A la sombra de Kennedy es un drama político sobre Lyndon Baines Johnson, el 36º presidente de los Estados Unidos. El biopic narra su vida desde su juventud en Tejas hasta su llegada y paso por la Casa Blanca. Tras las cámaras se encuentra Rob Reiner, director de ‘Cuenta Conmigo’, ‘Misery’ o ‘Algunos hombres buenos’, entre otras. Como protagonista absoluto, Woody Harrelson. Prolífico actor visto en cintas tan dispares como ‘Zombieland‘, ‘Los blancos no la saben meter‘ o la televisiva ‘True Detective‘. Estreno el 23 de Noviembre.



A la sombra de Kennedy

Crítica de A la sombra de Kennedy

Ficha Técnica

Título: LBJ (Lyndon B. Johnson)
Título original: A la sombra de Kennedy

Reparto:
Woody Harrelson (Lyndon B. Johnson)
Bill Pullman (Senator Ralph Yarborough)
Jennifer Jason Leigh (Lady Bird Johnson)
Michael Stahl-David (Bobby Kennedy)
Richard Jenkins (Senador Richard Russell)
Brian Stepanek (Agent Rufus Youngblood)
Kim Allen (Jackie Kennedy)
Judd Lormand (Robert McNamara)
Brent Bailey (Ted Sorensen)
John Burke (John Connally)
Tim Ransom (Larry O’Brien)

Año: 2016
Duración: 98 min.
País: Estados Unidos
Director: Rob Reiner
Guion: Joey Hartstone
Fotografía: Barry Markowitz
Música: Marc Shaiman
Género: Drama. Biográfico
Distribuidor: Festival Films

Tráiler

Sinopsis

A la sombra de Kennedy es un drama político sobre Lyndon Baines Johnson, el 36º presidente de los Estados Unidos, que asumió su cargo desde 1963 a 1969. El biopic narra su vida desde su juventud en Texas hasta su llegada y paso por la Casa Blanca. El demócrata más poderoso de Washington, Lyndon Johnson, descubre que su nuevo puesto como vicepresidente de JKF lo vuelve prácticamente irrelevante y sobre él se cierne el fin de su ilustre carrera. Entonces una bala asesina lo catapulta al cargo más importante del país. Rodeado de enemigos y ante una nación dividida, Johnson tiene una oportunidad para resucitar su carrera política y debe luchar para afirmar su legítimo lugar como presidente de los Estados Unidos, un trabajo en el que parece destinado a fracasar.



El guion lastra el buen pulso en la dirección de Rob Reiner

Reiner nos traslada a la era Kennedy, desde su postulado para las presidenciales (teniendo como rival al propio Lyndon B. Johnson) hasta su asesinato y la posterior toma del cargo del hasta ese momento vicepresidente (Johnson). Con pulso de artesano, Reiner parece no haber perdido parte del toque que tuvo en su época más brillante. Dota de ritmo el relato y se maneja bien en un terreno a veces tan cenagoso como es la política. Aún y con eso, el guion del debutante Joey Hartstone no sigue la misma linea, lastrando el conjunto notablemente.

Woody Harrelson es el omnipresente protagonista

Woody Harrelson es el omnipresente protagonista. Versátil y carismático, inmerso en lo que a priori seria un estupendo vehículo de lucimiento personal. Los biopics son dados a ello. Pero este no destaca especialmente por esa virtud.

A la sombra de Kennedy

Todo el metraje está cubierto por un velo de aspecto televisivo, distanciándolo del cinematográfico gracias a una fotografía en ocasiones desacertada y un empleo excesivo de interiores y planos cerrados. Tampoco lo hace el grotesco maquillaje que luce Woody Harrelson, tan de moda últimamente (‘Hitchcock’, ‘J Edgar’, ‘Churchill’) como inexplicable. Resta expresividad, suma grotesquería y bordea la caricatura.

Harrelson no logra traspasar esa línea roja, empleando la contención de una figura de por si poco contenida. Acierta en el tono de voz, el acento sureño (nació en Texas), además de intuirse un estudio profundo del personaje. Dándole la replica se encuentra Michael Stahl-David (‘Monstruoso’) como Bobby Kennedy. Dota a su personaje de una entereza y presencia más notable que la del propio Harrelson.

Sobre el guion

El elemento más desestabilizador de la película es su guion. Prescinde de elementos que podrían dotar de mayor complejidad al relato, al tiempo que se centra en otros quizá menos relevantes. Condensar el auge, apogeo y final de Lyndon B. Johnson en un momento histórico tan prolijo en datos, detalles, personajes e importancia en 96 minutos es tarea imposible, y queda demostrado.

A la sombra de Kennedy

Presenta de manera muy somera a los personajes (protagonista incluido), dando por sentado que los conocemos a todos. Emplea elipsis que omiten hechos relevantes, no solo para contextualizar, si no para entender las motivaciones y decisiones que toma uno u otro personaje. Por momentos lleva al espectador de isla a isla, sin un hilo conductor que cohesione la narración.

Punto y final

A la sombra de Kennedy aborda una de las épocas más importantes de la historia reciente de Estados Unidos de una manera superficial, por momentos televisiva, necesitando de más tiempo y desarrollo para otorgarle mayor enjundia. Pese a ello, y más por virtud de los hechos en los que se basa, no se pierde el interés en ella y de algún modo es pedagógica. Woody Harrelson mantiene la contención aún bordeando la parodia (el maquillaje es terrible), mientras sorprende un estupendo Michael Stahl-David (Bob Kennedy), así como el resto de secundarios. Reiner dirige eficazmente, sin alardes (nunca los tuvo), en piloto automático salvo por un par de recursos que benefician la narrativa. Tan correcta como olvidable.

CALIFICACIÓN: 6/10

Reportaje de A la sombra de Kennedy en Días de Cine TVE

Nuestra valoración
Valoración de nuestros lectores
[Total: 6 Media: 3.3]

Cinéfilo sin criterio, lo mismo alaba ‘R.O.T.O.R.’ que ‘2001: Una Odisea en el Espacio’. Criado con pildoras Alucine y cintas Betamax. Plusmarquista provincial en horas invertidas en un videoclub. Es informático, pero le fascina escribir, contar historias y soñar en 4:3. Único poseedor de ‘Las Aventuras de Ford Fairlane’ en VHS de España.

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