Alexs Stadermann es el director detrás de 100% Wolf: Pequeño gran lobo, película de animación que narra las aventuras de un joven hombre lobo, heredero de una gran linaje de licántropos. Este film, en su doblaje original, contó con rostros conocidos del séptimo arte. Entre ellos figuraban Jai Courtney, Jane Lynch, Ilai Swindells y Cam Ralph. De igual manera, el estudio detrás de este largometraje, Flying Bark Productions, es una compañía muy bien asentada en el país oceánico y reconocida en el resto del mundo por títulos como “La abeja Maya”. En cines españoles el 2 de septiembre.



100% Wolf

Crítica de ‘100% Wolf: Pequeño gran lobo’

Ficha Técnica

Título: 100% Wolf: Pequeño gran lobo
Título original: 100% Wolf

Año: 2020
Duración: 85 min
País: Australia
Dirección: Alexs Stadermann
Guion: Fin Edquist
Música: Ash Gibson Greig
Fotografía: Heidy Villafane
Género: Animación
Distribución: Cinemaran

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘100% Wolf: Pequeño gran lobo’

Sinopsis de ‘100% Wolf: Pequeño gran lobo’

La historia de 100% Wolf: Pequeño gran lobo se centra en Freddy Lupin, heredero del liderazgo de una orgullosa línea familiar de hombres lobo. Convencido que se convertirá en el hombre lobo más temible de todos los tiempos, Freddy se sorprenderá cuando, en su cumpleaños número 14, su primer “aullido” sale mal, convirtiéndolo en un feroz… caniche. Los ancianos de la manada le dan un ultimatum, y Freddy tiene hasta la próxima salida de la luna para demostrar que tiene el corazón de un lobo o corre el riesgo de ser expulsado para siempre. Con la ayuda de una aliada poco probable llamada Batty, Freddy debe superar su tierna apariencia para demostrar que todavía es 100% Lobo. (CINEMARAN).



100% Wolf
Foto de Cinemaran

Lo importante es el interior

El cine infantil está plagado de títulos no tan conocidos por la gran audiencia. Por lo cual, es de valorar siempre cuando se estrena una producción que no lleva el título de “hecho en Estados Unidos”, o con una gran compañía detrás. De modo que, 100% Wolf: Pequeño gran lobo es una propuesta que llega desde Australia, de manos de Alexs Stadermann. Desde el principio, se puede percibir una historia que no busca una gran complejidad, sino entretener a un público general. Para ello, se arma de un relato donde se pone el punto de mira en la amistad, la familia y la lucha por conocerse uno a sí mismo. Debido a ello, ofrece un mensaje eficaz, que, seguramente, cale más entre los más pequeños de la casa y produzca una sonrisa cómplice entre los más adultos.

Asimismo, hay que destacar que no hay una perspectiva que caiga en lo infantiloide, aunque haya momentos en los que se echa demasiado mano de la luminosidad alegre. Igualmente, no se puede negar que la historia principal recuerda a otros films de la misma índole como “El rey león” o “La dama y el vagabundo”, aunque guardando la suficiente distancia como para ser un relato propio. Por otra parte, se dibujan unas situaciones llenas de energía y de comedia, donde las risas están aseguradas y hechas para pasar un buen rato. Únicamente, se echa en falta que hubiera apostado por una mayor profundidad en su desarrollo y no quedarse en una estructura tan maniquea, en algunas ocasiones. No obstante, desde una visión familiar e infantil, funciona sin problemas y es un resultado agradable.

Pequeño gran lobo
Foto de Cinemaran

De lobo a perro

Los personajes que inundan 100% Wolf: Pequeño gran lobo se reparten el protagonismo. No obstante, destaca sobre todo el personaje de Freddy Lupin, dado que gira sobre él toda la trama y el peso de la película. Como se ha podido ver en otros títulos, el efecto de presentar un personaje alejado de la espectacularidad, y el heroísmo, da una cercanía más potente y es lo que se consigue. Por esta razón, es lógico que Freddy se presente como un personaje algo desastre, pero con un trasfondo muy positivo para la audiencia. Junto a él, hay que subrayar el tratamiento que se hace de su partenaire, Batty, una perra callejera que muestra ese impulso por personajes femeninos con mayor fuerza. Gracias al tándem que forman los dos personajes, se produce una unión con una sinergia muy natural y que ayuda a empatizar con los espectadores.

Por otra parte, el antagonista de la cinta obedece al nombre de Hotspur, el malvado tío de Freddy. Desde el inicio, se puede observar esa malicia que va desarrollándose a lo largo del film, estableciendo un ensamble de buenos y malos que sigue toda la película. A causa de ello, no sorprende a la audiencia con su transformación como villano. Además, tiene algunas reminiscencias que hacen recordar al mítico Scar de ‘El rey león’ Después, el resto de personajes, como la banda de perros y el propio Flasheart, tienen ese dinamismo y franqueza que da momentos entrañables y llenos de energía. Sin embargo, no sucede lo mismo con La Comandante y la señora Mutton, que pese a ser personajes en un perfil menor, no terminan de cuajar con el resto de personajes, incluyendo una escena de acción que protagonizan, que podría ser de menos duración.

Pequeño gran lobo
Foto de Cinemaran

Cine familiar

La dinámica que se persigue en 100% Wolf: Pequeño gran lobo es mostrar la transformación interna de su protagonista, tras el desbarajuste que se plantea la noche de su transformación definitiva. En ese sentido, se ha sabido captar la importancia de la imagen y darle unos toques de viveza muy atractivos. Por otra parte, es innegable que el montaje ofrece un ritmo liviano, ameno y que no produce en ningún momento pesadez. Por dicha razón, el film obtiene el fin que busca y es poder convertirse en un recreo visual, que no buscar ir más allá. De esta manera, la fórmula funciona sin ningún problema. Por ende, sigue una corriente estética muy en sintonía con las producciones de cine familiar que se están haciendo en la actualidad. Por tanto, no hay una intención de innovar o marcar un sello propio.

En consonancia, la animación utilizada sigue los parámetros de la realización por ordenador de una forma estándar. En contraposición, se percibe simpatía en la personalidad visual, junto a una sencillez acertada. También se une un buen diseño de producción, con un planteamiento en los personajes muy natural y alegre. Asimismo, el uso del color viaja a un mundo de magia y fantasía. Se mezclan unas luces y sombras, que se encaminan hacia unas tonalidades moradas bien combinadas. Lo mismo sucede con los escenarios creados, que, además, muestran una gran diversidad entre ellos. En especial, hay que destacar, sobre todo, la mansión de los Lupin y las calles de la ciudad en las que transcurre la acción, ensamblando ese carácter ingenioso y chispeante.

100% Wolf
Foto de Cinemaran

Conclusión

100% Wolf: Pequeño gran lobo es una película para todos los públicos, que suscita una simpatía y un entretenimiento blanco disfrutable. El guion goza de una sencillez que no va más allá, pero mantiene un mensaje muy positivo y en una sintonía agradable. A pesar de ello, hay momentos en los que se produce un carácter maniqueo. También recuerda a otros films infantiles. Después, los protagonistas forman un combo espectacular, que cala entre los más pequeños. Por otra parte, el diseño de producción es atrayente, con una calidad notable y una identidad visual coherente,  además de un buen uso del color. La metamorfosis y el camino vital que se envuelven en un divertimento dulce y accesible para los más pequeños y ameno para los más mayores.

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