Si te gusta el cine de tipos duros, ahora puedes disfrutar de Ron Perlman en la película Asher, de Michael Caton-Jones. El director de títulos como ‘Rob Roy, la pasión de un rebelde’ (1995) o el remake ‘Chacal’ (1997) es el encargado de dirigir este drama de acción. Estreno el 5 de abril.

Con un reparto de altura, está encabezado por Richard Dreyfuss y Jacqueline Bisset. También participa la actriz española Marta Milans. Se trata de una historia de los bajos fondos situada en el corazón de Brooklyn, Nueva York.



Asher

Crítica de la película Asher

Ficha Técnica

Título: Asher
Título original: Asher

Reparto:
Ron Perlman (Asher)
Famke Janssen (Sophie)
Richard Dreyfuss (Avi)
Peter Facinelli (Uzi)
Jacqueline Bisset (Dora)
Guy Burnet (Lyor)
Marta Milans (Marina)
Jay Hieron (Sammi)
Blake Perlman (Hannah)
David Wohl (Dr. Greene)
Micah Hauptman (Reuben)
Wyatt Lozano (Guardaespaldas)
Bobby Daniel Rodriguez (Hombre latino)
Heidi Philipsen (Mujer de Rafi)

Año: 2018
Duración: 105 min.
País: Estados Unidos
Director: Michael Caton-Jones
Guion: Jay Zaretsky
Fotografía: Denis Crossan
Música: Simon Boswell
Género: Drama
Distribuidor:  A Contracorriente Films

Filmaffinity

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Tráiler

Sinopsis

Asher es un antiguo miembro del Mossad reconvertido en asesino a sueldo que vive una vida austera en Brooklyn. A punto de llegar al final de su carrera, y posiblemente al final de su vida, acepta un encargo que le ofrece la posibilidad de redimirse, una última oportunidad para dejar atrás al hombre que ha sido para convertirse en el hombre que alguna vez quiso ser.



Felicidad o fortuna

En el Antiguo Testamento, uno de los hijos de Jacob lleva por nombre Asher, que significa felicidad o fortuna. La tradición hebrea ha continuado y se ha expandido por todo el mundo. Actualmente, uno de sus mayores núcleos de poder habita en Brooklyn, Nueva York. Precisamente el escenario donde sucede la trama de la película.

Asher se encuentra en el crepúsculo de su carrera profesional. Hace tiempo que dejó de pertenecer al cuerpo de inteligencia de Israel. Ahora realiza pequeños encargos a domicilio. En solitario. Siguiendo unos hábitos meticulosos. Así, atrapado en la rutina diaria, el asesino a sueldo desea una vida que no ha tenido. Una herida del pasado resurge en el momento antes de ejecutar una vida. Es entonces cuando la suya da un giro por completo. Conocer a Sophie se convierte en una razón por la que escapar de su presente. Y, por eso, decide aceptar enrolarse en una última operación de mayor envergadura criminal con el que redimirse de su pasado y convertirse en su propio destino.

El hombre de hojalata

Ron Perlman es un actor que destaca más por su físico que por su oratoria. Los personajes que interpreta suelen caracterizarse por su tosquedad o rudeza. Aunque siempre con un punto socarrón y gracioso. Se le recuerda por papeles icónicos, como el demonio de cuernos cortados en ‘Hellboy’, la adaptación del cómic creado por Mike Mignola. Así como el del fundador de una banda motorista criminal en la serie ‘Sons of Anarchy’ (2008).

Asher

En esta ocasión, Asher es un asesino a sueldo con corazón. Se despoja poco a poco de su conocido apodo, ‘el hombre de hojalata’, porque no desea acabar sus días solo y desahuciado. Busca la felicidad que no ha encontrado todavía. Al igual que Sophie, hija única de una madre que sufre la enfermedad del olvido. Ambos comparten deseos y frustraciones que irán superando a lo largo de sus encuentros.

El arte de matar

En los círculos de poder, matar ha sido, históricamente, un medio útil para quitarse de en medio a rivales en la terna. Un acto representado por primera vez en el Génesis bíblico con Abel y Caín. En la película Asher, matar se convierte en un fin por sí mismo. No hay una causa que justifique tanta sangre. Salvo que los protagonistas deban ponerse a salvo. Motivo que muestra la gran incoherencia en el guion.

Por otra parte, Asher se toma la molestia de hacer del acto inmoral un arte. O, mejor dicho, Asher es un artesano del rigor profesional. Primero limpia los zapatos suavemente con cera quemada. Ante todo, pulcritud. Después compra unos cigarrillos y un paraguas en una tienda veinticuatro horas. Entonces, una vez en el lugar del crimen, enciende un cigarrillo con el objetivo de que la víctima caiga en la trampa del fuego. Hace saltar el rociador de incendios para que la lluvia silencie la muerte del morador mientras Asher se resguarda bajo el paraguas.

Apreciar la buena vida

Un profesional de la guerra que se confunde entre la masa y sabe apreciar la buena vida. Un buen bistec. Un buen vino Chateaubriand. Cada detalle impregna al personaje un estilo de vida cotidiano, alejado de lo que cualquiera pudiera imaginar sobre un aniquilador.

Dedicarse a limpiar el camino de los clientes impide que uno sea sincero y transparente. El miedo a perder una relación al descubrirse tu verdadera identidad. Son cuestiones que Asher valora antes de dar el paso en su amistad con Sophie. Esto es algo muy comprensible. Sobre todo, porque es bueno haciendo su trabajo. Y es difícil rehacer una vida cuando se desconocen otras habilidades. Al final, la rutina se convierte en una especie de esclavitud que ahoga al personaje.

Avi, un viejo amigo

El MOSAD es uno de los servicios de inteligencia y operaciones especiales más importantes del mundo. Depende jurídicamente del Estado de Israel. Y su conexión con los Estados Unidos es larga y extensa. De allí salen los agentes de espionaje y contraespionaje más preparados del panorama diplomático internacional. Como Asher. O como Avi, que interpreta un acertado Richard Dreyfuss, un viejo amigo del protagonista. Una llamada suya es determinante para que acepte un trabajo con el que pone en riesgo su prestigio e incluso su vida. Uno de los alumnos aventajados de Avi está al mando de la operación: el joven Uziel. Tiene grandes aspiraciones por controlar las cloacas del Estado.

Sophie, hija de una demente senil

Sorprende que haya personas que renuncien a una vida estable y en pareja por mantener viva la memoria de su madre. Requiere un cuidado especial la enfermedad de la demencia. Y mucho esfuerzo mental para no venirse abajo en cualquier momento. Incluso quien padece el olvido parece consciente del daño que ocasiona. Y por eso, el personaje de Jaqueline Bisset pide el alivio inmediato. Una decisión que no es fácil de ejecutar. Pero que Famki Janssen, conocida por ser Jean Grey en la saga de Marvel X-Men en la primera trilogía, lo interioriza muy bien.

Asher

A cambio de una vida tranquila

Asher no actúa por venganza, sino que llega al final de un asunto para suplicar por su propia libertad. Dejar atrás una vida oscura y peligrosa a cambio de una vida tranquila y dulce. La trama principal pasa del género drama a la comedia romántica, pasando por cine de acción en estado puro.

Un escenario lúgubre

Dado que se trata de un film neo noir, los personajes guardan cierto misterio sobre su pasado. Unos personajes turbios, con problemas sociales. Con vicios ocultos y vicios evidentes. Un escenario lúgubre, donde las armas son siempre un recurso fácil en la cinematografía norteamericana. Sin embargo, algo falla en la historia: la cinta no termina de aclarar la razón de su existencia. ¿Qué propósito hay detrás de esta película? A menos que sea interpretado como un homenaje o refrito de buenos momentos que nos ha hecho pasar el cine negro de época. De todos modos, la tensión creada por la acción de los personajes permite al espectador no mirar el reloj ni dormirse en la butaca.

Conclusión

La película Asher es una historia que se ha contado en cine demasiadas veces. No obstante, su buena producción consigue un resultado efectista. Lo que se traduce en unos cuantos gags y unos cuantos géneros convencionales. Digamos que entretiene. Quien intente encontrar mayor honestidad a la historia de pseudo-amor del asesino a sueldo, habrá perdido, en el sentido más lúdico de la palabra, la oportunidad de disfrutar del cine.

Si quieres conocer otra opinión de esta película dirígete AQUÍ

Reportaje de Asher en Días de Cine TVE

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