Juan Carlos Rubio  versiona el clásico latino de Anfitrión, que se estrenó originalmente en la 66ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Después de la recepción positiva que tuvo de la pieza teatral, se ha encontrado en gira por distintas ciudades de la geografía española. Durante esta temporada estival, ha anclado en el Teatro La Latina, donde se podrá disfrutar hasta el 8 de agosto de 2021.



Estreno Anfitrión

Crítica de ‘Anfitrión’

Ficha Técnica

Título: Anfitrión
Título original: Anfitrión

Reparto:
Pepón Nieto
Toni Acosta
Fele Martínez
José Troncoso
Dani Muriel
María Ordóñez

Duración: 100 min. apróx.
Dirección: Juan Carlos Rubio
Versión: Juan Carlos Rubio
Movimiento escénico: Chevi Muraday
Diseño de iluminación: José Manuel Guerra
Música original: Julio Awad
Diseño de vestuario: Paola Torres
Diseño de escenografía: Curt Allen Wilmer (aapee), Leticia Gañán y Emilio Valenzuela
Producción: Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Mixtolobo y Pentación Espectáculos

Tráiler de ‘Anfitrión’

Sinopsis de ‘Anfitrión’

Anfitrión es una historia de seres clonados que viven la asombrosa paradoja de verse de piel hacia fuera, una mezcla de lo divino y lo humano, las pasiones y los odios, las infidelidades y los deseos, las risas y algún que otro sentimiento con el sano propósito de entretener. Para poder construir el universo que permite a un texto pasar del papel a las tablas, hemos contado con un equipo de lujo que ha ido aportando, paso a paso, idea a idea, incluso pelea a pelea, todo lo necesario para poder levantar el telón esta noche. Y ahora, pasen y vean, el mayor espectáculo del mundo está a punto de comenzar. Claro que, quizá, en la pista, se encuentren a sí mismos, ¿están preparados? Y, por cierto, si ven a Molière sentado por ahí, díganle que no se olvide de apagar el teléfono móvil. (TEATRO LA LATINA).



Anfitrión
Foto de Pentación Espectáculos

Las flechas del amor

El mito original de Plauto vuelve a la vida en la mano de Juan Carlos Rubio, que versiona Anfitrión en una propuesta que expone, una vez más, los entramados entre dioses y mortales. Desde el principio se muestra un texto accesible y fácil de comprender, que navega entre la comedia y el melodrama. Por un lado, explora la superficialidad de los placeres del Olimpo, en este caso, de Júpiter. En ningún momento la obra plantea ir más allá, sino que apuesta por un entretenimiento en continuo movimiento. Asimismo, también apuesta por cultivar la comedia física y visual, lo que permite desarrollar una historia que se siente como atemporal. Por lo cual, los espectadores logran satisfacer sus ganas de diversión, sin perder el trasfondo mitológico que siempre es atractivo en la cultura popular.

No obstante, la primera parte de la obra le cuesta arrancar, lo que hace que dé la sensación de desarrollarse de una forma excesivamente relajada. En consecuencia, se echa en falta que arranque de una manera más dinámica, lo que podría haber provocado un frenesí de situaciones. Por suerte, tras la primera mitad de la pieza teatral, empieza a reformularse y la historia se encarrilla en un tono que se aprovecha más. Así, la potencia va encajando, lo que hace que el desenlace se disfrute por ese golpe de efecto y humor que ofrece. Aun así, hay que destacar que el principal sostén de la pieza teatral se basa en su elenco actoral, más que en el propio libreto. Como apunte, el relato goza de una adaptación bien actualizada.

Teatro La Latina
Foto de Pentación Espectáculos

La fiesta del descontrol

El reparto completo de Anfitrión son ya rostros muy reconocidos en el panorama interpretativo español. En primer lugar, Toni Acosta y Pepón Nieto lideran esta comedia, ambos en un registro que conocen a la perfección. Por su lado, Acosta ofrece un trabajo fresco, con una sensualidad alejada de estereotipos y con un uso del lenguaje rápido, aunque a veces esa rapidez le pasa algo de factura. Pese a ello, pisa fuerte el escenario y logra destacar en la obra. Después, Pepón Nieto se transforma absolutamente, mimetizándose totalmente con su personaje. Incluso, hay partes en las que él mismo llena toda la escena con toda esa potencia exquisita. Se confirma su talento sobre la escena, aunque hay algunas escenas en las que podría regular más todo ese torrente dramático. Por otro lado, Daniel Muriel cumple con esa fragancia de galán y de seductor, pero sería posible llevarlo más allá.

Fele Martínez, por su parte, está magnífico, siendo una de las mejores interpretaciones de la obra. Sin duda, el actor es todo un icono de la industria artística española, dado que ha demostrado su excelente trabajo en las distintas facetas que ha desarrollado a lo largo de su carrera. En esta ocasión, vuelve a triunfar por todo lo alto. Resumiéndolo en una palabra: excelente. También sucede este efecto en el trabajo de José Troncoso, que parte desde un perfil más tranquilo, pero combinándolo con ese sarcasmo y picardía distante, que termina de consolidar su presencia en escena. Por último, pero no menos importante, María Ordoñez completa el elenco actoral. Al igual que sus compañeros, entiende el concepto de la obra y se mantiene en sintonía con ella. Únicamente, se ve algo opacada, en algunos puntos, por ciertos intérpretes de la pieza teatral.

Teatro La Latina
Foto de Pentación Espectáculos

El circo de la vida

La propuesta que se presenta en esta nueva versión del clásico de Plauto, que fue popularizado por Molière, se traslada en una escenografía que lleva al espectador a un circo. Este concepto es una de las partes artísticas más interesantes de la pieza teatral. Se puede ver el gusto y la calidad de la construcción espacial, con un uso de los elementos en escena totalmente cohesionados y una metáfora muy interesante. Sin embargo, el conflicto que surge con el texto es que no hay una justificación planteada de una forma más directa, sino que se produce una sensación de que los dos conceptos evolucionan de manera independiente y no formando una simbiosis entre ambas. No obstante, lo que es la puesta en escena, sin tener en cuenta su coherencia con el guion, es cautivadora.

Después, el ritmo, al igual que ocurre en el texto, no termina de arrancar en su primera parte, aunque, desde esta visión, sí que mantiene el nivel lo suficiente para que el público no desconecte de Anfitrión y siga totalmente atento. Por lo cual, el montaje demuestra una buena organización y ejecución de las percepciones visuales y auditivas que van fraguándose durante la obra. Gracias a ello, la composición musical y lumínica sigue una coreografía muy bien realizada, que da dinamismo y vitalidad al espectáculo. Lo mismo sucede con el movimiento en escena con los actores, ofreciendo,  unas transiciones más atractivas de lo que suele verse en teatro. En resumen, el despliegue técnico es impecable, no dejando nada a la improvisación y logrando una conjunción coherente de los elementos artísticos, que hubiera sido excelente si hubiera confluido con lo narrativo.

Anfitrión
Foto de Jero Morales

Conclusión

Anfitrión es una versión que demuestra que la pieza original de Plauto, popularizada por Molière, es atemporal, siendo un entretenimiento desenfadado, con puntos de humor muy bien desarrollados y ese melodrama que sigue siendo un acierto entre el público popular. Asimismo, el reparto coral mantiene un nivel en consonancia, destacando unos magníficos Fele Martínez y José Troncoso, al igual que unos notables Pepón Nieto y Toni Acosta. A nivel artístico realiza una propuesta interesante, con un efecto moderno y cautivador, que hubiera sido un éxito absoluto si hubiera encontrado la conexión directa con la dramaturgia. Una comedia de enredos que sigue despertando alegrías en los asistentes por los melodramas humorísticos de los dioses y mortales.

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