Beartown es la nueva miniserie sueca de HBO, dirigida por Peter Grönlund. Es una adaptación cinematográfica de la novela del escritor Fredrik Backman; una novela que cuando salió en 2016, causó una gran controversia debido al tema que se trataba en ella. Beartown transcurre en un pequeño poblado de Suecia, donde el hockey juega un papel importante dentro de esa comunidad. Pese a que pueda parecer una serie que cuenta un relato deportivo, el tema central de esta es algo mucho más revelador y oscuro, de lo que a simple vista puede parecer. Una descarnada visión del mundo patriarcal en el que vivimos, comprimido en este microcosmos nórdico.

Esta miniserie está protagonizada por Miriam Ingrid, Oliver Dufåker, Otto Fahlgren, Aliette Opheim, Tyler Shamy, Ulf Stenberg o Tobias Zilliacus, entre muchos otros. Beartown se estrena el 18 de octubre, a través de la plataforma de streaming de HBO. Una miniserie de tan solo cinco episodios en total.



Beartown

Crítica de ‘Beartown’

Ficha Técnica

Título: Beartown
Título original: Björnstad

Reparto:
Miriam Ingrid (Maya Andersson)
Oliver Dufaker (Kevin Erdahl)
Aliette Opheim (Mira Andersson)
Ulf Stenberg (Peter Andersson)
Otto Fahlgren (Benji Ovich)
Tobias Zilliacus (Mats Erdahl)
Tyler Shamy (Lyt)

Año: 2019
Duración: 60 min.
País: Suecia
Director: Peter Grönlund
Guion: Fredrik Backman, Linn Gottfridsson, Antonia Pyk, Anders Weidemann
Fotografía: Petrus Sjövik
Música:
Género: Drama
Distribuidor: HBO

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Tráiler de ‘Beartown’

Sinopsis

En cinco episodios, la serie Beartown explora las esperanzas que unen a una pequeña comunidad, los secretos que la separan, el coraje que necesita un individuo para ir en contra del grupo y las consecuencias de la forma en la que criamos a nuestros hijos.

El pueblo de Beartown no deja de perder terreno lentamente ante los árboles que lo rodean, pero con el equipo junior de hockey sobre hielo intentando ganar las semifinales nacionales, todos los sueños de sus habitantes recaen ahora sobre los hombros de un puñado de adolescentes. Esta pesada carga se convierte en el catalizador de un acto violento que dejará a una niña traumatizada y a una ciudad en crisis. Se buscan culpables y, como ondas en un estanque, las acusaciones se extienden a través de Beartown, alcanzando a todo el mundo. (HBO España)



La decadencia de los valores

Al comienzo de la serie, nos adentramos en la vida de esta comunidad nórdica, de la que vamos dilucidando sus costumbres y principios. En ningún momento lo que vemos en pantalla, llega a ser una hipérbole literaria que intente retratar la sociedad actual o que busque deformarla de algún modo; es algo atroz, violento y cruel, pero ante todo realista. Beartown nos pone enfrente de un espejo como sociedad, revelándonos nuestra verdadera naturaleza como seres humanos. Es incomodo de aceptar, el hecho de que exista un lado monstruoso en cada uno de nosotros; por lo que es más fácil negar su existencia y vivir en una mentira perpetua.

Beartown pone en manifiesto la decadencia de los valores occidentales, abanderados por el sistema heteropatriarcal que aún sigue vigente. Sacar a la palestra el Mr. Hide que constantemente tratamos de ocultar y negar, con tal de poder seguir adelante con nuestras vidas. Es una serie que va causar incomodidad en todo aquel que la vea, por hablarnos sin tapujos de aquello de lo que no queremos oír. A fin de cuentas, ¿qué hay más incómodo de saber? Sino aquello que encontramos espeluznante y semejante, al mismo tiempo.  Debido a esto, es fácil que nos alcance una ceguera de la que no podemos escapar. Beartown es una alegoría de la sociedad actual y, como bien decía José Saramago, “La alegoría llega cuando describir la realidad ya no sirve”.

Beartown
Copyright HBO

Normalizar la barbarie

Otro de los elementos narrativos que trata la serie, está ligado a como normalizamos ciertos comportamientos o conductas, que si las viéramos desde fuera nos parecerían grotescas. Beartown está construida en base a una infinidad de simbolismos,  que hacen de cada plano algo relevante a lo que prestar atención. 

El mundo del hockey que se nos llega a mostrar en esta  miniserie, cuenta con un paralelismo claro con otros deportes más populares; en España lo podemos ver con el futbol, que podríamos considerarlo como el deporte más seguido en nuestro país. Los jugadores de hockey que aparecen en la serie, son adolescentes que aspiran a ser profesionales algún día. Gran parte de ellos se ven presionados por sus padres, que intentan hacer de ellos una máquina de hacer dinero.  Tanto es así, que muchos padres aceptan que su hijo no siga con su educación, con tal de que se centre en jugar al hockey.

Lo más fuerte llega cuando esa pasión y expectativas deportivas, justifican la violencia desmesurada que se vive en cada partido. No es algo que solo se vea en la pista de hielo, sino también desde la grada. Vemos como los padres de estos chavales y los seguidores del equipo, sacan su lado más violento y soez, en cada partido que disputa este equipo de adolescentes.  En esto hay que puntualizar, que no se trata de una crítica al hockey ni a ningún deporte en particular, sino más bien a cierta gente que lo lleva demasiado lejos. El deporte es algo positivo que une a los que lo practican, pero cuando desaparece el respeto en él, puede convertirse en algo despiadado.

Björnstad
Copyright HBO

El superhombre patriarcal

El elemento narrativo con el que juega más esta serie, viene dado por la estructura patriarcal moderna. Llega a tratarse con cierta crudeza, pero llega a funcionar gracias a la manera tan inteligente con la que es llevada la trama.  Desde un principio hasta el final de ella, la serie hace uso de figuras alegóricas para ilustrar el poder opresivo de un ser ante otro.

Esa idea del “superhombre” de Nietzsche entra a colación en Beartown, a la hora de analizar el personaje de Kevin. Alguien que es endiosado por todo el poblado, por ser la estrella del equipo en el que juega. Hay un momento donde uno de los personajes principales, le llega a decir a Kevin que coja aquello que ya es suyo por derecho propio. Este personaje no atiende a conductas morales, sino que es su propia voluntad como individuo, la que dicta lo que es licito y lo que no.

El personaje de Kevin, al igual que vemos que pasó anteriormente con su padre, se llega a creer que es una especie de Dios terrenal. Esto le lleva a creer de verdad, que está por encima del bien y del mal; por tanto, se niega a ser juzgado por haber querido hacerse con algo,  que cree poseer. Durante Beartown se hace un uso alegórico reiterado, del depredador y la víctima. En un momento se llega a decir, que el depredador solo necesita mirar en frente suyo para perseguir a su presa, mientras que la víctima tiene que huir al mismo tiempo que mirar hacia atrás. Sin embargo, llega un momento donde la víctima se ve avasallada y se queda paralizada, a sabiendas de su terrible destino. ¿Qué sentido tiene todo esto? Para ello, tendrán que ver los cinco episodios de esta miniserie.

Beartown
Copyright HBO

Conclusión de ‘Beartown’

Beartown es un miniserie, que va a  servir como una llamada de atención, para todo aquel que la vea.  Es un trágico esperpento de la sociedad patriarcal de hoy en día, que desenmascara la farsa que hemos ido alimentando como sociedad occidental.  Una miniserie que recuerda mucho, al cine de Thomas Vinterberg, donde también se desenmascara el lado más sombrío de la sociedad. Una miniserie para reflexionar y disfrutar, a partes iguales, que te dejara con ganas de más capítulos. En definitiva, una de las mejores producciones de HBO de este 2020, que seguro dará mucho de qué hablar en las próximas semanas.

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