Nominado tres veces al Premio Goya, el primer largometraje de ficción de Toni Bestard fue El perfecto desconocido (2012), protagonizado por el actor irlandés Colm Meaney; participó en festivales como la Seminci, Busan Film Festival, Shanghai Film Festival, Palm Springs Film Festival o Galway Film Fleadh, entre otros. En el año 2015 estrenó su siguiente película, el largometraje documental I Am Your Father, codirigido junto a Marcos Cabotá, que se estrenó en Festival de Sitges y fue nominado al Premio Goya al Mejor Largometraje Documental, además de distribuirse mundialmente a través de Netflix. Pullman es su tercer largometraje.

El origen de Pullman es el cortometraje titulado “El viaje” (2002), en el que se retrataba un momento de la vida de dos niños del extrarradio madrileño.

Toni Bestard
Foto de Toni Bestard en la presentación de «Pullman» (Jaume Morey)

Fue el tercer corto profesional de Toni Bestard y su primera colaboración con el guionista Arturo Ruiz Serrano (con el que ha seguido trabajando asiduamente hasta día de hoy). Aunque fuera su tercer cortometraje, realmente fue el primero en el que Bestard gozó de libertad creativa y este se tradujo en más de 40 premios en los mejores festivales de España y del mundo.

Al igual que en el corto, en Pullman es tan importante lo que no vemos como lo que es evidente en el transcurso de la aventura de estos dos niños, ahora enmarcados en un lugar tan turístico como Mallorca.

En Pullman se habla de amistad, de inmigración, de familia, de religión, de la muerte… Temas universales pero contados a través de la inocente mirada de dos niños que viven en la trastienda del paraíso. Aquí nuestra entrevista con Toni Bestard.

Entrevista a Toni Bestard

Foto de «Pullman» (Filmin)

Sabrina Odoguardio/Cinemagavia: Hola Toni Bestard, ¿cómo estás?

Toni Bestard: Bien, bien muy bien. ¿Cómo llevas el confinamiento?

S.O./CG: Aquí, trabajando de casa. ¿Tú?

T.B.: Igual.

S.O./CG: Antes de entrevistarte estuve viendo cosas tuyas en tu canal de YouTube y Vimeo, varios cortos y unos documentales. El que más me gustó fue el documental “El sueño efímero” (para ver completo en YouTube), precioso.

Altamente recomendable “El sueño efímero” es un cortometraje documental sobre los pintores que pintaban los grandes carteles de cine en España. Oficio perdido completamente.  

T.B.: Gracias. Ah, qué bueno. Pues sí, es un trabajo del que estoy muy contento. Como ves, hago documentales y algún que otro corto, mucho homenaje al cine. De momento, en cortos y documentales, quizás algún día me atreva con un largo. Y me atreva a hacer una especie de “Noche americana” como Truffaut.

S.O./CG: Está buenísimo, porque trabajos como este que realizaste, para las nuevas generaciones son importantísimos, si no los rescatas en una película, no se conocen…

T.B.: Son oficios olvidados completamente y perdidos en la memoria. Por eso tenía intención antes de que se murieran algunos de  los pintores de retratar esa historia.

Toni Bestard
Foto de Toni Bestard con los protagonistas de «Pullman» (Filmin)

La llegada a ‘Pullman’

S.O./CG: Felicitaciones por “El sueño efímero” y por Pullman que se estrena este 24 de abril en Filmin . Pullman está basada en un cortometraje tuyo que se llama “El viaje” del año 2002. ¿Por qué después de casi 18 años, surge la idea de hacer una película? ¿Por qué ahora y no antes?

T.B.: Yo sentí la necesidad durante varios años de volver a esa historia. Es un cortometraje que me marcó mucho en su momento, fue mi primer corto y creo que tuvo un cierto recorrido. Funcionó muy bien en festivales y ganó un montón de premios. En esa época yo vivía en Madrid y retrate a dos niños del 2002.

Yo soy de Mallorca y vivo Mallorca, ahora en el 2020 el contexto es otro, los niños  son muy distintos. Yo soy distinto.  Ahora tengo una hija, cuando empecé a escribir el guión, mi hija tenía once años. Ahora ya tiene trece. Hice un corto en el año 2002 y ahora una película en el año 2020. Hoy me quería aproximar más a ese mundo, me quedé con cosas que contar.

El corto duraba sólo 9 minutos, era muy cortito. Era una pequeña escena. Y la película final cuenta mucho más cosas. No solamente lo que ocurre en el corto. Tenía esa necesidad de expandir ese universo que había planteado desde el cortometraje, pero llevarlo a la actualidad y llevarlo a un lugar como Mallorca, especialmente en estos apartamentos Pullman a los que hace referencia el título. 

Foto de «Pullman» (Filmin)

El viaje iniciático de Toni Bestard

S.O./CG: Me encantó cómo empiezas la película y cómo la terminas con los planos desde el auto y la moto, filmando los restaurantes y los centros comerciales, como si estuviera filmando un niño desde la parte de atrás de un auto, un mundo del cual están alejados y ven pasar.

T.B.: Como la película cuenta este viaje iniciático, quería que tuviese un poco una estructura circular,  que empezará con un viaje, con un movimiento, y terminara este viaje con un recorrido, con los niños  por esos lugares y personajes.

Me parece interesante tu visión, en este caso, cuando me dices esta idea del niño que lo graba todo desde la lejanía y precisamente aquí, lo que quería, era eso. Enfrentar a esos niños a esa mirada infantil, sin prejuicios, con temas muy adultos. Y con personajes que no suelen estar relacionados con el mundo infantil, pero que existen y están alli.

De alguna manera ese viaje final en la moto, es curioso porque lo rodé al final, no estaba incluido en el guión. Mientras rodaba la película, pensé: esta película necesito terminarla con una vuelta a casa, pero siendo una especie como de vuelta de rebobinar y volver a un punto de inicio y ver por donde hemos pasado. Como acto reflexivo, incluso por parte de los niños. Foto de Isaac Bu

Y esa aventura de subirse a la moto, que es una tontería, pero de niño dices: me subo una moto, me pongo el casco y lo veo todo con otros ojos. Es curioso, porque esa escena se rodó fuera de guion. Decidí rodarla para ver cómo cerraba esta historia.

Toni Bestard
Foto de Isaac Bu

Influencias

S.O./CG: A la hora de pensar una película, ¿tienes una biblia de películas o de directores antes de empezar a escribir o rodar? ¿Qué películas o cineastas son recurrentes en ti para crear?

T.B.: Intento y eso es cierto, intento no pensar nunca en un estilo cinematográfico.  Yo creo que cada película me pide una cosa distinta. Evidentemente, hay cineastas que te influyen y películas que te influyen. Películas que he visto fuera del contexto de su año, tan antiguas, antes de que yo naciera, como «Matar a un ruiseñor» (1962) de Robert Mulligan. Incluso «La noche del cazador» (1955) de Charles Laughton.  Son pelis que me encantan.

Incluso en «El viaje» que es un corto rodado en blanco y negro, se nota mucho más la influencia de esas dos películas. Es curioso, porque justo cuando acabamos el guión con Arturo Ruiz, se estrenó “The Florida Projet” (2018) es una película americana independiente protagonizada por William Dafoe, que habla de la historia de dos niños que viven en unos apartamentos en la parte de atrás de Disneylandia, en la Florida y es un poco lo que estamos contando.

De repente, le dije: «Arturo, es lo mismo que el que estamos contando en la peli…» y me pareció maravillosa. Supongo que son muchos los factores que influyen, muchas son las películas pero que te digo, no soy consciente. Pero, en términos generales, intento llevarme por el guion y por la historia. 

Foto de «Pullman» (Filmin)

La tecnología en Toni Bestard

S.O./CG: Es muy interesante el tiempo que les das a Daren y Nadia, con la tecnología. Daren usa muy poco el móvil. Y Nadia solo la tele, que cuándo prende, ve la noticia de una persona que cayó de un balcón y murió. Es muy poco el tiempo que le dedicas a la tecnología en pantalla y eso está buenísimo.

T.B.: Bueno, eso es balconing. Es típico de aquí de Mallorca. Hay muchos casos de balcón y cada año. Es una referencia real. Cada año, no sé por qué razón, mueren varios turistas que se caen de balcones. Borrachos… típico de los hoteles de Mallorca.

Es una especie de plaga que vivimos en la isla. Quería hablar de eso, incluso Daren, se encuentra con un caso real, cuando está buscando a la niña. Eso ocurre, realmente en Mallorca. Es muy habitual.

Toni Bestard
Foto de Atresmedia

El uso positivo de la tecnología

S.O./CG: Daren el niño, utiliza el teléfono para ir en busca de una luz que ve sólo él, que es un faro. El utilizar la tecnología para algo positivo.

T.B.: Es verdad que la gente joven, incluso los niños jóvenes están completamente pendientes del móvil, es una dependencia obsesiva. Y lo veo de primera mano. Gracias a Dios, mi hija no está tan dependiente como otros niños, pero está dependiente, al  fin y al cabo. 

Fíjate, en el año 2002 esos niños no tenían móviles, eran niños completamente distintos, pero si tenía que introducir de alguna manera, este concepto, que el móvil está muy presente. La niña tenía cierta lógica que no lo utilizará porque es un poco más pequeña. Pero en cambio, la hermana mayor está completamente pegada al móvil y su madre le marca en varias ocasiones que deje el móvil.

Yo creo que la niña es la inocencia, es mucho más pura. No está contaminada. Ella lo que necesita es un amigo, quiere jugar, quiere vivir una aventura. El niño está más obsesionado con esas pequeñas cosas y utiliza los medios móviles de comunicación, para llegar de una manera más rápida. La nena no se plantea nada de eso, se embarca en la aventura sin saber a dónde va. O sea: ¿A dónde vamos? ¡Yo me apunto!  Quería buscar un poco ese contraste.

Foto de «Pullman» (Filmin)

El desarrollo de Toni Bestard

S.O./CG: Es muy interesante cómo lo mostraste. Porque al fin y al cabo, es lo que aleja a los niños y a los jóvenes de la televisión, mostrándoles información que ellos no quieren ni necesitan.

T.B.: No quieren, exacto.

S.O./CG: El cortometraje en el cual está basado la película, ¿Eran dos nenes? ¿O una niña y un nene, como esta película?

T.B.: No, en este caso eran dos niños en el cortometraje. Dos niños del extrarradio de Madrid. De también de 11 y 12 años. Entonces se encontraban con un yonki. Todo esto en la película, pude desarrollarlo más. Cosas de sus vidas, de sus backgrounds. En el caso del corto, no. Eran dos niños. En la película, Pullman decidí fueran un niño y una niña.

Toni Bestard
Foto de Diario de Mallorca

La lucha entre culturas

S.O./CG: ¿Decidiste que fueran un niño y una niña porque tenías los actores o por qué querías abarcar un poco más de otros temas?

T.B.: Quería abarcar un poco más. Por un lado, me gustaba mucho más el contraste entre las dos culturas. Ellos viven casi puerta con puerta y no se relacionan. Son dos culturas muy diferentes, como puede ser una familia de inmigrantes africanos y una familia de migrantes de Europa del este.

Pero, curiosamente, los niños ya no son emigrantes, los niños han nacido en la isla, en España; son españoles, hablan español perfectamente casi sin acento prácticamente, es decir, ellos ya se han criado en una cultura nueva.

Yo creo que particularmente los Pullman, son cómo una especie de torre de Babel, con muchas culturas. Y eso es cierto y es real, hay muchas diferencias de cultura, hay mucha multiculturalidad en el propio edificio, pero posiblemente, lo que rechaza el niño de la niña en el inicio de la película, es la edad y el sexo, no su cultura.

Él no está para jugar con niñas, él quiere jugar al fútbol, con los amigos del patio, que de alguna manera le ningunean… Entonces la niña insiste, insiste, hasta que la niña se cuela en su vida. Por eso pensé que funcionaba mejor un personaje femenino.

Foto de «Pullman» (Filmin)

Toni Bernard y el turismo en Mallorca

S.O./CG: En los títulos finales aparecen postales antiguas publicitando a Mallorca, la isla.

T.B.: Son de los años sesenta y setenta esas postales. En Mallorca hemos vivido del turismo desde los años cincuenta prácticamente. La Isla, era una isla evidentemente agrícola y a partir de los cincuenta ya se abrió al mundo. Imagínate en los años sesenta era un lugar ideal de vacaciones y lo sigues siendo.

Había mucho turismo británico, mucho turismo sueco. Era un lugar muy abierto. En comparación con otros lugares de España, que aún estaban en la época franquista entonces, siempre fue un lugar muy abierto. Entonces el turismo fue y ha sido parte de de todo eso. La verdad que quería mostrar en esas postales, un poco ese contraste.

Muchas de esas familias que hoy viven esos apartamentos Pullman también vinieron a Mallorca, en busca de del sueño de formar una familia, de tener un trabajo. Porque la imagen de afuera de Mallorca es: en Mallorca hay trabajo, en Mallorca hay mucho turismo, hay mucho dinero, pero a veces cuidado con eso… porque a veces es un arma de doble filo, y acabas trabajando de una manera precaria, con sueldos precarios.

Siempre hay un submundo, que está ahí muy presente y que tienes que ir con cuidado de no caer en él.

Toni Bestard
Foto de Toni Bestard con los protagonistas de «Pullman» (Filmin)

El escenario de ‘Pullman’

S.O./CG: ¿Siempre fueron departamentos o fue un hotel, Pullman? Porque al final de la película, en una de las postales, aparece como un hotel  muy iluminado.

T.B.: Fue un hotel, y un hotel de lujo, además. Es decir, ese es el gran contraste. Fueron unos apartamentos turísticos: más que hotel, de cierto lujo, había una sala de fiesta. Me contaron incluso, que vino Julio Iglesias, una vez en los años setenta.

El tema es que fue degradándose hasta convertirse en una especie de edificio colmena y de los años noventa hasta hace unos años, era un foco importante de noticias sobre temas de delincuencia. Era un sitio donde te recomendaban no ir. Luego, cambió un poco en los últimos años. Le lavaron un poco la cara, hay un núcleo importante de familias de inmigrantes, y ese gran contraste, también me pareció fascinante.

También, que está justo a 600 metros del Palacio de Marivent, qué es donde residen los reyes en verano. Es un palacio muy bello, con unos jardines… pero claro, tu vas por la calle principal y los apartamentos Pullman no se ven, pero en cambio, si se ve el Palacio desde los Pullman.

La imagen de la opulencia y a tan pocos metros, la marginalidad. Eso me interesaba mucho mostrar. El tema de los reyes y del palacio está muy presente en la película, porque en ese barrio se habla mucho de los reyes. Yo hablé con gente del barrio, preguntándoles: ¿Los viste pasar alguna vez? No, te dicen, nunca los he visto salir por la puerta.

Foto de «Pullman» (Filmin)

Proyectos de Toni Bestard

S.O./CG: ¿Qué proyectos tienes, luego de Pullman, y la COVID-19, entre nosotros?

T.B.: Ahora mismo estaba, antes de la pandemia, preparando una mini serie de dos capítulos para la televisión balear autonómica, que lleva años interesada en que haga algo para ellos. Había surgido un proyecto muy interesante, y surgirá, porque ya estaba todo preparado, no sé lo que pasará, no sé cuándo lo vamos a rodar, porque dependemos un poco de los tiempos que se está manejando con esto de la pandemia…

Luego, tengo dos proyectos, que me gustaría afrontar, uno de ellos especialmente que llevo unos años,  y otro, es una peli muy distinta Pullman, es una comedia con un sello de autor, muy especial, que me gustaría afrontar enseguida que todo esto pase.

Pero bueno de momento, la mini serie en la primera cosa que está a punto de salir, que dependerá de la pandemia. 

Toni Bestard
Foto de Toni Bestard en los Premios Fugaz 2019 (Premios Fugaz)

Nuevas formas de hacer cine

S.O./CG: Las nuevas formas de hacer cine y las plataformas. ¿Qué opinión te merece este cambio que está sufriendo el cine y que, cada vez, está alejando a más gente de las pantallas de cine?

T.B.: Bueno, ya estaba ocurriendo de alguna manera. Yo soy un gran partidario del estreno en cines, es más espero que Pullman después del estreno en Filmin este 24 de abril,  pueda dar el salto al cine.

Me gustaría estrenarla en Mallorca, algún cine en Madrid, en Barcelona, yo soy un gran defensor de las salas de cine, pero es cierto que hay que pensar en una remodelación de todo esto y una reformulación de las formas de distribución.

Nosotros hemos podido adelantar muchas películas porque éramos pequeños e independientes, pero hay otras películas, que tienen los contratos y compromisos comerciales,  que les imposibilita el estreno en plataforma o tienen que esperar a que pase la pandemia para estrenar en cines. 

Yo creo que esto hará que de alguna manera, se replanteen las nuevas formas y que convivan a la vez, tanto plataformas, como cines. Yo creo que los que queramos ver las películas en el cine, seguiremos yendo al cine, pero por qué dejar esa otra ventana o tener que esperar tanto, para esa otra ventana, que también va a abrir la puerta o la ventana a espectadores, llegaremos a que todas las ventanas convivan juntas a la vez.

Foto de «Pullman» (Filmin)

La motivación de Toni Bestard

S.O./CG: Hay que motivar a las nuevas generaciones a que se muevan y vayan al cine.

T.B.: Pero, también hay que ser realistas y entender, que más en situaciones como estas, las que precisamente estamos viendo, que la gente gracias a que tiene esas plataformas, gracias a que puede ver series, películas, lo está llevando un poco mejor, lo está ayudando a que lo lleven un poquito mejor.

Y hay que creer en eso, en qué tenemos que seguir sobre todos nosotros, creando contenidos para que puedan ser consumidos, sea a través de plataforma, o en una sala de cine.

Toni Bestard
Foto de Toni Bestard en el Mallorca International Film Festival 2019

Nuevas tecnologías y el tiempo real que les dedicamos

S.O./CG: La última pregunta está relacionada con el documental que realizaste “El sueño efímero”. El póster de una película es muy importante, comunica en una foto, de qué va la película. Hoy un póster se pasa con la punta del dedo, rápidamente, a veces sin mirar siquiera, un segundo. Hay que pararse y explicarles a las nuevas generaciones que un póster, tanto como una película, son una obra de arte. ¿Está bien?

T.B.: A ver, yo creo que es nuestra obligación, pararnos y explicarlo. Yo lo hago con mi hija. Intento pararme y explicarle. La verdad es que tenido mucha suerte, porque me ha salido muy cinéfila. Encontré que el otro día, se vio «Psicosis», «Vértigo» y otra de Hitchcock… Y yo le dije: «Pero, ¿te han gustado? ¿Te han entretenido?» y me dijo: «Sí, sí, me han gustado». Y yo digo: «Pero, qué raro. Porque están acostumbrados a un ritmo de imágenes…». Pero es un caso especial.

Tengo muchos alumnos, yo soy profesor de audiovisuales, tengo alumnos que vienen con dieciseis años a la escuela de cine y quieren ser youtubers. Ese es su objetivo principal. Ya te puedes imaginar la frustración de uno, cuando tiene que explicarles quién era Hitchcock quién es Luis Buñuel, cuando ellos, en su cabeza solo tiene a Rubius o a uno de estos.

Pero hay que pararse, hay que pararse a explicarle las cosas. Difícil es cambiarles, posiblemente. Aún somos una generación, la nuestra, bueno no sé la edad que tienes.

Foto de «Pullman» (Filmin)

La generación de Toni Bestard

S.O./CG: Treinta y ocho.

T.B.: Yo tengo cuarenta y seis, un poquito mayor más que tú. Entre los treinta y cinco  y cuarenta. Tenemos, aún, esa experiencia vivida más romántica, de disfrutar de esas pequeñas cosas. Hice un documental de los carteles, porque me fascinaba desde pequeño. Pararme, delante del cine, claro, que en esa época no teníamos tablets donde mirar los tráilers…

Miraba los posters, no sabías nada de la película,  lo único que te atraía era ese impresionante cartel. Y un día descubrí que había un señor que los pintaba y digo no puede ser, no.

Me atraía a mí, ahora a ellos les atrae esto que les atrae. Tenemos que ver la forma inteligentemente, que utilicemos estos nuevos formatos. Los carteles de cine en las fachadas, eso ya no volverá. Eso es inevitable y otras cosas no volverán. Pero quizás está bien recordarles y hacerles parar un momentito y decirles: «Oye chico, esto existió y antes era así».

Lo importante es que sepas que existió, tenéis vuestra propia forma de de ver las cosas, vuestro ritmo, pero pensar que esto, era de otra manera. Yo creo que no cuesta nada pararse y explicar. Pero inevitablemente será difícil cambiar.

Toni Bestard
Foto de Mallorca Diario

La crisis del arte

S.O./CG: Es importante que sepan que todo tiene un tiempo de realización. A mí lo que me asustes cómo pasan las fotos de los pósters y no ven como una obra de arte ni el póster ni la película. Con un tiempo que quizás podría mirarlo en un cuadro una escultura que es algo que está fijo y que tiene otro tiempo de visualización.

T.B.: Hay que afrontar la realidad. Igualmente yo creo, y es algo que estuve reflexionando estos días y al final de todo esto que estamos viviendo, algo positivo acabaremos sacando en relación a nuestros hijos, en relación a los jóvenes.

Yo creo que han aprendido más en este mes, cosas que no habían aprendido nunca. Como la solidaridad la convivencia, la familia. Cosas que estaban completamente fuera de su lugar. Y de repente, han tenido que entender y aprender una serie de conceptos muy humanos.

De alguna manera esto, que está sucediendo, los va a marcar en el futuro. Pero espero que esa marca, sea positiva. Que no sea negativa, que les haga reflexionar y a la larga tengamos una generación decente, que ha vivido una cosa cómo está.

Creo que nuestros abuelos son gente excepcional, porque vieron cosas que nosotros no vivimos. Vivir en una guerra.  Aquí en España vivieron situaciones muy complejas, y eso los ha llevado a ser de una manera, y gracias a ellos, nosotros somos así.

Entonces posiblemente, las generaciones niños y jóvenes de ahora, serán unos adultos yo creo, mucho mejores que nosotros, sinceramente.

S.O./CG: Opino lo mismo.

Puedes leer la crítica de Pullman, dirigido por Toni Bestard, pulsando aquí.

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