Desde Alemania llega The Collini Case; el cine de esta región no siempre encuentra lugar en todas las carteleras fuera de sus fronteras, por lo que algo debió hacer Marco Kreuzpaintner, su director, para que podamos disfrutar de esta. ¿Qué podemos esperar de este drama judicial? Estreno el 28 de febrero.



The Collini Case

Crítica de ‘The Collini Case’

Ficha Técnica

Título: The Collini Case
Título original: The Collini Case / Der Fall Collini

Reparto:
Elyas M’Barek (Caspar Leinen)
Alexandra Maria Lara (Johanna Meyer)
Franco Nero (Fabrizio Collini)
Heiner Lauterbach (Prof. Dr. Richard Mattinger)
Stefano Cassetti (Nicola Collini)
Manfred Zapatka (Hans Meyer)
Jannis Niewöhner (El joven Hans Meyer)
Rainer Bock (Senior Prosecutor Dr. Reimers)
Catrin Striebeck (Juez presidente)
Pia Stutzenstein (Nina)
Peter Prager (Father Leinen)
Hannes Wegener (Aicke)
Falk Rockstroh (Juez)

Año: 2019
Duración: 123 min.
País: Alemania
Director: Marco Kreuzpaintner
Guion: Robert Gold, Jens-Frederik Otto, Christian Zübert (Novela: Ferdinand von Schirach)
Fotografía: Jakub Bejnarowicz
Música: Ben Lukas Boysen
Género: Drama. Thriller
Distribuidor: —-

Filmaffinity

IMDB

Tráiler en versión original con subtítulos en inglés

Sinopsis de ‘The Collini Case’

Un abogado (M’Barek) decide llevar la defensa de un hombre al que se acusa de haber asesinado a un respetable hombre de negocios de avanzada edad. A medida que profundiza en la investigación del caso, el abogado destapa uno de los mayores escándalos judiciales de la historia de Alemania.



Los colines…

No tan bueno, no tan rompedor, no tan estilizado y no tan seductor: la vejez. Una cadera que se sale, las manchas en la piel, los fantasmas de los dientes o los temblores inservibles de unas manos doloridas. “Estás viejo ya”, dicen algunos cuando alguien comete un error. Y aun así nada es tan poco rompedor, estilizado o seductor como la paleta de colores de esta película. Se podrían escribir cuadernos sobre cómo el color anega el cine por décadas, la primera década de este milenio que nos ha tocado vivir llenaba el cine con amarillos, verdes y azules tan planos como insoportables.

El oro, el dorado, infecta casi todo plano en sus luces altas mientras que un verde vomitado cae sobre los tonos más oscuros. Una combinación propia de un tiempo que, afortunadamente, ya dejamos atrás, pero que de vez en cuando, en manos de coloristas o montadores o directores, todavía regresa como una criatura de cine no tan malo como este en cuanto a lo visual.

Esta tragedia sensorial no se olvida por medio de la narrativa de The Collini Case, que si bien no tiene, ni mucho menos, una mala historia, el cuentacuentos multicolor que lo narra se atropella, recupera frases que ya había dicho y se aturulla entre lo que sucede, lo que sucedió y lo que sucederá.

The Collini Case

…son mejores…

La historia logra generar interés y fascinación gracias al trabajo contenido y al mismo tiempo intenso de Franco Nero. Su personaje, asesino de un hombre de negocios con el que no parece tener relación, genera una sola pregunta que sostiene la trama. La cuestión, el clásico pero no tópico “¿por qué lo hizo?”, funciona durante prácticamente toda la película, hasta que se revela y solo nos queda… eso: la película, el resto, lo cinematográfico, lo ajeno a esta historia. A su favor hay que reconocer que refleja fielmente la jerga y funcionamiento del mundo de la abogacía; pues, por desgracia, Franco Nero no protagoniza la cinta sino que lo hace Elyas M’Barek, quien hace lo que puede con su personaje, ese abogado a veces adorable y a veces odioso; como su interpretación.

El uso de diversos flashbacks para mostrarnos lo que algún personaje acaba de contar es absolutamente burdo y falto de imaginación. Qué se puede decir de una película que comienza con un rótulo de una localización geográfica y una fecha —pues para qué molestarse en buscar modos más creativos de expresar esto al espectador— y acaba con un texto explicativo en pantalla. La trama, sin ser la más original o rompedora, merecía algo más que esto.

The Collini Case

…que esta película

Película de olvido, a la que solo se acudirá para ahogar penas en la primera taquilla que uno encuentre; claro que la auténtica tragedia empezará en la sala. No es complicado imaginar, en esta época que ya empieza a ser distópica, un cine dirigido por máquinas con el logo impreso de distintas productoras. The Collini Case se parece bastante a lo que hubiese realizado uno de estos aparatos si además de falta de alma tuviese algún circuito podrido y las pilas ya casi gastadas.

La producción sí parece interesada en lograr una película de mayor calidad pues The Collini Case cuenta con un gran número de localizaciones; también el trabajo de vestuario y maquillaje es fiel, piadoso, de calidad. Alexandra Maria Lara interpreta un papel secundario y realiza su labor con aptitud; hasta se echa de menos poder verla un mayor tiempo en pantalla. La actriz, que ya vimos en The Reader (El lector), Rush o El Hundimiento se enloda en esta película tras una racha bastante mediocre. Su personaje, que podría aportar algo interesante, solo lo hace tangencialmente y forma parte de los flashbacks más inútiles de toda la película.

Ferdinand von Schirach

Conclusión de ‘The Collini Case’

Las películas malas no son lo peor que el cine puede parir; esos fetos son las películas vagas. El cine malo tiene siempre coletazos de creatividad, de locura única y disfrutable; el cine vago quizá tenga una imagen de mayor calidad, con mayor estabilidad, con más localizaciones y mejor reparto, pero esto no importa si está al servicio de una imaginación muerta. The Collini Case, por desgracia, pertenece por méritos propios a la jarra de las películas vagas. Película de siesta. El entremés rancio que se queda en el plato. Ni por la honrilla, vaya.

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