The Coma (2020) es una película rusa que se adentra en el género de la fantasía, un género que no es demasiado prolífico en dicha cinematografía. De hecho, la película supone el debut en la dirección de Nikita Argunov, uno de los pocos productores del cine ruso de obras de cine fantástico, de poco éxito, como Guardianes (2017) o la un poco mejor valorada, Mafia: Survival Game (2016). La película contó con un presupuesto de 250 millones de rublos, que a pesar de la volatibilidad actual del rublo, podríamos orientar en algo más de unos tres millones de euros.



Crítica de ‘The Coma’

The Coma

Ficha Técnica

Título: The Coma
Título original: Koma

Reparto:
Rinal Mukhametov (Víctor, el arquitecto
Lyubov Aksenova (Flai)
Anton Pampushnyy (Fantom)
Milos Bikovic (El astrónomo)
Constantin Labronenko (Yan)
Polina Kuzminskaya(Spirit)

Vilen Bavichev (Tank)
Rostislav Gulvis (Gnom)
Albert Kovrobsky (Alba)

Año: 2020
País: Rusia
Duración: 111 minutos
Director: Nikita Argunov
Guion: Nikita Argunov, Timofei Dekin, Aleksey Gravitskiy
Fotografía: Sergey Dyshuk
Música: Ilia Andrus
Género:  Ciencia ficción. Fantasía
Distribuidor: Planet Inform

Filmaffinity

IMBD

Tráiler de ‘The Coma’

Sinopsis de ‘The Coma’

The Coma nos presenta a Victor, interpretado por Rinal Mukhametov. Es un arquitecto que se queda en coma después de un accidente de tráfico. Despierta en un extraño mundo que no corresponde con las leyes de la lógica. Además descubre que en este nuevo mundo habitan unas criaturas de negro que pueden destruirle. Para luchar contra ellas, deberá unirse a un grupo de personas que también están en coma…



El coma como sueño

The Coma no se anda con rodeos y a los pocos minutos de empezar ya denota su calidad de exploit de Origen, de Nolan. Se nos presenta a un personaje protagonista, interpretado por Rinal Mukhametov, que ha caído en un profundo coma. Lo que se refleja en la pantalla es precisamente la lucha de una persona en coma interior, en realidad una mera excusa para presentar un mundo muy parecido al que ya comentábamos. A esto se le pueden añadir otras referencias temáticas, puesto que en el mundo del coma hay también la búsqueda de un elegido que será capaz de liberar al mundo, y gente que tiene capacidades especiales, algo que nos evoca a la saga de Matrix.

Poco después, nuestro protagonista es recogido por un grupo de personajes que también se encuentra en esta misma situación de coma, y que han creado una pequeña comunidad. Un elemento recurrente en el cine postapocalíptico. Por otro lado, la película simplifica el argumento presentando a los «malos», una especie de bichos negros que devoran a las personas.

The Coma

Estética Nolaniana

The Coma puede recordar en numerosos aspectos al filme de Christopher Nolan, Origen, en el uso visual de algunas imágenes. Como en aquella película, gran parte de lo que vemos es una deformación onírica de la realidad. En términos estéticos, la película juega constantemente a mostrarnos ciudades o edificios que se encuentran doblados, o que no respetan las leyes de la gravedad, de igual manera que sucedía en algunas de las secuencias más icónicas de la película de Nolan.

Dicho esto, y a teniendo también en cuenta que toda la película está hecha utilizando recursos digitales, lo cierto es que la película es realmente impactante. Sin duda, lo mejor para disfrutar la película es dejar de lado el argumento tan poco trabajado y dejarse absorber por el impacto visual de The Coma, y las soluciones que este presenta. Se da una gran importancia a las arquitecturas imposibles, algo que en realidad entronca también con el artista neerlandés M.C Escher, quien fue el pionero en elaborar construcciones que el cerebro era incapaz de procesar por ser solo posibles en un plano teórico.

The Coma

Un salvapantallas sin emoción

Así pues, The Coma es un salvapantallas, donde al igual que sucedía en muchas películas de explotación italianas, lo importante no es lo que cuenta, sino como lo cuenta. Los protagonistas están esbozados de manera un tanto arquetípica, aunque por lo menos se pueden diferenciar unos de otros. Para rellenar metraje nos encontramos con varias subtramas, entre las que se incluyen, como no podía ser de otra manera, una relación (triángulo) amoroso.

De hecho, volviendo a citar a Italia, la película puede recordarnos también a muchas películas del género postapocalíptico, que se hicieron popular en los años ochenta, como 1990: Los Guerreros del Bronx, de Enzo G. Castellari o Los Nuevos bárbaros, del mismo cineasta, en cuanto al concepto de buscar soluciones originales frente como lidiar con un género al que existe poca tradición.

Koma

Luces, cámara y acción

The Coma también sustenta gran parte de su metraje en las secuencias de acción, que si bien no demuestran una gran pericia en cuanto a términos de puesta en escena, puesto que están resuelta la mayoría de las veces de la misma manera, por lo menos en cuanto a diseño si resultan refrescantes, por tenerse que amoldar la acción al mundo que está diseñando. Así vemos cosas interesantes como soldados teniendo que disparar desde ángulos imposibles, o algunas escenas de acción que demuestran cierta originalidad.

Koma

Conclusión

The Coma toca géneros que hasta ahora parecían totalmente vetados a la cinematografía rusa, que empiezan a dar sus frutos después de años de fracasos. Seguramente, el aspecto visual ya está al mismo nivel que otras producciones de Hollywood, si bien el guion de estas películas sigue siendo claramente deficitario.

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2 COMENTARIOS

    • Saludos Andrés. Desafortunadamente de manera legal creo que solo puede verse en plataformas rusas digitales como IVI. Sin embargo, buceando por internet se puede encontrar uno de todo…

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