bennet, la miembro femenina del equipo, que realmente está espléndida, pero no puedo extenderme más, dicho queda.

En bastantes críticas realizadas, jamás he dejado de recomendar ver una cinta, salvo en una ocasión que os lo dejé a vuestro libre albedrío, y no hace mucho.

Por supuesto este no es el caso, ni mucho menos. Sé que hay espectadores que adoran y disfrutan de este tipo de películas y yo me alegro, como espectadores que la dejarán de ver a los veinte minutos y es respetable también, obviamente.

Sin embargo, yo les pediría que le dieran una oportunidad a la cinta, a todos (al estar basada en hechos reales, quizás solo quizás, se lo debemos un poquito).

Cintas carentes de personalidad, son el 95% de las que se estrenan a diario en cines y vamos a verlas sin reparos, cuanto más si la tenemos en casa, gratis y para ver cuando y como queramos. No es un avance en la política de compra para distribución de Netflix, pero tampoco un retroceso, claro que no, sigue la media actual de Netflix, sin sumar ni restar.

Tengan en cuenta que está barbarie ocurrió no hace ni 40 años, o sea, que habrá personas viendo la película que la hayan vivido en sus carnes, y que a veces, es necesario no olvidar para no cometer los mismos errores. Bendita África.

» Enhorabuena y Bienvenidos al Espectáculo «

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