El Umbral de Primavera de Madrid acoge el estreno de Belén y la lámpara maravillosa el 21 de junio de 2026 a las 20:00. Belén Chanes firma la dramaturgia y dirección de esta propuesta performativa producida por la compañía Esto se hace, definida como una iniciativa de felicidad anticapitalista. La faceta interpretativa y de asistencia recae sobre Olga Goded, mientras que el diseño de las pautas escénicas está supervisado por Carlos Tuñón en calidad de asesor. La pieza, que tuvo su germen en septiembre de 2024 durante el taller El semillero coordinado por Tuñón en la misma sala, gira en torno a la promesa de seleccionar deseos entre el público y empeñarse personalmente en su cumplimiento. Sin magia, sin sponsors ni dinero, solo con voluntad férrea, entusiasmo y la promesa febril de hacer todo lo posible por cumplir lo casi imposible.

El deseo como acto revolucionario
Belén y la lámpara maravillosa toma como puntos de partida el relato de Aladino y la propia historia personal de Chanes en relación con un objeto que año tras año pedía a los Reyes Magos y nunca llegó. Tomando esa lámpara maravillosa como representación del deseo en estado puro, la creadora realiza una reflexión sincera y algo exaltada sobre los deseos, extendiendo su promesa de cumplirlos bajo la inspiración de Marina Garcés en El tiempo de la promesa.
En esta reflexión aparecen tanto su hermano Álex como Aladino, tanto Lacan como Tich Nhat Hanh, tanto Luis Fernando (amor platónico de la infancia) como Marina Garcés, tanto Oliver Laxe como Aitana. La creadora confiesa que desde pequeña ha creído en la posibilidad de que ocurra lo imposible, combinando esa fe con un carácter hiperracional cultivado mediante la práctica del psicoanálisis. Conociendo lo que no puede ser, ha dejado siempre una puerta abierta a que ocurra todo lo que no puede ser. Una apuesta por el entusiasmo como motor para pasar a la acción.

De lo inmediato a lo utópico
El propio desarrollo de la actividad organiza los propósitos manifestados bajo un esquema de tres niveles. Los de cumplimiento fácil e inmediato: un rascado de espalda, un canto en comunidad, un abrazo, un chiste, un peinado, una siesta velada, un baile coreografiado, un cuento al oído, un caramelo para la tos o el sostén de un secreto que ya no aguanta más serlo.
Los de cumplimiento más elaborado pero no imposible: pasar una noche encerrada en el Museo del Prado, que se vuelvan a juntar Astrud, que Miranda July sepa que existo, que la RAE incluya mi palabra inventada favorita, que alguien me acompañe a ver la tumba de mi abuela en otra ciudad, que ocurra un nuevo 15M, hacer un picnic con Aitana, que alguien me acompañe a ver amanecer o hacer coros a Jordi Ganchitos. Este tipo de deseos necesitarán un tiempo de ejecución y una fecha de compromiso por parte de la genia Belén para intentar que sean cumplidos.
Los de cumplimiento utópico: ser más alta, volver a tener 10 años, volver a ver a alguien que falleció, viajar a la edad media. Este tipo de deseos es posible que no puedan cumplirse tal cual, pero colocarán al público en posición deseante y darán lugar a la conversación y la reflexión. La pieza no es un challenge, ni un delirio, ni una ONG. Es la creencia de que se puede y se debe desear por encima de nuestras posibilidades y muy por encima de nuestras necesidades.
No te pierdas Belén y la lámpara maravillosa el 21 de junio en El Umbral de Primavera.
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