La conocida actriz Marta Aledo realiza su cuarto cortometraje como directora y segundo como guionista, bajo el título de Seattle. Una historia que se ambienta en el amor entre un piloto y una azafata. Esta obra audiovisual ha sido premiada en distintos festivales, entre los que figuran el prestigioso Festival de Cine de Málaga. En el festival de la ciudad andaluza se llevó el premio del Público al mejor cortometraje. Aledo consiguió llevarse en en el Festival de Cine de L’Alfàs del Pi, el premio al mejor guion.

Aledo es conocida en la industria española por su papel en la serie «Vis a vis», donde daba vida a Tere, una de las reclusas que acompañó a Maggie Civantos en cuatro temporadas. A lo largo de los años, se ha podido su intención y su trabajo también detrás de la cámara con títulos como: «Jingle», en 2015 o «Pichis» en 2009. Su debut en la dirección fue en 2007 con «Test».



Seattle

Crítica de Seattle

Ficha Técnica de Seattle

Título: Seattle
Título original:Seattle

Reparto:
Nuria Herrero (Amanda)
Antonio Galeano (Iván)
Lila Herranz (Silvia)
Daniel Díaz López (Dani)
Paco Manzanedo

Año: 2018
Duración: 20 min
País: España
Director: Marta Aledo
Guion: Marta Aledo
Fotografía: Ángel Yebra
Música: Antonio Galeano
Género: Drama romántico
Productora: ICAA, Movistar+ & Solita Films

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de Seattle

Sinopsis

Un azafato y una azafata se conocen y se enamoran, compaginando su historia de amor con su trabajo viajando por todo el mundo. Pero con el paso del tiempo, la relación se complica. (MOVISTAR+)



Marta Aledo
Foto de Solita Films

Amor en tiempos de vuelo

Marta Aledo crea un retrato de las relaciones personales de los trabajadores de vuelo en la piel de Iván y Amanda. El guion transporta al espectador en esta peculiar historia de amor, que va desarrollándose entre hoteles y ciudades. Una historia intensa, en la que comienza con una capa más superficial y en la que poco a poco, va profundizando hasta poder llegar a la reflexión de la complejidad de las relaciones humanas. Seattle no pretende aleccionar y llevar un discurso moralista de lo que está bien o está mal, sino hablar del carácter de las personas y el dolor de la pérdida. El engaño desde el punto de vista del infiel, sin justificarlo, pero sí mostrando las consecuencias de ello. Una muestra de cómo todos los comienzos son idílicos y lo simple se convierte en complicado. Nada es de color de rosa para siempre.

En tan solo veinte minutos, se permite dibujar a la perfección el contexto que acompaña a cada uno de los personajes. Él, en un matrimonio en el que ya no ama a su esposa, pero mantiene por sus hijos. Ella, madre soltera y con el apoyo de su madre, busca incansablemente el amor. Ambos se fusionan en una relación que dista mucho del concepto perfecto del noviazgo. Entre secretos y mentiras, que más tarde con una coherencia narrativa notable, se resuelve en un resultado más que satisfactorio. Sin embargo, peca, en algunos momentos, en volver a mostrarnos un poco el cliché del género del drama romántico y cae en el estereotipo de relación evocada a la desgracia. Por suerte, Aledo tiene un sello minimalista que capta la atención del espectador. Con tan sólo dos personajes, crea un universo del sentir interesante.

Seattle
Foto de Solita Films

Más allá del romanticismo

Nuria Herrero y Antonio Galeano son la pareja protagonista de Seattle. La química entre ambos parece no existir en las primeras escenas y se agradece no mostrar el nacimiento de su pasional relación basada en el sexo. Permite al espectador atajar a lo que realmente se quiere exponer: el amor y los sentimientos entre ellos. Esta, a primera vista, falta de química ayuda a dar credibilidad al desenlace y a cómo se forma la relación. Por lo cual, finalmente crea una relación verosímil. Un buen planteamiento para alejarlos de la pareja perfecta de pantalla. Las interpretaciones de ambos van de menos a más, terminando por un final en el que han sabido abrazar a su personaje y en sus rostros, se puede sentir lo que pasa por sus mentes. Un ejercicio actoral que muestra una evolución positiva.

Otro de los puntos a favor de este cortometraje es dar pinceladas sobre la dificultad de tomar decisiones. El personaje de Galeano se debate entre lo que siente, lo que debe de hacer y lo que hace. Aledo ha sabido crear esa contradicción emocional que da todavía más humanidad a su personaje. Lo mismo ocurre con la Amanda de Herrero, que se sume en la lucha constante de superación. Aunque no se toma mucho tiempo para llegar hasta el fondo, sí es cierto que “el efecto London” resume estas experiencias. Por lo tanto, se abraza a aceptar y querer esas imperfecciones que forman parte del ser persona. Se echa de menos cierta construcción más potente en los personajes, pero saben defenderse en la acción. Por último, un acierto total el recrear habitaciones de hotel, omitiendo así la necesidad de mostrar las ciudades que visitan. Una realidad de la vida aérea.

Seattle
Foto de Solita Films

Conclusión

Seattle es un cortometraje notable, pero que no termina de brillar en su totalidad. Presenta unos personajes que van evolucionando de una forma positiva y pese a caer en algún cliché del amor romántico, terminan teniendo sello propio. Unas interpretaciones que van de menos a más, que pese a su falta de química, terminan siendo verosímiles. Tal vez, ha faltado más potencia en los personajes, en la historia y menos minimalismo en la expresividad dramática de lo sucedido. Se echa en falta más garra.

Aún así, no se puede negar que el resultado funciona y el mensaje llega al público tras conocer los entresijos de sus protagonistas. Una historia de amor entre aviones, en el que romanticismo se desmitifica y la imperfección humana eleva la calidad del cortometraje. Podría haber sacado más jugo a esta idea, pero cumple su función a la perfección.

Guerreros

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