Los cines españoles estrenan la película Rufus: La serpiente que no sabía nadar el 24 de julio de 2026. Endre Skandfer dirige esta adaptación tridimensional del clásico de la literatura nórdica creado por Tor Åge Bringsværd e Thore Hansen en los años setenta. La cinta es una coproducción entre Noruega (Maipo Film) y Bélgica (Atmosphere Media). Además, ha contado con equipos de trabajo en Kuala Lumpur, Bélgica, Trondheim y Toronto. Una fábula contemporánea sobre la superación de los miedos y el orgullo de ser diferente que llega distribuida por Vercine. Una joya de la animación europea que plantea cara al acoso escolar y reivindica la resiliencia como motor de transformación personal.

Transforma su debilidad en fortaleza
La película sigue a un joven reptil acuático que padece un miedo profundo al agua, elemento esencial para su supervivencia. Rufus no es el más valiente de su comunidad, sino un ser rechazado por sus propias limitaciones. Por ello, prefiere pasar tiempo solo porque realmente no encaja entre las serpientes marinas que habitan una isla secreta protegida por el humo mágico del Tío Ludovic.
Cuando ocurre un desastre y el Tío Ludovic pierde sus poderes para proteger la isla, llega el momento crucial para que el protagonista. Así, da un paso al frente y buscará salvar a su familia. La verdadera valentía de Rufus reside en que tiene terror al agua y, aun así, decide actuar cuando los demás lo necesitan, demostrando que el miedo no te hace débil sino que es el motor que te permite descubrir tu propia resiliencia.
La reinventación visual de los mitos nórdicos
El realizador noruego desentierra a un viejo conocido de las fábulas infantiles del norte para insuflarle una nueva vida plástica. Agita el imaginario de las leyendas escandinavas y sus seres de leyenda. El director defiende que la moraleja no es que debas ser siempre el perfecto valiente, sino que la verdadera fuerza surge de la colaboración entre los diferentes, demostrando que cada individuo tiene algo único que aportar cuando nos unimos.
Skandfer ha agradecido y potenciado el esfuerzo conjunto internacional: "Es un esfuerzo colectivo en el que colaboramos con equipos de Europa y todo el mundo, desde Kuala Lumpur y Bélgica, hasta Trondheim y Toronto, uniendo visiones muy diversas bajo una misma historia que celebra la diversidad y la inclusión." Una apuesta por la animación europea que compite en calidad con las grandes producciones internacionales.
La cinta viene avalada por su participación en SCHLiNGEL, el prestigioso festival enfocado en niños y jóvenes, donde además logró colarse en la lista de nominadas al premio a Mejor Película Internacional de Animación. Vercine distribuye esta joya de la animación en salas españolas a partir del 24 de julio, ofreciendo una alternativa de calidad para el público familiar que busca contenidos con valores y sensibilidad artística.
No te pierdas la película Rufus: La serpiente que no sabía nadar desde el 24 de julio en cines.
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