Evolución de los viajes en el tiempo en el cine

La historia del cine nos ha regalado grandes relatos sobre los viajes en el tiempo. Todos hemos fantaseado con la idea de visitar otros momentos de la historia, volver a revivir un recuerdo… Inaugurando nuestra sección de Monográficos de cine, vamos a analizar este género a través de tres películas de éxito: Regreso al Futuro (1985, Robert Zemeckis), Donnie Darko (2001, Richard Kelly) y El Efecto Mariposa (2004, Eric Bress). A modo de guía de viaje, os invitamos a conocer la evolución de los viajes en el tiempo en el cine. Ya os avisamos: son adictivos.

Evolución de los viajes en el tiempo en el cine

Motivos para viajar

Cuando pensamos en estas aventuras pocas veces nos interrogamos sobre los motivos para hacer un viaje en el tiempo. Hiro Nakamura de la serie Héroes decía la maravillosa frase “salva a la animadora, salva el mundo”. El amor, ése leit motiv tan utilizado en la narrativa clásica, es uno de los motores principales en las historias de los viajes en el tiempo.

Allá por 1985, Marty McFly, un chico de California, decide acompañar al científico Doc en un viaje al pasado. Una serie de acontecimientos provocan que este viaje altere el presente y ponga en peligro el futuro. Marty acabará tendrá que salvar la relación de sus padres, haciendo que acaben juntos y evitando que su madre caiga en las garras de Biff.

En California también, tres años después, un joven llamado Donnie Darko despierta tras un sueño revelador en una pista de golf: el mundo se va a acabar en 28 días, 6 horas, 42 minutos y 12 segundos. Donnie terminará comprendiendo que la única manera de salvar a todos, incluida su novia Gretchen, es viajar en el tiempo y cambiar los acontecimientos sucedidos el día que el motor de un avión cae en su casa.

Ya en los 2000, también en EE.UU., Evan Treborn descubre que puede viajar en el tiempo a través de sus recuerdos. De este modo, Evan irá modificando diferentes acontecimientos de su vida y la de los que le rodean para salvar a Kayleigh, el amor de su vida.

Hacemos el equipaje

Las películas que hablan de viajes en el tiempo se apoyan en la literatura de ciencia ficción, pero también en estudios de física y otras ciencias. A pesar de que cuando vemos películas de ficción realizamos un ejercicio de suspensión de la incredulidad, cuanto más real resulta una historia más fácil nos resulta implicarnos con la misma.

Por eso, en todas estos films siempre vamos a encontrar una explicación que apoye estos viajes en el tiempo. Desde la Filosofía de los viajes en el tiempo de Roberta Sparrow que el profesor de física enseña a Donnie para explicarle el funcionamiento de los agujeros de gusano, hasta los cálculos físico-matemáticos de Doc.

Es El efecto Mariposa la que se desliga un poco de esta tendencia sin apoyarse tanto en una explicación científica y atribuyendo la posibilidad del viaje en el tiempo a través de los recuerdos a una especie de don/maldición heredada.

¿Quién puede viajar?

De modo análogo a los libros de “elije tu propia aventura”, las películas de viajes en el tiempo nos invitan a sentirnos parte de la historia. Sus protagonistas tienen características que nos hacen empatizar con ellos: sencillos, de origen humilde, carácter reservado, inteligentes. Ninguno encajaría en el arquetipo de superhéroe y sin embargo, todos ellos acaban siéndolo al final. Y cuando lo consiguen, nosotros, como espectadores, sentimos que esa victoria es un poco nuestra y también queremos viajar en el tiempo.

El paso de los años unido a Las nuevas tendencias en la construcción de personajes, han otorgado a los protagonistas de estos relatos rasgos como la posibilidad de que cometan errores, que no siempre sean buenas personas, que actúen impulsivamente… En suma, ha hecho que estos personajes sean más humanos.

Aunque Marty Mcfly a lo largo de la saga Regreso al Futuro se vio tentado ante la posibilidad de sacar provecho de los viajes en el tiempo, nunca llevó sus acciones muy lejos; sabía que estaba mal y Doc le hizo ver las terribles consecuencias que esto podría traer.

Donnie Darko, en cambio, va a romper radicalmente con esto. Sus actos de rebeldía, en muchas ocasiones auspiciados por Frank, van a explicarnos que a veces es necesario romper las reglas en pos de un futuro mejor.

Evan Treborn en El Efecto Mariposa llevará esto más allá, llegando a poner en peligro su integridad física en numerosas ocasiones para conseguir una vida mejor para él, sus amigos y el amor de su vida.

Al final, nos encontramos con una evolución de ese chico joven del que hablábamos al principio de este punto, adaptada al momento en el que tiene lugar cada película, pero también a la demanda del espectador.

Regreso al futuro: humor cortesía de  Robert Zemeckis

Aunque como ya hemos visto, las tres películas comparten ciertas similitudes, su tratamiento, su argumento y su estilo son bastante diferentes. A pesar de ello, todas tienen algo que las hace únicas, un encanto especial.

Así, en Regreso al Futuro vamos a encontrar las señas de identidad del cine de Zemeckis: humor por bandera perfectamente integrado en una comedia de viajes en el tiempo. Robert Zemeckis obtuvo la gloria con esta trilogía y supo otorgarle un sello propio que iría desarrollando en trabajos posteriores.

En el caso de Regreso al Futuro, si tenemos que señalar un momento álgido del film, nos quedamos con la escena del baile, en la que Marty Mcfly lleva a los años 50 el rock and roll con la canción Johnny B. Goode con chiste referencial a Chuck Berry incluido. La escena tuvo tanto éxito, que la recuperaría para la trama de la secuela.

Donnie Darko: viajes en el tiempo Low Cost

Al contrario que Regreso al Futuro, Donnie Darko no fue un éxito en taquilla. Su estreno se vio ensombrecido por los atentados del 11S y pasó rápidamente a la venta en DVD y VHS. Fue entonces cuando alcanzó el estatus de película de culto y comenzó a convertirse en un fenómeno de masas.

Así, el primer largometraje de Richard Kelly nos enseñó que era posible realizar una producción con un presupuesto limitado. En Donnie Darko vemos como la magia del género reside en la narrativa y los personajes, no en efectos especiales.

Son el montaje al estilo videoclip, y su narrativa circular los que dotan a la película de un carácter propio. Para muestra, esta escena que perfectamente podría servir como vídeo del grupo Tears for fears.

El efecto mariposa: El éxito de diseñar tu propio destino

En 2004, y tras dar vueltas por diferentes estudios, Ashston Kutcher decidió apostar por el trabajo de Eric Bress. No se equivocó. La película fue un éxito en taquilla que en su primera semana logró recuperar la inversión realizada.

El Efecto Mariposa también apuesta por la narrativa circular, pero realiza giros argumentales cada vez que Evan altera sus recuerdos. Esta complejidad se compensa con pocos personajes y acontecimientos muy marcados que hacen posible seguir la trama con cierta facilidad.

La  historia de Evan, capaz de cambiar los acontecimientos más trágicos de su vida era la historia que muchos necesitaban. Por eso  El Efecto Mariposa encontró  un  apoyo entre los espectadores.

¿Y tú? ¿Viajas?

Como hemos visto a lo largo de este monográfico, el cine nos ha ido ofreciendo diferentes propuestas dentro de la temática de los viajes en el tiempo, que, sin embargo, han sabido mantener la esencia que en 1985 propuso Regreso al Futuro. ¿Cuál creéis que es el futuro de este tipo de cine? ¿Os gustaría una renovación del género?

Cinéfila, seriéfila y fotógrafa. Apasionada de las historias que se cuentan a través de imágenes.

Diana González Prieto

Cinéfila, seriéfila y fotógrafa. Apasionada de las historias que se cuentan a través de imágenes.

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