Viento de Libertad es una de esas películas bajo la etiqueta «basado en hechos reales». Esta producción alemana llega a nuestra cartelera avalada por dos nominaciones a los Premios del Cine Alemán (2018) a la mejor banda sonora y al mejor diseño de sonido. ¿Es una película solvente con el espectador? Estreno 6 de septiembre.



Viento de Libertad

Crítica de ‘Viento de Libertad’

Ficha Técnica

Título: Viento de Libertad
Título original: Balloon

Reparto:
Friedrich Mücke (Peter)
Karoline Schuch (Doris)
David Kross (Günter)
Alicia von Rittberg (Petra)

Año: 2018
Duración: 120 min.
País: Alemania
Director: Michael Herbig
Guion: Kit Hopkins, Thilo Röscheisen
Fotografía: Torsten Breuer
Música: Ralf Wengenmayr
Género: Thriller. Drama
Distribuidor:  Avalon Distribución Audiovisual

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘Viento de Libertad’

Sinopsis de ‘Viento de Libertad’

1979, Alemania Oriental durante el apogeo de la Guerra Fría. Dos familias corrientes anhelan en secreto la libertad, mientras planean un plan de huida que les llevará hasta el lado Occidental. Armados con valentía e ingenio, construirán un globo aerostático con retales para transportar por aire a los ocho miembros de las familias y así cruzar el Muro de Berlín. Una increíble y apasionante historia real sobre la resistencia. (Avalon Distribución Audiovisual)

Premios

  • Premios del Cine Alemán: 2 nominaciones, incluyendo a Mejor banda sonora. 2018


Familia, riesgo y opresión

Existe una escena recurrente en la película no filmada de los actores vivos y muertos que han dejado su impronta. Puede que al lector de este texto le sea familiar, tanto por ser emisor como receptor de la pregunta que es el eje de dicha escena. Y es que hay algo todavía más misterioso e incluso más doloroso que algunas de las emociones más poderosas que tenemos, el terror, el amor; no, esto es más completo y fiero.

A veces sucede entre sonrisas, a veces entre lágrimas. Es posible que alguien, con los dientes apretados, también lo haya pronunciado: ¿Por qué lo hiciste? Una pregunta rodeada de millones de contextos, de microcosmos llenos de vidas anónimas. Lo interesante no es la pregunta, sino la respuesta clónica a esta, en cientos de idiomas, en cientos de bocas: no lo sé; y para el siguiente texto nos quedaremos con esas numerosísimas ocasiones en que, pese a la infatuación, pese a la rabia, esa respuesta corta es absolutamente sincera.

Copyright Studiocanal GmbH / Marco Nagel

Alemania Oriental, una familia trata de viajar al lado occidental de lo que más adelante será una sola nación en busca de salir de la opresión del gobierno mediante un globo aerostático. ‘Viento de Libertad’ tienen una historia que es fácil de desentrañar a primeras y no por ello necesariamente pierde valor. Michael Herbig no utiliza una fotografía apagada y unos decorados deprimentes para enfocar el malestar de la familia. Todo lo contrario, en los primeros compases del film, no parece que los protagonistas estén asfixiados por ese estado opresor, ni siquiera sería fácil decir que tienen una mala vida. Tardará en aparecer la horca de la RDA y quizá, por no tratar a los espectadores como poco versados en historia, esta tardanza pueda pecar de enseñar conductas que parecen desproporcionadas en los personajes.

Disparen al pianista

Antes de confrontar con cualquier tema técnico o de interés narrativo, gañe algo que unta de hielo toda la película, la congela, y es su banda sonora. No es que esté poco inspirada o, dios me libre de querer decirlo: que sea mala, no se trata de eso, se trata del uso que se le da a las composiciones. El narrador omnisciente de ‘Viento de Libertad’ es la pista de audio que va marcando constantemente todo lo que sucede con frases agotadoras que hunden el carisma de los actores y la tensión de cada escena.

Más allá: la música ni siquiera nos deja escuchar el sonido de la tirantez de las cuerdas del globo aerostático, no nos deja sufrir con la respiración propia del temor a las alturas, ni del viento a la intemperie de la suerte; tampoco deja que escuchemos los forcejeos con el gas de la llama que eleva. El montaje, el montaje musical, descuartiza la mayor parte de una película que ni siquiera es de por sí demasiado potente.

Cualquier fotograma sí informa de que la producción y los encuadres aúpan la cinta de su errático montaje, pero tampoco la salvan del resto de problemas. Con relativa asiduidad en los primeros minutos escuchamos a personajes explicando su pasado y su presente al servicio de la trama y no de su personalidad, indicio de un guion poco revisado. Por suerte, esto pronto se diluye conforme avanza la proyección, los diálogos acaban siendo más auténticos y coherentes.

Viento de Libertad
Copyright Studiocanal GmbH / Marco Nagel

Un colorido fragmento histórico

Como se ha indicado previamente, la representación visual de la RDA sorprende por no caer en el tópico. Utiliza una paleta de colores muy vivaracha que agrada al ojo acostumbrado a las mismas encarnaciones visuales. En ciertas tomas en interiores, eso sí, la tonalidad verde que aparece perjudica la imagen inflamándola de ese color tan intermitente e irreal. Eso no elimina la genial representación de vestuario, peinado, maquillaje y localizaciones de la época; este cuarteto traslada muy tenazmente al espectador a los años ochenta de la Alemania soviética sin anacronismos, es un túnel del tiempo.

Viento de Libertad
Copyright Studiocanal GmbH / Marco Nagel

‘Viento de Libertad’ es menos sólida y elegante que lo que necesita. Ninguna escena consigue generar tristeza o alegría por sus personajes, utiliza un burdo método de retratar la paranoia y más de una vez cae en el cliché.  Salvo por la curiosidad de estar basada en una historia real, ni tiene entusiasmo ni lo genera.

Y tras esta mina de suspensos y carbón, tras esta ruptura dolorosa: queda algo. ‘Viento de Libertad’ acaba por convertirse de manera tardía en un duelo entre los fugitivos y un villano bien interpretado y razonablemente bien escrito. Un tira y afloja, de escena aquí, truco de montaje barato allá, que funciona y que podría haberse visto reforzado si toda la película se hubiese conjugado para potenciar este elemento de tensión que es el único que funciona hasta su final.

Conclusión

A pesar de los llantos, de los gritos, de las películas flojas que no parecen luchar lo suficiente; de películas europeas que se miran a sí mismas y se reconocen con desprecio e intentan maquillarse con la música o el ritmo del éxito. A pesar de lo mal que haya ido todo entre nosotros,Viento de Libertad’ resulta ser curiosamente satisfactoria.

En una categoría cobarde, sí; de las decepcionantes, de las que podían haber llegado mucho más lejos solo sin el miedo al fracaso. ¿Cómo es posible acabar un texto así, después de los desprecios, los insultos, la ansiedad…? ¿Cómo es satisfactoria una película con todas estas carencias y enfermedades? Y otra vez la misma respuesta incomprensible que habéis escuchado, que habéis otorgado: no lo sé.

Reportaje de Viento de Libertad en Días de Cine TVE

Puedes leer otra opinión de esta película AQUÍ.

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